Viernes 20 de enero de 2006
 
La Unión Europea propone un debate sobre una de las fuentes de energía más polémicas
 
De nuevo, la energía nuclear
Alberto Miguel Arruti
 

Ha sido, precisamente, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, quien ha manifestado, en fecha reciente, que es imprescindible y crucial promover un debate sobre la energía nuclear. Por su parte, Tony Blair ha anunciado la celebración también de un debate nacional sobre el mismo tema. Además, Angela Merkel ha anunciado, para el próximo abril una "cumbre energética" con el fin de debatir "una política equilibrada y a largo plazo para Alemania".

Por si todo esto fuese poco, la Comisión Europea prepara una propuesta para crear un consorcio de I+D, cofinanciado por la propia Unión y por las aportaciones privadas del sector nuclear, para investigar sobre el futuro y posible tratamiento de los residuos radiactivos. El corte de suministro de gas ruso, que ha sufrido Europa, como consecuencia de las tensiones políticas entre Rusia y Ucrania, el alza permanente de los precios del petróleo y la insuficiencia de las energías alternativas para garantizar el suministro energético en Europa, han sido, posiblemente, los factores que han dado lugar a esta situación de auténtica preocupación.

La Administración de Información Energética (EIA), del Departamento de Energía de EEUU (DOE), ha publicado un estudio en el que predice que la capacidad nuclear mundial se incrementará, entre los años 2002 al 2025, en más de 60 gigavatios, hasta alcanzar un total de 421,8 GW. Según este informe, entre los mismos años, 2002 a 2025, el consumo energético mundial aumentará un 57%, con una aportación nuclear que pasará de 2,56 billones de kilovatios-hora a 3,30. La antigua Unión Soviética, China, India y Corea del Sur, piensan aumentar, hasta el año 2025, sus capacidades nucleares de forma espectacular.
Todos estos resultados y estas perspectivas chocan con los movimientos ecologistas de todo el mundo, que son hostiles a la energía nuclear.

Posiblemente, dentro de Europa, es Francia el país que ha hecho menos caso a estos movimientos y desarrolla un gran programa nuclear desde 1974. Suecia ofrece una situación particular. En 1980, debido a un referéndum, se previó la salida de la energía nuclear para el 2010. Pero, según todos estos datos, esta situación tendrá que modificarse.

El desastre más grave producido en una central nuclear fue en Chernobil, que sucedió en un país, la extinta Unión Soviética, en la que se carecía de los más mínimos controles democráticos y de las más elementales libertades. Un estudio, realizado en EEUU, pone de manifiesto que la expectativa de días de vida perdidos se calculan en 3.500 debidos a la pobreza, 2.300 debido al tabaco, 2.000 por ser de color o por no estar cansado, 1.1000 si se es minero, 230 por consumo de alcohol, 80 por accidentes de coche y lo mismo por la contaminación, 45 por el radón existente en las casas y 0,4 por vivir cerca de una central nuclear.

El futuro, parece lógico pensar, que se encuentra en la fusión nuclear. Todo lo dicho anteriormente se refiere lógicamente, a la fisión. Pero la fusión no está todavía conseguida de una forma industrial. Es en la fusión donde los riesgos radiactivos son mucho menores que en los reactores de fisión. Además, un reactor de fusión es seguro en el sentido de que al detener el suministro de combustible se para en el acto de la combustión.
En los problemas energéticos, se encuentra la explicación de muchas guerras y de multitud de decisiones políticas y económicas.

 

 

 

 

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