|
El precio del petróleo
se ha situado a apenas tres dólares de sus récords
históricos. La nueva amenaza terrorista procedente
de Ben Laden se suma a un clima de tensión marcado
por los graves conflictos en Nigeria e Irán, y al
aumento de la demanda previsto por la OPEP y la AIE.
La tensión había
regresado en las últimas semanas al mercado del petróleo,
después de tomarse un respiro a finales de 2005.
Pero esta semana el repunte en su cotización se ha
acelerado, hasta superar los 67 dólares, a tres de
su récord, y además los factores de tensión
se han reforzado después de que ayer se emitiera
un nuevo mensaje amenazante por parte de Ben Laden. Esta
advertencia terrorista se suma a una serie de conflictos
que hacen peligrar la producción en países
como Irán. El vicepresidente de EEUU, Dick Cheney,
ex directivo de la empresa petrolera Halliburton, ha reconocido
que si persiste la crisis nuclear con Irán, el segundo
mayor productor de la OPEP, es previsible que continúe
presionando sobre el precio del crudo.
En Nigeria las amenazas ya se
han materializado, y los sabotajes cometidos en los últimos
días ha reducido al mínimo las ventas al exterior
del octavo mayor exportador de petróleo del mundo.
El clima de violencia ha llevado a los sindicatos del sector
a anunciar que si persisten los brotes de violencia retirarán
a los trabajadores del gas y el petróleo.
La gestora Schroders destaca que para 2006 las interrupciones
en el suministro no son menos probables que las registradas
en 2005, y cita entre los sospechosos habituales de
las interrupciones a Nigeria, Irak y Venezuela. Frente
a las dificultades en el suministro, la OPEP, en su primer
informe del año, difundido hoy, prevé para
2006 un aumento de la demanda del 1,9%. La Agencia Internacional
de la Energía baraja un 2,2%.
|