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La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa
Fernández de la Vega, ha asegurado a la salida de la sesión
del Congreso de hoy viernes que el Ejecutivo cumplirá con
los contratos suscritos con Venezuela para la venta de 12 aviones
militares. Este anuncio se produce después de que Washigton
se haya negado a conceder su permiso para que España pueda
usar la tecnología estadounidense en las naves que va a suministrar
al país latinoamericano. El presidente venezolano, Hugo Chávez,
durante su intervención en la Asamblea Nacional, ha aplaudido
la posición del Ejecutivo de Zapatero.
Chávez ha criticado duramente la decisión de EEUU
por la que desautoriza a España y Brasil a venderl a Venezuela
aviones militares. Si las relaciones entre el Gobierno venezolano
y Washington ya eran tensas, ahora lo son un poco más. Chávez
ha arremetido contra la Casa Blanca y ha asegurado que este gesto
es una muestra más del imperialismo que EEUU quiere imponer
en todo el mundo. El respaldo español a Chávez ha
supuesto un apoyo moral y, ahora, el mandatario venezolano va a
buscar el mismo respaldo en Brasil.
María Teresa Fernández de la Vega ha declarado que
la empresa EADS-CASA, la encargada de fabricar las aeronaves, sustituirá
los componentes fabricados en EEUU por tecnología de otro
origen. Un plan que, si se lleva, a cabo deja sin ninguna competencia
a Washington. El papel de EEUU en este asunto se debe a que los
aviones que fabrica España y Brasil emplean algunos componentes
con pantente estadounidense. El Gobierno de George W. Bush siempre
se ha opuesto al refuerzo armamentístico de Venezuela y ahora
ha puesto en práctica su propio método para impedir
la venta.
La vicepresidenta española ha cuestionado las razones que
alega EEUU para no otorgar el permiso. Desde la Casa Blanca se ha
denunciado en reiteradas ocasiones que si Venezuela refuerza su
capacidad armamentística se rompería el equilibrio
en la región. Desde el Ministerio de Exteriores de España
se han querido suavizar las declaraciones de Fernández de
la Vega y a través de un comunicado han anunciado que esta
es una decisión meramente comercial y que sólo compete
a la empresa estadounidense que tiene la titularidad de la tecnología
aeronáutica.
Por lo tanto, si esta compañía rectificara su decisión,
España estaría de acuerdo con seguir utilizando las
patentes estadounidenses. Sin embargo, la Embajada de EEUU en Madrid
ha desmentido la declaración de la Cancillería española.
La prensa española también ha puesto en duda los
alegatos estadounidenses. Según el diario El País,
Washington suministró armas a Caracas en 2004 por valor de
24 millones de dólares (19,81 millones de euros). El periodico
español incluso recuerda que la relación comercial
militar entre EEUU y Venezuela llegó a ser muy intensa en
las décadas de los ochenta y noventa. En 1982 se firmó
un contrato para la venta de 21 aviones de combate F-16.
En 1996, según los datos del Centro de Política Internacional
de Washington, EEUU llegó a exportar armas a Venezuela por
valor de 712 millones (587,86 millones de euros).
Una vez conseguido el apoyo español, Chávez también
va a buscar el apoyo de Brasil, otro país con el que tiene
comprometido la compra de más aviones. Para ello, quiere
aprovechar la cita prevista para el próximo día 18,
cuando el que se espera que se reúna Lula, Kirchner y Chávez.
No hay café. Para el Gobierno de Chávez,
este no ha sido el único problema al que ha tenido que hacer
frente. Las plantas procesadoras de café han dejado de suministrar
este grano a los comercios venezolanos. Los empresarios de este
sector protestan contra el control de precios que ha impuesto el
Gobierno y que les obliga a comprar el café a un precio alto
para después venderlo a un precio tasado que, según
los empresarios, está por debajo del coste de elaboración.
Los empresarios cafeteros de Venezuela están negociando
con los representantes del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio
una subida de precios. Pero estas conversaciones están lejos
de llegar a un buen fin. Según Descifrado.com, ambas
partes se muestran cada vez más opuestas y los caficultores
han descartado aceptar otras propuestas que no sean el incremento
del precio de venta del café, regulado por el Gobierno.
El diario electrónico caraqueño asegura que las reuniones
que se llevan a cabo desde el pasado viernes se estaban realizando
en un ambiente muy cordial. Ese mismo día fue cuando el presidente
Hugo Chávez denunció que los comercios del país
no tenían café para vender. El mandatario aseguró
que este método de presión no iba a funcionar e incluso
amenazó con expropiar las plantas procesadoras de este grano
y nacionalizar la industria.
El café en Venezuela forma parte de la canasta básica
y está sujeto a la regulación del Gobierno para controlar
la inflación. A principios del pasado mes de diciembre, el
Ejecutivo fijó el precio del kilo de este grano en 3,44 dólares
(2,83 euros). Los empresarios piden que ese precio se incremente
hasta los 12.800 ó 13.000 bolívares (4,94 ó
cinco euros).
Ante la negativa del Gobierno, el gremio cafetero ha recurrido
al amparo de la patronal Fedecámaras y propusieron en un
principio pedir la autorización para sacar a la venta otra
línea de productos, como café envasado al vacío
o aromatizados, que no estén sujetos a la regulación
pero que cumplan con la Ley de Mercado Agrícola vigente.
Una propuesta que no ha tenido éxito en la mesa de negociaciones.
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