Jueves 5 de enero de 2006
 

El EZLN inicia en México una gira nacional en busca de aliados contra el capitalismo

 
El regreso de los zapatistas
Víctor López
 

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional de México (EZLN) ha vuelto a la vida política. Liderada por el subcomandante Marcos, quien ahora se hace llamar 'Delegado Cero', la guerrilla ha comenzado esta semana una gira nacional, por los 32 estados del país azteca, para buscar que la población se sume a un proyecto de gobierno alternativo y anticapitalista pero con el que no intentará acceder al poder. En sus apenas cuatro días de viaje, los zapatistas han tenido tiempo para criticar con dureza a las principales fuerzas políticas de México.

Los guerrilleros viajarán con los rostros cubiertos por pasamontañas y desarmados, hasta el próximo 2 de julio, el mismo día en el que se celebrarán las elecciones Presidenciales y legislativas del país azteca. La gira, que lleva por nombre "La otra campaña", busca crear una política de alianzas con organizaciones y movimientos no electorales, que se definan de izquierda.

El Partido de la Revolución Institucional (PRI), con mayoría en el Congreso y el Senado mexicano, ha sido el último en recibir los ataques del subcomandante Marcos. El líder de los zapatistas ha pedido a los ciudadanos del país que se alejen de la formación priístia, porque en su opinión, está llena de asesinos corruptos, "empezando por Roberto Madrazo", el aspirante del PRI a las Presidenciales.

Según anunció el 'Delegado Cero', algunos miembros del PRI amenazaron a los zapatistas para evitar que prosiguiesen con su campaña. El subcomandante Marcos se preguntó, en un discurso que hizo en la provincia de San Cristóbal ante una comunidad indígena, cómo era posible que el gruplo priísta acuse al EZLN de querer buscar problemas, cuando fue el propio PRI el que expulsó a los indígenas de sus comunidades, por motivos religiosos.

Pero el principal partido de la oposición no fue el único en recibir los insultos de los zapatistas. Un día antes, durante el segundo día de la gira, el líder del EZLN, criticó el proyecto del magnate mexicano Carlos Slim. El subcomandante Marcos considera que esta iniciativa es un reflejo del poder de los empresarios y asegura que el acuerdo es una 'contradeclaración' de los planes políticos de la guerrilla.

El proyecto de Slim, denominado el 'Acuerdo de Chapultepec', tiene como objetivo principal fortalecer la democracia de la República ante la incertidumbre que generan las elecciones. De momento, han suscrito la iniciativa el aspirante a la Presidencia del gubernamental Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, y el candidato del Partido de la Revolución Institucional (PRI), Roberto Madrazo, aunque no cuenta con el apoyo del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Sin embargo, la decisión de los perredistas de no respaldar el acuerdo de Slim no significa que estén a favor de los de los zapatistas. El aspirante a la Presidencia del PRD, Andrés Manuel López Obrador, quien sería vencedor de celebrase hoy las elecciones, ha advertido que la intención de "La otra campaña", podría ser la promoción de la abstención.

Los integrantes del PRD han rechazado que vayan a ofrecer apoyo al recorrido de los zapatistas debido al alejamiento ideológico que existe entre ambas agrupaciones de izquierda, en alusión a las constantes críticas a López Obrador realizadas por el subcomandante Marcos.

La contracampaña. Pero el subcomandante Marcos no es el único que pretende conseguir el apoyo de los nativos mexicanos. El presidente de México, Vicente Fox, ha anunciado que invertirá un histórico presupuesto de 30.000 millones de pesos (2.789 millones de euros) para acelerar el desarrollo de las comunidates indígenas.

Fox ha comenzado una campaña por las regiones más desfavorecidas de México, con el fin de cumplir los últimos compromisos de su Gobierno en 2006, seis meses antes de que se celebren las elecciones presidenciales del país azteca. El mandatario mexicano ha anunciado que pretende resolver conflictos sociales por la posesión de terrenos y finalizar la titulización de tierras a través del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (Procede) en este 2006.

Todo parece indicar que la población indígena se ha convertido en un objetivo prioritario en la campaña de Fox. El presidente mexicano ha asegurado que quiere impulsar no sólo el bienestar de sus comunidades, sino también la educación de miles de niños indígenas. En este sentido, Fox ha pedido a su equipo de gobierno que continúen canalizando los recursos necesarios para mejorar las condiciones de vida de este sector de la población.

Mientras, el subcomandate Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ha advertido que en los próximos meses se escucharán mentiras que buscarán alimentar la esperanza de que la situación va a cambiar para el pueblo indígena. El responsable de los zapatistas se dirigió también a los medios de comunicación alternativos, que en su mayoría publican exclusivamente en Internet, a quienes les indicó que el éxito de su campaña depende de ellos. El subcomandate Marcos explicó que los logros de su gira no serán recogidos en los grandes periódicos porque no les conviene.

Apoyos. El Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos (MRLCB) ha expresado su solidaridad con el EZLN. El MRLCB ha resaltado que la salida de los zapatista de las montañas para recorrer otra vez el país es un "ya basta a la política virtual fabricante de imágenes", y destaca que será un "contrapeso a la avalancha de mentiras electorales" por lo cual "efectivamente es la otra campaña", según ha destacado la prensa regional.

El MRLCB ha destacado que comparte el interés del EZLN por elaborar un proyecto alternativo de nación, en el cual la prioridad la tengan los ciudadanos más desfavorecidos, y ha resaltado que celebra la decisión de los zapatistas de dar un paso adelante en la lucha índigena, así como la intención de los guerrilleros de unir fuerzas con los sectores obreros, campesinos, estudiantes, profesores y empleados.

La gira del EZLN ha sido bautizada por los mexicanos como el 'Zapatour II', ya que es la segunda salida pública del subcomandante Marcos desde el levantamiento de la guerrilla en 1994. En 2001, los zapatistas negociaron con el Gobierno de México una reforma de ley que reforzase derechos de los indígenas, aunque al final el texto no recogió aspectos relevantes como la autodeterminación de las comunidades indígenas o el uso colectivo de los recursos naturales.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.