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Jueves 19 de Enero tuvo lugar en Brasilia una reunión que puede condicionar
en gran medida el futuro del Mercosur, así como la economía de la
zona oriental del continente sudamericano. Los máximos mandatarios de Brasil,
Argentina y Venezuela, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner,
y Hugo Chávez respectivamente, se comprometieron a construir un un gasoducto
que atravesará estos tres países y garantizará la autonomía
energética de la región. La construcción
de un gasoducto que parta desde el sur de Venezuela, atraviese Brasil, y acabe
al norte de Argentina fue el tema más importante tratado en el encuentro
de ayer. Los detalles del proyecto se presentarán el próximo mes
de Julio, aunque se sabe ya que recorrerá unos 8.000 kilómetros,
y que costará entre 17.000 y 20.000 millones de dólares (14.000
y 16.500 millones de euros) y rondará los 6 años de trabajo. Según
Hugo Chávez, que fue el único presidente que concedió unas
declaraciones posteriores a los periodistas, la decisión política
fue tomada en este encuentro. Sin embargo, los primeros detalles sobre su construcción,
así como el trazado que tendrá el gasoducto, se presentarán
en público el próximo 11 de Marzo, un día antes de la toma
de posesión de la presidenta electa chilena, Michelle Bachelet. Los
expertos creen que el proyecto puede traer estabilidad económica a un Mercosur
cada vez más castigado por la falta de entendimiento que existe entre los
países que lo integran. El “Gasoducto del Sur”, además
de unir a las tres naciones, es el proyecto más ambicioso para lograr la
tan perseguida integración energética. De hecho, el presidente Chávez
afirmó que los países de la región están invitados
a unirse al proyecto, refiriéndose en especial a Bolivia. Y parece
que los efectos del gasoducto se empiezan a notar antes incluso de construirse
el mismo. La bolsa de Buenos Aires registró ayer, tras saberse como el
resultado de la reunión, una subida del 3, 38% al cerrar. La compañía
que registró la subida más notable relacionada con este encuentro
fue Tenaris (la empresa del grupo Techint que se dedica a la fabricación
de caños y tubos de aceros), con un aumento del 10, 24%. Otro tema
importante que se trató en la reunión fue la situación que
actualmente está atravesando el Mercosur. Lo que más preocupa ahora
mismo es la actitud que mantiene Uruguay, que a su vez está arrastrando
a Paraguay, queriendo negociar un acuerdo de libre comercio con EE.UU. También
existe el problema diplomático entre Argentina y Uruguay de las “papeleras”
– las plantas de celulosa instaladas por Uruguay en la zona fronteriza de
Fray Bentos – que ha desatado una gran polémica en ambos países.
Aún así, Néstor Kirchner declaró ayer tras la reunión
a la prensa de su país que “hay que ser flexibles y apoyar a Uruguay”
así como que las relaciones entre el y Tabaré Vázquez son
“muy correctas a pesar de que hace algún tiempo que no hablo con
el”. Por otro lado, en la reunión se habló del nuevo
gobierno boliviano, del cual es presidente electo, Evo Morales. En este asunto,
los tres mandatarios acordaron ofrecer “una ayuda inmediata” a Bolivia,
según dijo Hugo Chávez a los periodistas tras producirse el encuentro.
También precisó que tanto Venezuela, como Brasil y Argentina van
a apoyar a Morales y al desarrollo del país. “Venezuela ofrecerá
asfalto, Argentina medicinas y vacunas, y Brasil ofrecerá créditos”,
afirmó el presidente venezolano. La reunión también
sirvió, aunque en menor medida, para confirmar que los tres países
tienen intención de emprender una integración de la industria bélica
y la creación de una Junta de Defensa de Sudamérica. Los presidentes
coincidieron en no estar de acuerdo con las dificultades que plantea la oposición
de EE.UU. a la venta de material bélico a Venezuela, y Néstor Kirchner
mostró su solidaridad con Lula con respecto al veto que mantienen los Estados
Unidos en la venta de aviones brasileños a Caracas.
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