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El
sector petrolero de boliviano ve con recelo la posible participación
del país en el "Gasoducto del Sur", el
proyecto de integración energética que lideran
Venezuela, Argentina y Brasil. Fuentes del sector han asegurado
a Americaconomica.com que si Bolivia se alía
con uno de sus principales competidores en la región,
como es Venezuela, las posibilidades de ampliar nuevos mercados
serán mínimas. Los expertos aconsejan al nuevo
presidente Evo Morales que ponga en marcha una política
de Hidrocarburos que potencie la expansión del mercado
petrolero boliviano.
Brasil
es el principal mercado para Bolivia, en el ámbito
de los hidrocarburos. Incluso, ambos países están
unidos por un gasoducto de más de 200 kilómetros,
el más extenso, en estos momentos, de todo el subcontinente.
Otro importate comprador de combustibles bolivianos
es Argentina. A día de hoy, el país austral
compra unos 20.000 millones de metros cúbicos de
gas.
El sector petrolero espera incrementar esas
cifras y al mismo tiempo buscar nuevos mercados. Sin embargo,
estos planes podrían verse perjudicados con el proyecto
de integración energética por el que se ha
interesado mucho el nuevo Gobierno de Evo Morales. Las fuentes
consultadas por este diario advierten que de concretarse
el plan, Bolivia debería competir con Venezuela.
Algo que tendría una repercusión negativa
para el país andino, que vería frenado su
crecimiento.
Según los cálculos iniciales,
el presupuesto para esta gran obra de ingeniería
ronda entre los 17.000 y 20.000 millones de dólares
(14.000 y 16.500 millones de euros). A pesar de la gran
inversión, el presidente venezolano, Hugo Chávez,
ha asegurado que el gasoducto será muy rentable.
El propio Chávez ha hablado de primera
mano con Evo Morales sobre la construción del gasoducto.
Y el líder boliviano parece estar convencido. Así
lo ha demostrado en Argentina. El pasado 17 de enero, unos
días antes de asumir la Presidencia de Bolivia, tras
una reunión privada con el mandatario Néstor
Kirchner, Evo
aseguró que quiere construir una alianza energética
entre Bolvia, Argentina y Venezuela.
La construcción del "Gasoducto
del Sur", que todavía es un proyecto, ya hace
frente a una pequeña dificultad. A pesar de la intención
de Venezuela, Brasil y Argentina, de querer que Bolivia
participe en el proyecto del gasoducto, Argentina se muestra
descontenta con la posible subida del precio del gas boliviano.
Este país paga actualmente dos dólares
por millón de BTUs (unos 4,5 céntimos de euro
por litro de gas boliviano), un precio que podría
incrementarse un 62% si el nuevo Gobierno de Evo Morales
lo considera oportuno, y entonces pasaría a costar
3,25 dólares por millón de BTUs (unos 11,
8 céntimos de euro por litro), según han declarado
los expertos a la prensa argentina.
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