Viernes 13 de enero de 2006
 
El equipo de Evo Morales diseña junto a los movimientos sociales el nuevo Ejecutivo
 
El MAS se prepara para Gobernar
Alba Gil
 

Dentro de una semana, Evo Morales será investido presidente de Bolivia. Los miembros del MAS trabajan intensamente para que el día 22 esté todo listo. Cumpliendo con su promesa, el líder cocalero está configurando su Gobierno con la ayuda de los sectores sociales. Pero en esas negociaciones han surgido algunas presiones del ala más radical del partido. Uno de los senadores masistas exige que uno de los sindicatos indígenas del país obtengan la administración de tres ministerios. Mientras la cúpula del partido libra estas complicaciones, el nuevo líder boliviano gana prestigio internacional con la gira que está realizando. Hoy viernes, Evo Morales llegará a Brasil y se reunirá con el presidente Lula Da Silva.

El Movimiento Al Socialismo (MAS), el gran vencedor de las elecciones bolivianas del pasado 18 de diciembre, hace frente a un conflicto interno. El senador del MAS, Román Loayza, muy unido al líder sindical Felipe Quispe, ha demandado que la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) controle tres ministerios: el de Asuntos Campesinos, Desarrollo Sostenible y Participación Popular.

Román Loayza forma parte del ala radical del MAS, además de ser senador, es uno de los más activistas dentro de la CSUTCB y junto a Felipe Quispe se encargó de movilizar a los bolivianos que protagonizaron las protestas que forzaron la salida de Sánchez de Lozada y Carlos Mesa. Algunos analistas consultados por Americaeconomica.com explican que la demanda de Loayza es la contrapartida del apoyo que siempre le han procesado a Evo Morales.

Al parecer, según los mismos expertos, la cúpula del MAS no está dispuesta a acceder a las demandas de este grupo sindical. Por el momento, continúa el diálogo entre la cúpula del MAS y los sectores sociales y desde el partido de Evo Morales no dicen nada sobre este tema. Sin embargo, sí se sabe que el MAS contará con la colaboración de las asociaciones de educadores de Bolivia para diseñar los planes del Ministerio de Educación.

La oposición. Determinados sectores opositores a Evo Morales ha calificado este hecho como una grave crisis dentro del partido. Y han alzado la voz de alarma apoyándose en el ultimátum que el mismo Loayza dio al nuevo Gobierno boliviano después de conocer los resultados de las urnas. El senador masista ha puesto un plazo de 90 días para que Evo cumpla sus promesas electorales de nacionalizar los hidrocarburos y hacer un reparto de tierras, bajo la amenaza de echarlo de la Presidencia. Este aviso también lo comparte el líder de la Confederación Boliviana de Trabajadores (COB), Luis Solares, que lo ha confirmado a este mismo diario.

Los analistas consideran que la situación no es tan complicada como se plantea. Están seguros de que la cúpula del MAS sabrá resolver las demandas de Loayza y dudan de que estos grupos sociales cumplan extrictamente el plazo que han anunciado. En Bolivia, después de cada triunfo electoral con el que se ha formado un Gobierno, estos mismos movimientos sociales siempre han dejado más tiempo para que el nuevo Ejecutivo ponga en práctica sus políticas.

A pesar de esto, si las amenazas de la CSUTCB y de la COB se cumplieran y resurgieran las protestas y los bloqueos, Marcelo Varnoux Garay, presidente de la Asociación Boliviana de Ciencias Políticas, considera que no conseguirán derrocar a Evo Morales. El analista recuerda que su triunfo ha sido mayoritario y que no sólo los indígenas y los campesinos han depositado su voto de confianza en Evo, sino que está respaldado por otros muchos grupos que serían capaces de contrarrestar las presiones hacia Evo.

Uno de los sectores que le apoyan son por ejemplo los transportistas. La Confederación de Chóferes de Bolivia protagonizó una huelga entre los días 21 y 22 diciembre con la que paralizaron el transporte entre las provincias bolivianas. Exigían a Evo Morales que se comprometiera a retirar el decreto ley que tenía preparado el Gobierno de Rodríguez para aplicarles el régimen tributario de las empresas. El líder del MAS logró apaciguar los ánimos, después de asegurar a los miembros del sector que renegociaría este asunto con ellos.

La gira internacional. Eso fue antes de que Evo emprendiera su gira internacional, con la que ha viajado a Cuba, Venezuela, España, Francia, Bruselas, Holanda, China y Sudáfrica. Pero esta larga lista de países no se queda aquí, al líder boliviano todavía le quedan dos paradas. Hoy mismo llega a Brasil y también se ha confirmado que irá a Argentina.

La expectación de los viajes de Evo Morales es tal que se ha ganado el calificativo de "vedette de Latinoamérica" y ha provocado que todos los diarios internacionales publicasen sus interpretaciones. The Herald Tribune se hizo eco de la visita a España de Evo Morales de una forma muy especial. El diario hecho en Europa para los estadounidenses, destaca como hecho más significativo que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero no compareciera en la rueda de prensa posterior a su reunión privada. Algo que interpreta como un gesto hacia EEUU.

Sin embargo, la prensa española considera que tras el encuentro entre Morales y Zapatero se han establecido unos lazos de complicidad. El Gobierno español se ha comprometido a cambiar una parte de la deuda boliviana con España, que asciende a 120 millones de dólares (101 millones de euros), por programas de educación.

Zapatero ha dado todo su apoyo a Evo Morales con la condición de que modere su gestión y respete a las empresas españolas con grandes inversiones en el país andino. El líder boliviano, por su parte, ha aceptado este requisito al descartar la expropiación de bienes de las empresas extranjeras e interesarse por las posibles nuevas inversiones de las compañías españolas en su país.

Ha habido más éxitos. El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) inició su gira en Cuba. Fidel Castro le ha asegurado ayuda en los servicios sanitarios y en educación. Tras su paso por Venezuela, Evo Morales ya tiene garantizado el suministro de combustible que necesite el país. Hugo Chávez le ha garantizado el abastecimiento por unos 150 millones de dólares (124,24 millones de euros) a cambio de productos alimentarios bolivianos.

Además, el Gobierno venezolano también ha donado 30 millones de dólares (24,84 millones de euros) para obras sociales. Holanda también ayudará a Bolivia, asesorará al Gobierno del país en la administración del negocio del gas. Evo Morales también ha conseguido la colaboración de algunos Gobiernos para reactivar las inversiones en el país andino. El presidente Hu Jintao se ha comprometido a "animar" a las grandes compañías asiáticas a entrar en Bolivia.

Inversiones. Los empresarios bolivianos están muy satisfechos con estos resultado. El presidente de la Confederación de Empresarios de Bolivia, Roberto Mustafá, ha calificado de "excepcional" esta gira y ha asegurado que Evo Morales ha aprovechado al máximo su condición de primer mandatario indígena, consiguiendo ayuda económica de los países que ha visitado.

Los miembros de esta patronal ven con muy buenos ojos las posibles inversiones de grandes compañías chinas, que en anteriores ocasiones han mostrado su interés por Bolivia. Por ejemplo, Shengli planeó en 2004 invertir 1.500 millones de dólares (1.230 millones de euros) para buscar petróleo en Bolivia junto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El convenio nunca se firmó, el proyecto se bloqueó en 2005 tras la dimisión de Carlos Mesa.

Otras de las posibles nuevas inversoras en Bolivia es Huanqi, que espera la autorización del Gobierno boliviano para construir una planta de conversión de gas a combustibles líquidos. Un plan que está valorado en 600 millones de dólares (494 millones de euros). Y por último, Shandong Luneng es una de las candidatas para hacerse con la licitación de la mina 'El Mutún', ubicado en la provincia de Santa Cruz. Este concurso se paralizó hace unas semanas, el presidente transitorio de Eduardo Rodríguez decidió ceder la decisión del yacimiento a Evo Morales, que ya se ha comprometido a dar continuidad.

Latinoamérica. Más cerca, en el mismo subcontinente latinoamericano Bolivia también puede encontrar otros socios comerciales. En Brasil, Evo y Lula intentarán ampliar sus lazos de cooperación, según la cancillería brasileña. Pero también es seguro que hablen de hidrocarburos. Petrobras es la compañía que más gas exporta de Bolivia y Evo Morales anunció que quería privilegiar a las empresas estatales que operan en el país.

El último país que visitará Evo Morales antes de concluir su gira será Argentina. El viaje ya está confirmado por fuentes oficiales de ambos países, a pesar de los rumores que indicaban que el presidente Néstor Kirchner iba a ser el único líder latinoamericano que no iba a recibir a Evo. La cita está prevista para el próximo día 17. El tema que tratarán, aunque no ha sido revelado por ninguna de las partes, es seguro que sea también el tema energético.

Hace unos días, la mano derecha de Evo Morales y vicepresidente electo de Bolivia, Álvaro García, aseguró que su Gobierno no continuará vendiendo gas a Argentina a precios solidarios. Actualmente, los gobiernos de Bolivia y Argentina tienen suscrito un contrato que finaliza en 2006, por el que el país austral paga el gas cinco veces más barato que en el mercado internacional, fecha en la que toma posesión el nuevo Gobierno boliviano, se finalizará el convenio.

Evo Morales nunca ha escondido su simpatía hacia Lula y Kirchner, ni ellos hacia el líder boliviano. Después de su triunfo electoral existe la posibilidad de que unan aún más sus relaciones. El Mercosur va a proponer al nuevo Gobierno boliviano que pase de ser asociado a miembro de pleno derecho. El ministro de Exteriores uruguayo, Reinaldo Gargado, ha asegurado que ya ha consultado esta cuestión con el resto de cancilleres que forman parte del Mercosur. Todos están de acuerdo. El próximo 22 de enero, día de la investidura presidencial de Evo Morales, el bloque comercial latinoamericano formalizará la invitación.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.