|
El presidente de Cuba, Fidel
Castro, ha convocado una manifestación masiva frente
a la Oficina de Intereses de EEUU (SINA) en La Habana, como
respuesta a la decisión de Washington de instalar
en su sede diplomática una pantalla gigante que emite
desde la semana pasada textos extraídos de la Declaración
Universal de Derechos Humanos. Fidel Castro aseguró
en un discurso televisivo que "las acciones serán
totalmente pacíficas, pero golpearán con toda
la fuerza de nuestra moral, el insulto". Al mismo tiempo,
la SINA encendió su letrero luminoso.
El mandatario cubano culpa a
la Casa Blanca de querer poner en libertad al terrorista
Luis Posada Carriles, ex agente de la Agencia Central de
Información estadounidense (CIA), responsable intelectual
de la explosión de un avión de Cubana de Aviación
en pleno vuelo, que costó la vida a 73 personas en
1976. Precisamente, hoy está previsto que EEUU se
pronuncie sobre la actual situación de Posada Carriles.
Fidel Castro insistió
en su discurso televisivo que los intentos de Washington
de aislar y afixiar económicamente a Cuba han fracasado
y que por ello "se desespera peligrosamente".
El presidente de la mayor de las Antillas explicó
que el mandatario estadounidense, George Bush, se ha comprometido
"con el macabro plan de transición para Cuba,
una grosera injerencia en la soberanía de nuestro
país, que le conduciría a siglos de retraso".
En la cabeza de la manifestación
estuvieron presentes además de Fidel, Daniel Ortega,
presidente del Frente Sandinista de Liberación Nacional
de Nicaragua (FSLN), así como varios altos cargos
del Gobierno cubano y del Partido Comunista de Cuba.
|