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Dentro
de una semana, Evo Morales será investido presidente de Bolivia.
Los miembros del MAS trabajan intensamente para que el día
22 esté todo listo. Cumpliendo con su promesa, el líder
cocalero está configurando su Gobierno con la ayuda de los
sectores sociales. Pero en esas negociaciones han surgido algunas
presiones del ala más radical del partido. Uno de los senadores
masistas exige que uno de los sindicatos indígenas del país
obtengan la administración de tres ministerios. Mientras
la cúpula del partido libra estas complicaciones, el nuevo
líder boliviano gana prestigio internacional con la gira
que está realizando. Hoy viernes, Evo Morales llegará
a Brasil y se reunirá con el presidente Lula Da Silva.
El Movimiento Al Socialismo (MAS), el gran
vencedor de las elecciones bolivianas del pasado 18 de diciembre,
hace frente a un conflicto interno. El senador del MAS, Román
Loayza, muy unido al líder sindical Felipe Quispe, ha demandado
que la Confederación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Bolivia (CSUTCB) controle tres ministerios: el de
Asuntos Campesinos, Desarrollo Sostenible y Participación
Popular.
Román Loayza forma parte del ala radical
del MAS, además de ser senador, es uno de los más
activistas dentro de la CSUTCB y junto a Felipe Quispe se encargó
de movilizar a los bolivianos que protagonizaron las protestas que
forzaron la salida de Sánchez de Lozada y Carlos Mesa. Algunos
analistas consultados por Americaeconomica.com explican
que la demanda de Loayza es la contrapartida del apoyo que siempre
le han procesado a Evo Morales.
Al parecer, según los mismos expertos,
la cúpula del MAS no está dispuesta a acceder a las
demandas de este grupo sindical. Por el momento, continúa
el diálogo entre la cúpula del MAS y los sectores
sociales y desde el partido de Evo Morales no dicen nada sobre este
tema. Sin embargo, sí se sabe que el MAS contará con
la colaboración de las asociaciones de educadores de Bolivia
para diseñar los planes del Ministerio de Educación.
La oposición. Determinados sectores opositores
a Evo Morales ha calificado este hecho como una grave crisis dentro
del partido. Y han alzado la voz de alarma apoyándose en
el ultimátum que el mismo Loayza dio al nuevo Gobierno boliviano
después de conocer los resultados de las urnas. El senador
masista ha puesto un plazo de 90 días para que Evo cumpla
sus promesas electorales de nacionalizar los hidrocarburos y hacer
un reparto de tierras, bajo la amenaza de echarlo de la Presidencia.
Este aviso también lo comparte el líder de la Confederación
Boliviana de Trabajadores (COB), Luis Solares, que lo ha confirmado
a este mismo diario.
Los analistas consideran que la situación no es tan complicada
como se plantea. Están seguros de que la cúpula del
MAS sabrá resolver las demandas de Loayza y dudan de que
estos grupos sociales cumplan extrictamente el plazo que han anunciado.
En Bolivia, después de cada triunfo electoral con el que
se ha formado un Gobierno, estos mismos movimientos sociales siempre
han dejado más tiempo para que el nuevo Ejecutivo ponga en
práctica sus políticas.
A pesar de esto, si las amenazas de la CSUTCB y de la COB se cumplieran
y resurgieran las protestas y los bloqueos, Marcelo Varnoux Garay,
presidente de la Asociación Boliviana de Ciencias Políticas,
considera que no conseguirán derrocar a Evo Morales. El analista
recuerda que su triunfo ha sido mayoritario y que no sólo
los indígenas y los campesinos han depositado su voto de
confianza en Evo, sino que está respaldado por otros muchos
grupos que serían capaces de contrarrestar las presiones
hacia Evo.
Uno de los sectores que le apoyan son por ejemplo los transportistas.
La Confederación de Chóferes de Bolivia protagonizó
una huelga entre los días 21 y 22 diciembre con la que paralizaron
el transporte entre las provincias bolivianas. Exigían a
Evo Morales que se comprometiera a retirar el decreto ley que tenía
preparado el Gobierno de Rodríguez para aplicarles el régimen
tributario de las empresas. El líder del MAS logró
apaciguar los ánimos, después de asegurar a los miembros
del sector que renegociaría este asunto con ellos.
La gira internacional. Eso fue antes de que Evo
emprendiera su gira internacional, con la que ha viajado a Cuba,
Venezuela, España, Francia, Bruselas, Holanda, China y Sudáfrica.
Pero esta larga lista de países no se queda aquí,
al líder boliviano todavía le quedan dos paradas.
Hoy mismo llega a Brasil y también se ha confirmado que irá
a Argentina.
La expectación de los viajes de Evo Morales es tal que se
ha ganado el calificativo de "vedette de Latinoamérica"
y ha provocado que todos los diarios internacionales publicasen
sus interpretaciones. The Herald Tribune se hizo eco de
la visita a España de Evo Morales de una forma muy especial.
El diario hecho en Europa para los estadounidenses, destaca como
hecho más significativo que el presidente José Luis
Rodríguez Zapatero no compareciera en la rueda de prensa
posterior a su reunión privada. Algo que interpreta como
un gesto hacia EEUU.
Sin embargo, la prensa española considera que tras el encuentro
entre Morales y Zapatero se han establecido unos lazos de complicidad.
El Gobierno español se ha comprometido a cambiar una parte
de la deuda boliviana con España, que asciende a 120 millones
de dólares (101 millones de euros), por programas de educación.
Zapatero ha dado todo su apoyo a Evo Morales con la condición
de que modere su gestión y respete a las empresas españolas
con grandes inversiones en el país andino. El líder
boliviano, por su parte, ha aceptado este requisito al descartar
la expropiación de bienes de las empresas extranjeras e interesarse
por las posibles nuevas inversiones de las compañías
españolas en su país.
Ha habido más éxitos. El líder del Movimiento
Al Socialismo (MAS) inició su gira en Cuba. Fidel Castro
le ha asegurado ayuda en los servicios sanitarios y en educación.
Tras su paso por Venezuela, Evo Morales ya tiene garantizado el
suministro de combustible que necesite el país. Hugo Chávez
le ha garantizado el abastecimiento por unos 150 millones de dólares
(124,24 millones de euros) a cambio de productos alimentarios bolivianos.
Además, el Gobierno venezolano también ha donado
30 millones de dólares (24,84 millones de euros) para obras
sociales. Holanda también ayudará a Bolivia, asesorará
al Gobierno del país en la administración del negocio
del gas. Evo Morales también ha conseguido la colaboración
de algunos Gobiernos para reactivar las inversiones en el país
andino. El presidente Hu Jintao se ha comprometido a "animar"
a las grandes compañías asiáticas a entrar
en Bolivia.
Inversiones. Los empresarios bolivianos están
muy satisfechos con estos resultado. El presidente de la Confederación
de Empresarios de Bolivia, Roberto Mustafá, ha calificado
de "excepcional" esta gira y ha asegurado que Evo Morales
ha aprovechado al máximo su condición de primer mandatario
indígena, consiguiendo ayuda económica de los países
que ha visitado.
Los miembros de esta patronal ven con muy buenos ojos las posibles
inversiones de grandes compañías chinas, que en anteriores
ocasiones han mostrado su interés por Bolivia. Por ejemplo,
Shengli planeó en 2004 invertir 1.500 millones de dólares
(1.230 millones de euros) para buscar petróleo en Bolivia
junto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El convenio nunca se firmó, el proyecto se bloqueó
en 2005 tras la dimisión de Carlos Mesa.
Otras de las posibles nuevas inversoras en Bolivia es Huanqi, que
espera la autorización del Gobierno boliviano para construir
una planta de conversión de gas a combustibles líquidos.
Un plan que está valorado en 600 millones de dólares
(494 millones de euros). Y por último, Shandong Luneng es
una de las candidatas para hacerse con la licitación de la
mina 'El Mutún', ubicado en la provincia de Santa Cruz. Este
concurso se paralizó hace unas semanas, el presidente transitorio
de Eduardo Rodríguez decidió ceder la decisión
del yacimiento a Evo Morales, que ya se ha comprometido a dar continuidad.
Latinoamérica. Más cerca, en el
mismo subcontinente latinoamericano Bolivia también puede
encontrar otros socios comerciales. En Brasil, Evo y Lula intentarán
ampliar sus lazos de cooperación, según la cancillería
brasileña. Pero también es seguro que hablen de hidrocarburos.
Petrobras es la compañía que más gas exporta
de Bolivia y Evo Morales anunció que quería privilegiar
a las empresas estatales que operan en el país.
El último país que visitará Evo Morales antes
de concluir su gira será Argentina. El viaje ya está
confirmado por fuentes oficiales de ambos países, a pesar
de los rumores que indicaban que el presidente Néstor Kirchner
iba a ser el único líder latinoamericano que no iba
a recibir a Evo. La cita está prevista para el próximo
día 17. El tema que tratarán, aunque no ha sido revelado
por ninguna de las partes, es seguro que sea también el tema
energético.
Hace unos días, la mano derecha de Evo Morales y vicepresidente
electo de Bolivia, Álvaro García, aseguró que
su Gobierno no continuará vendiendo gas a Argentina a precios
solidarios. Actualmente, los gobiernos de Bolivia y Argentina tienen
suscrito un contrato que finaliza en 2006, por el que el país
austral paga el gas cinco veces más barato que en el mercado
internacional, fecha en la que toma posesión el nuevo Gobierno
boliviano, se finalizará el convenio.
Evo Morales nunca ha escondido su simpatía hacia Lula y
Kirchner, ni ellos hacia el líder boliviano. Después
de su triunfo electoral existe la posibilidad de que unan aún
más sus relaciones. El Mercosur va a proponer al nuevo Gobierno
boliviano que pase de ser asociado a miembro de pleno derecho. El
ministro de Exteriores uruguayo, Reinaldo Gargado, ha asegurado
que ya ha consultado esta cuestión con el resto de cancilleres
que forman parte del Mercosur. Todos están de acuerdo. El
próximo 22 de enero, día de la investidura presidencial
de Evo Morales, el bloque comercial latinoamericano formalizará
la invitación.
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