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Martes 24 de enero de 2006 
 
El "Gaseoducto del Sur", se enfrenta a las primeras dificultades
 

A pesar de la intención de Venezuela, Brasil y Argentina, de querer que Bolivia participe en el proyecto del gasoducto, Argentina se muestra descontenta con la posible subida del precio del gas boliviano. Este país paga actualmente dos dólares por millón de BTUs (unos 4,5 céntimos de euro por litro de gas boliviano), un precio que podría incrementarse un 62% si el nuevo Gobierno de Evo Morales lo considera oportuno, y entonces pasaría a costar 3,25 dólares por millón de BTUs (unos 11, 8 céntimos de euro por litro), según han declarado los expertos a la prensa argentina.

De cualquier modo, Argentina ha declarado que se debe “avanzar hacia un acuerdo estratégico” con Bolivia, según palabras de Horacio Macedo, embajador de Argentina en la capital de este país. El propio Macedo ha afirmado al diario argentino Clarín que “la relación entre Argentina y Bolivia va mucho más allá de la cuestión del gas”, y es que, a pesar de que Bolivia posea la segunda reserva de este recurso en el continente, no tiene la infraestructura para repartirla en algunas zonas del propio país, infraestructura que Argentina sí tiene y puede expandir a la parte sur de Bolivia.

“Por eso - dice Macedo - los argentinos quieren hacer valer que en la negociación del gas hay más que precio para conversar”. Sin embargo, el proyecto del “Gasoducto del Sur” puede facilitar las negociaciones entre ambos países, ya que Argentina no tiene intención de “enfrentarse a un país amigo”, según las palabras del diplomático.

Apoyo a Morales. El pasado domingo se celebró en La Paz la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente boliviano, el indígena Evo Morales. Durante su discurso, Morales pidió que no se excluyese a Bolivia de este proyecto, una petición que fue respaldada por los tres presidentes allí presentes, Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula da Silva. A pesar de este apoyo unánime a Evo Morales, Argentina aún quiere negociar con Bolivia el suministro de gas boliviano.

“Señores presidentes, no nos dejen fuera de la red energética”. Así fue como Evo Morales reafirmó su intención de entrar en el proyecto del gasoducto continental que se planteó la semana pasada en Brasilia. Hugo Chávez ya había insistido nada más acabar la reunión en que Bolivia estaba invitada a participar en la construcción y posterior utilización del “Gasoducto del Sur”, una postura que comparten también los otros dos países impulsores del proyecto, Brasil y Argentina.

 
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