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de un millón de personas desfilaron esta mañana
por La Habana, encabezados por el presidente cubano Fidel
Castro, ante la Ofinicia de Intereses de EEUU (SINA), en
respuesta a las últimas provocaciones de Washington
contra la mayor de las Antillas y con el objetivo de lanzar
una denuncia al terrorismo.
Acostumbrados a un tradicional
ping-pong, en lo que a respuestas se refiere en
este largo contencioso entre Cuba y EEUU, los diplomáticos
estadounidenses en el mismo momento en el que Fidel comenzó
un breve discurso a las puertas de sus oficinas, encendieron
el dispositivo luminoso instalado días atrás,
con el propósito de 'mantener informado sin censuras
al pueblo cubano'.
"La conducta y las acciones de respuesta
de Cuba frente a las provocaciones del imperio serán
absolutamente pacíficas", aseguró el
líder en su discurso dirigido hacia miles de ciudadanos
de la isla.
Mensajes. Una de las “noticias”
trasmitidas fue la autorización de las autoridades
estadounidenses para que el equipo nacional de béisbol
participe en un próximo certamen mundial que se celebrará
en Puerto Rico el próximo mes de marzo, una información
ya conocida por los aficionados.
En el panel luminoso, similar al empleado
en eventos deportivos, se pide la inminente liberación
para Luis Posada Carriles, terrorista de origen cubano y
acusado de ser el autor intelectual de explotar un avión
civil de Aviación Cubana en 1976.
Por su parte, la 'marcha del pueblo combatiente'
exigió la puesta en libertad de cinco agentes cubanos
en cárceles de diversos Estados de la Unión
que tenían la misión de informar a la isla
sobre los planes de los grupos más beligerantes contra
el régimen cubano.
“Bush, fascista, condena al terrorista
(Posada)”, “Con la verdad, Cuba triunfará”,
más himnos y marchas revolucionarias, muchos de ellos
compuestos en los años sesenta, fueron algunas de
las consignas que se pudieron escuchar entre los convocados
a la masiva manifestación durante su paso por el
SINA. Asimismo, los asistentes agitaban banderas cubanas
y carteles de diseño cinematográfico que calificaban
al presidente Bush como un asesino que debía comparecer
ante la justicia.
A la movilización no acudió
sin embargo el general del Ejército, Raúl
Castro, número dos en la isla, a quien no se le vio
desfilar al frente del bloque del Ministerio de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias (Minfar). En cambio, todos los comandantes
de la revolución “históricos”
hicieron acto de presencia, como por ejemplo, Ramiro Valdés
y Guillermo García.
La marcha, convocada por Castro sólo
48 antes, continuaba cuatro horas después de ser
iniciada a las 8 am hora local, al mismo tiempo que la televisión
trasmitía imágenes de calles y avenidas “inundadas”
de personas que esperaba en el acceso al Malecón,
lo que por experiencia demoraría tres horas más
la marcha al concluir esta información.
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