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Miércoles 25 de enero de 2006 
 
La polémica de las papeleras entre Uruguay y Argentina tensa el panorama político
 

Jorge Busti, gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, aseguró que está dispuesto a renunciar a su cargo si representa "un escollo" para el Gobierno de su país en la polémica que enfrenta a Argentina con Uruguay sobre la construcción de dos plantas papeleras en las inmediaciones de un río fronterizo entre ambas naciones.

"Si Uruguay pone como condición que sin mí se puede solucionar este conflicto, yo doy un paso al costado", afirmó Busti en declaraciones a la prensa argentina, donde añadió que no quiere pasar a la historia como el gobernador que dejó que contaminaran Entre Ríos.

El Gobierno uruguayo ha autorizado levantar en las proximidades de la localidad de Fray Bentos, situada en la ribera del fronterizo río Uruguay, dos plantas de fabricación de papel, una propiedad de la empresa española Ence y la otra de la finlandesa Botnia. A esta iniciativa se oponen fírmemente los habitantes de la ciudad argentina de Gualeguaychú, al otro lado del río Uruguay y muy próxima a Fray Bentos, y las autoridades de la provincia de Entre Ríos, en la que se sitúa la ciudad. También el Gobierno argentino rechaza estas construcciones.

Estos opositores al proyecto alegan que las dos plantas suponen un importante impacto medioambiental en la zona y por ello impiden desde hace meses el paso de camiones que transportan materiales a las papeleras cortando las carreteras de acceso a Uruguay desde Argentina.

Uruguay ya ha manifestado en varias ocasiones que continuará con la construcción de las papeleras pese a las manifestaciones y ha pedido a Buenos Aires que intervengan en los bloqueos al tiempo que las acusa de inmovilismo.

Impacto económico. Busti añadió que, sin embargo, mientras permanezca en el cargo, seguirá combatiendo contra las dos industrias papeleras, que suponen una gran inversión económica en la región uruguaya pero que, según el gobernador, la contaminación que generarán tendrá un importante impacto en la agricultura y el turismo de Entre Ríos, ocasionando unas pérdidas superiores a los 900 millones de dólares.

El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, se reunirá en el transcurso de esta semana con el gobernador de Entre Ríos. Kirchner ya ha manifestado su rechazo a las plantas papeleras uruguayas, pero ha pedido a los habitantes de Entre Ríos y de las localidades argentinas más afectadas que interpreten el problema como un asunto medioambiental y no como una cuestión de nacionalismo o de soberanía sobre el cauce del río.

También el Gobierno argentino ha afirmando que los cortes de las carreteras no son la respuesta al problema y que éste debe resolverse en el terreno diplomático.

 
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