| A
menos de 36 horas para saber quien será el vencedor de las
elecciones presidenciales de Chile algo está claro: gane
Bachelet o gane Piñera, reparar el sistema de pensiones individuales
chilenas será uno de los principales objetivos del próximo
presidente del país. Quizá por esta razón,
el número de inscritos ha aumentado por primera vez en 16
años con la esperanza de que se modifique un mecanismo, que
si bien ha influido en otros países del mundo, no garantiza
a los chilenos una pensión digna.
La necesidad de modificar el sistema de pensiones
chilenos es compartida por el presitigoso analista político,
Carlos Malamud, miembro del equipo de investigadores del Real Instituto
el Cano. En declaraciones a Americaeconomica.com, Malamud
asegura que el mecanismo plantea grandes problemas de sostenibilidad
que deben corregirse. Sin embargo, el analista advierte que es díficil
que las fuerzas políticas chilenas lleguen a un acuerdo para
la completa renovación del sistema. Malamud explicó
a este diario que la gestión privada de las pensiones, implementada
en Chile en 1980, fue un planteamiento módelico en sus inicios,
pero ahora alguno de sus puntos se han quedado obsoletos, por lo
que es necesaria su actualización.
El mecanismo está caracterizado por
la existencia de instituciones financieras privadas, las Administradoras
de Fondos de Pensiones (AFP), encargadas de administrar los fondos
y ahorrar las pensiones de los chilenos. La cobertura del sistema
es obligatorio para todos los empleados y opcional para los autónomos.
En ambos casos, la cotización es de un 10% de las remuneraciones
y rentas imponibles mensuales.
No obstante, este sistema en opinión
de la candidata de la Concertación, Michelle Bachelet, atraviesa
una profunda crisis. Por ello, entre los principales puntos de su
programa político, la aspirante socialista ha destacado la
urgencia de incrementar las pensiones mínimas ya que en su
opinión, el mecanismo sólo beneficía a aquellos
ciudadanos que tengan ingresos elevados.
La idea es compartida por el aspirante de Renovación
Nacional (RN), el empresario Sebastián Piñera, cuyo
hermano impuso el modelo de pensiones individuales durante la dictadura
de Augusto Pinochet. El candidato de RN ha explicado que la mitad
de los chilenos no tienen covertura de pensiones, mientras que el
40% de los ciudanos encuentran dificultades para alcanzar el mínimo
de cotización exigido por las AFP
Piñera no quiere desmantelar
el sistema, sino mejorarlo, según han reconocido algunos
miembros del equipo de campaña del empresario. Esto ha llevado
al candidato de RN a proponer pensiones para las amas de casa,
un postura para ganar el voto femenino en opinión de
Bachelet. Además, ha resaltado la posibilidad de conceder
incentivos económicos desde el Gobierno a los más
desfavorecidos para motivarles a participar en el mecanismo de pensiones.
Hasta el momento, el único
que parece no haber adptado una postura ante estos planteamientos
es el hermano del empresario, José Piñera, quien impuso
el mecanismo de pensiones privadas durante la dictadura del general
Augusto Pincohet. A pesar de las críticas, el modelo ha sido
calificado por el preisdente de EEUU, George Bush, como un gran
ejemplo del que los estadounidenses tiene que aprender algunas lecciones.
Además, se ha implementado con éxito en otros países
como Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México,
Perú y Uruguay.
Últimos días.
Pero el sistema de pensiones chileno no ha sido el único
punto en el que los dos candidatos han basado su discurso electoral
de los últimos días. El pasado martes, el actual presidente
de Chile, Ricardo Lagos, inició una gira política
por la región de Araucanía, donde la candidata de
la Presidencia a la Concertación, Michelle Bachelet, obtuvo
el menor porcentaje de votos, un 39,5%, en la primera vuelta de
las elecciones. En su visita, Lagos se reunió con las comunidades
indígenas a las que aseguró que el próximo
Gobierno chileno tiene pensado discutir de forma inmediata una ley
que otorga reconocimiento constitucional a los pueblos originarios.
El mandatario chileno aprovechó el encuentro para criticar
a Sebastián Piñera, el aspirante de Renovación
Nacional (RN). Según fuentes de la Presidencia, Lagos recordaró
que la medida para reconocer a las comunidades indígenas
requiere de quórum calificado por tratarse de una reforma
a la Constitución que ya ha sido rechazada varias veces por
las fuerzas de la oposición.
El presidente del Senado, Gabriel Ascensio, ha explicado que el
objetivo es que la Comisión de Constitución estudie
la iniciativa lo antes posible para someterla a votación.
Según Ascensio, el texto incorpora un nuevo inicio que señala
que "la ley garantizará el derecho a conservar, desarrollar
y fortalecer la identidad, idiomas, instituciones y tradiciones
espirituales, sociales y culturales de los pueblos indígenas
que forman parte de la nación chilena".
El encuentro del presidente chileno con las comunidades indígenas
ha confirmado una tendencia que venía manifestándose
durante los últimos días: Bachelet y Piñera
han intentado movilizar a todo su electorado en la recta final de
la campaña electoral. En opinión de algunos analistas
políticos consultados por Americaeconomica.com,
los chilenos no tiene grandes expectativas de cambio y consideran
que, en la forma de gobernar de ambos candidatos a la Presidencia,
no habrá muchas diferencias.
Tanto Bachelet como Piñera han manifestado su preocupación
ante la abstención que se pueda producir en las segunda vuelta
de las elecciones y que podía perjudicar a los aspirantes
a la Presidencia. En la primera ronda un 10% de los inscritos decidió
a última hora no ir a votar.
Fuentes cercanas al proceso explicaron a este diario que Piñera
no ha tenido la capacidad de conseguir el respaldo de los que apoyaron
a Joaquin Lavín, el candidato de Unión Democrática
Independiente (UDI). Sobre todo, después del debate televisivo
entre los candidatos en el que el empresario afirmó que los
peores gobiernos chilenos de la historia fueron los de Salvador
Allende y Augusto Pinochet. La comparación irritó
al sector más conservador de UDI aunque la cúpula
de este partido intentó restarle importancia al asunto.
|