Viernes 13 de enero de 2006
 
El Gobierno de Zapatero asegura que cumplirá los contratos con Venezuela para la venta de aviones militares
 
Los aviones españoles de Chávez
Americaeconomica.com
 

La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado a la salida de la sesión del Congreso de hoy viernes que el Ejecutivo cumplirá con los contratos suscritos con Venezuela para la venta de 12 aviones militares. Este anuncio se produce después de que Washigton se haya negado a conceder su permiso para que España pueda usar la tecnología estadounidense en las naves que va a suministrar al país latinoamericano. El presidente venezolano, Hugo Chávez, durante su intervención en la Asamblea Nacional, ha aplaudido la posición del Ejecutivo de Zapatero.

Chávez ha criticado duramente la decisión de EEUU por la que desautoriza a España y Brasil a venderl a Venezuela aviones militares. Si las relaciones entre el Gobierno venezolano y Washington ya eran tensas, ahora lo son un poco más. Chávez ha arremetido contra la Casa Blanca y ha asegurado que este gesto es una muestra más del imperialismo que EEUU quiere imponer en todo el mundo. El respaldo español a Chávez ha supuesto un apoyo moral y, ahora, el mandatario venezolano va a buscar el mismo respaldo en Brasil.

María Teresa Fernández de la Vega ha declarado que la empresa EADS-CASA, la encargada de fabricar las aeronaves, sustituirá los componentes fabricados en EEUU por tecnología de otro origen. Un plan que, si se lleva, a cabo deja sin ninguna competencia a Washington. El papel de EEUU en este asunto se debe a que los aviones que fabrica España y Brasil emplean algunos componentes con pantente estadounidense. El Gobierno de George W. Bush siempre se ha opuesto al refuerzo armamentístico de Venezuela y ahora ha puesto en práctica su propio método para impedir la venta.

La vicepresidenta española ha cuestionado las razones que alega EEUU para no otorgar el permiso. Desde la Casa Blanca se ha denunciado en reiteradas ocasiones que si Venezuela refuerza su capacidad armamentística se rompería el equilibrio en la región. Desde el Ministerio de Exteriores de España se han querido suavizar las declaraciones de Fernández de la Vega y a través de un comunicado han anunciado que esta es una decisión meramente comercial y que sólo compete a la empresa estadounidense que tiene la titularidad de la tecnología aeronáutica.

Por lo tanto, si esta compañía rectificara su decisión, España estaría de acuerdo con seguir utilizando las patentes estadounidenses. Sin embargo, la Embajada de EEUU en Madrid ha desmentido la declaración de la Cancillería española.

La prensa española también ha puesto en duda los alegatos estadounidenses. Según el diario El País, Washington suministró armas a Caracas en 2004 por valor de 24 millones de dólares (19,81 millones de euros). El periodico español incluso recuerda que la relación comercial militar entre EEUU y Venezuela llegó a ser muy intensa en las décadas de los ochenta y noventa. En 1982 se firmó un contrato para la venta de 21 aviones de combate F-16. En 1996, según los datos del Centro de Política Internacional de Washington, EEUU llegó a exportar armas a Venezuela por valor de 712 millones (587,86 millones de euros).

Una vez conseguido el apoyo español, Chávez también va a buscar el apoyo de Brasil, otro país con el que tiene comprometido la compra de más aviones. Para ello, quiere aprovechar la cita prevista para el próximo día 18, cuando el que se espera que se reúna Lula, Kirchner y Chávez.

No hay café. Para el Gobierno de Chávez, este no ha sido el único problema al que ha tenido que hacer frente. Las plantas procesadoras de café han dejado de suministrar este grano a los comercios venezolanos. Los empresarios de este sector protestan contra el control de precios que ha impuesto el Gobierno y que les obliga a comprar el café a un precio alto para después venderlo a un precio tasado que, según los empresarios, está por debajo del coste de elaboración.

Los empresarios cafeteros de Venezuela están negociando con los representantes del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio una subida de precios. Pero estas conversaciones están lejos de llegar a un buen fin. Según Descifrado.com, ambas partes se muestran cada vez más opuestas y los caficultores han descartado aceptar otras propuestas que no sean el incremento del precio de venta del café, regulado por el Gobierno.

El diario electrónico caraqueño asegura que las reuniones que se llevan a cabo desde el pasado viernes se estaban realizando en un ambiente muy cordial. Ese mismo día fue cuando el presidente Hugo Chávez denunció que los comercios del país no tenían café para vender. El mandatario aseguró que este método de presión no iba a funcionar e incluso amenazó con expropiar las plantas procesadoras de este grano y nacionalizar la industria.

El café en Venezuela forma parte de la canasta básica y está sujeto a la regulación del Gobierno para controlar la inflación. A principios del pasado mes de diciembre, el Ejecutivo fijó el precio del kilo de este grano en 3,44 dólares (2,83 euros). Los empresarios piden que ese precio se incremente hasta los 12.800 ó 13.000 bolívares (4,94 ó cinco euros).

Ante la negativa del Gobierno, el gremio cafetero ha recurrido al amparo de la patronal Fedecámaras y propusieron en un principio pedir la autorización para sacar a la venta otra línea de productos, como café envasado al vacío o aromatizados, que no estén sujetos a la regulación pero que cumplan con la Ley de Mercado Agrícola vigente. Una propuesta que no ha tenido éxito en la mesa de negociaciones.

 


 

 

 

 

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