Viernes 20 de enero de 2006
 
El líder boliviano ha conseguido que dos miembros de su partido asuman la presidencia de las dos Cámaras
 
Evo asegura al MAS en el poder
Alba Gil
 

Al cierre de esta edición todavía no había comenzado la sesión, pero según todas las agendas, el Parlamento boliviano tiene previsto hoy viernes nombrar al presidente del país, Evo Morales, y a su vicepresidente, Álvaro García. Un acto que se refrendará el próximo domingo, con el juramento de Evo ante un dios indígena. Aunque en estos momentos, Evo sólo es mandatario electo, su partido, el MAS, ya ocupa todos los puestos claves en la línea sucesoria que marca la actual Constitución, por si "volviera a producirse" la ausencia del presidente que ha salido de las elecciones antes del fin de los trabajos de la Asamblea Constituyente.

La Constitución establece que el primer suplente del presidente es el vicepresidente. Pero en ausencia de este, el presidente del Senado es quién obtendría el relevo. El siguiente en la línea sucesoria es el máximo representante del Congreso y, en el último lugar, el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Los tres primeros eslabones de esta cadena sucesoria son personas muy cercanas a Evo Morales. Forman parte del MAS desde sus orígenes y conocen muy bien el proyecto político de su líder.

Al frente de la Cámara alta está Santos Ramírez, quien fue congresista en los anteriores gobiernos. También formó parte de la Comisión de Desarrollo Económico del Congreso, la misma que analizaba los contratos petroleros suscritos con las compañías internacionales, después de que se acabara el plazo previsto por la Ley de Hidrocarburos para cambiar los convenios a la nueva legislación. Para el Congreso se ha elegido a Edmundo Novillo. Un viejo amigo de Evo, que participó de forma muy activa en todas las manifestaciones que ha encabezado su partido.

En la Cámara baja, el MAS lo tenía fácil, ya que ocupa 72 de los 130 escaños totales. Sin embargo, en el Senado el partido de Evo Morales no ha sido autosufiente. Han necesitado el apoyo de la Unión Nacional (UN), que lidera el empresario Samuel Doria Medina, la tercera fuerza política más votada en los comicios, y del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), que quedó en cuarto lugar y que tiene al frente a Michiaki Nagatani.

El esquema de distribución de los asientos del Senado después de 18 de diciembre asigna al MAS 12 escaños y al ex presidente Jorge Quiroga, Podemos, 13. El ex mandatario quería sacar provecho de esta situación de esta pequeña ventaja, pero no ha podido. Los votos del MNR y la UN han sido decisivos y han truncado todas las aspiraciones de Quiroga.

A pesar del contundente triunfo electoral del MAS, su victoria está avalada por el 53% de los votos, su Gobierno no se perfila sencillo. Tiene la presión de grupos como la Confederación Obrera Boliviana (COB) y la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que exigen cambios radicales en el país, como la nacionalización de los hidrocarburos, en un plazo muy breve de tiempo: 90 días.

Antes de la cita del inicio de la Asamblea Constituyente, prevista en el mes de marzo, si el nuevo Gobierno boliviano no ha puesto en práctica sus promesas electorales, Evo Morales corre el riesgo de que se desate una oleada de protestas en su contra. Algo que podría tener un final muy tráfico para él. Los representantes de estas dos confederaciones, que siempre han estado a su lado en las manifestaciones que pusieron punto y final a las presidencias de Sánchez de Lozada y Carlos Mesa, lo han dicho claro. Han asegurado que no vacilarán en echarlo del poder y, para conseguirlo, están dispuestos a utilizar la misma técnica que ya ha sido probada y exitosa: las manifestaciones y los bloqueos.

Para algunos analistas estas amenazas no suponen una alarma para el MAS. Porque este partido político cuenta con la ventaja de ser el único en Bolivia que tiene una estructura totalmente armada. Las agrupaciones opositoras, por el contrario, están muy disgregadas desde la crisis de Sánchez de Lozada. Además, otro punto a favor del MAS es que no sólo se sustenta en los líderes campesinos e indígenas, sino que también hay otros muchos sectores de la sociedad que le dan su apoyo y que, según los expertos políticos, podrían contrarrestar las presiones contra Evo.

Los viajes de Evo. Mientras en Bolivia el MAS desplegaba toda su táctica para contruir un Gobierno fuerte, el líder del partido, finalizaba con su gira internacional en Argentina. En el país austral, Evo Morales se reunió con el presidente Néstor Kirchner. Juntos hablaron sobre energía y comercio. En la rueda de prensa posterior al encuentro, en la que no participó el mandatario argentino, Evo aseguró que quiere construir una alianza energética con los países de la región. Precisamente, este asunto es el que Kirchner iba a tratar de primera mano con Chávez y Lula en Brasil, al día siguiente de su charla con Evo.

Además de este punto, el líder boliviano también ha anunciado que incrementará el precio del gas que ahora vende a Argentina. Esta afirmación no ha hecho más que confirmar lo que ya había adelantado el vicepresidente electo de Bolivia, Álvaro García, que hace dos semanas aseguró que no se mantendrán los actuales precios solidarios. En estos momentos, Bolivia y Argentina tienen un contrato suscrito por el que el país austral compra gas boliviano a un precio denominado "solidario", cinco veces más barato que en el mercado internacional. La fecha de finalización de este convenio cumple en diciembre de 2006, aunque podría terminar antes.

Evo Morales no ha precisado ninguna fecha, pero sí ha explicado que esos contratos se concedieron cuando Argentina estaba sumida en una aguda crisis económica a inicios del 2002. Pero ahora, la situación ha cambiado. Sin embargo, los planes del nuevo Gobierno no perjudican tanto a Argentina. Evo Morales ha querido dejar claro que esta decisión no significa que se vaya a terminar el suministro de combustible. Todo lo contrario. Lo que propone el líder boliviano es incrementar todavía más los intercambios de gas y crear con los vecinos de la región una alianza energética.

Kirchner no participó en la rueda de prensa que sí ofreció Evo después de reunión. Le sustituyó el canciller Jorge Tatiana. Esta situación ya resulta familiar al líder boliviano. En España, José Luis Rodríguez Zapatero tampoco compartió con él su charla con los medios de comunición. Algo que fue muy comentado por la prensa estadounidense. The Herald Tribune, un diario hecho en Europa para lectores de EEUU, interpretó este hecho como un gesto del presidente español hacia Washington.

Antes de llegar a Argentina, el líder boliviano también tuvo un almuerzo con el ex presidente español Felipe González. En esta ocasión, el tema de conversación fueron las autonomías. Una cuestión que será clave en Bolivia el próximo mes de marzo, cuando se celebre la Asamblea Consituyente y se realice un referéndum autonómico.

Las autonomías. Felipe González, que ha viajado a Bolivia como miembro del 'Club de Madrid', organismo que tienen financiación de la Comisión Europea para poner el marcha el programa "Apoyo a un Consenso Político Nacional para la Gobernabilidad en Bolivia", compartió con el líder boliviano su experiencia en este tema. Durante el mandato de González (1982-1996), su Gobierno tuvo que hacer frente a las demandas autonómicas de algunas de las provincias españolas, como el País Vasco, donde el grupo terrorista ETA pide la autodeterminación.

Aunque las demandas autonómicas bolivianas no tienen ningún tinte terrorista, sí han sido protagonistas de grandes conflictos con los anteriores gobiernos. Santa Cruz es la provincia que abandera este reclamo. En ésta se concentran la mayor parte de los recursos energéticos y sus líderes empresariales quieren tener la administración de los mismos.

El pasado 28 de diciembre, Evo Morales se reunió con el Comité Pro Santa Cruz, que aglutina a los empresarios de la región. Con ellos, se comprometió a impulsar la consulta autonómica. Hasta el momento, el Congreso boliviano nunca ha autorizado la celebración de un referéndum de estas características, ni durante el Gobierno de Sánchez de Lozada, ni durante la Administración de Carlos Mesa. Será ahora, con Evo Morales como presidente, cuando los cruceños puedan ver cumplidas sus aspiraciones.

No son estas las únicas preocupaciones del líder boliviano. Ahora cuando se va a convertir en presidente, Evo no sabe muy bien dónde fijará su residencia. Según la prensa local, hay muchas posibilidades de que se vaya a vivir a un piso y deje el Palacio de Gobierno para actos oficiales. Un gesto que marcaría más su condición humilde. Prensa Latina añade otra connotación a esta indecisión, la agencia de noticias cubana asegura que Evo Morales ha recibido algunas amenazas y que teme por su seguridad.

Los que también deben estar preocupados es la empresa textil boliviana Punto Blanco, que aunque no saben que vestimenta que usará Evo Morales, han lanzado al mercado una nueva línea jerseys iguales al que ha popularizado el líder boliviano en su gira internacional.









 

 

 

 

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