Viernes 20 de enero de 2006
 
Oswaldo Cisneros vuelve a la telefonía móvil al comprar Digitel
 
Telecom Italia abandona Venezuela
Ryan O'Connelly
 

Es casi un hecho. Telecom Italia va a abandonar Venezuela. El pasado viernes, la operadora transalpina llegó a un acuerdo para vender su filial local, Digitel, a Telvenco, la compañía que preside Oswaldo Cisneros, primo del magnate de la comunicación, Gustavo Cisneros. El importe de la operación será de 425 millones de dólares.

Telecom Italia lleva ya cerca de dos años intentado salir del país. A finales de 2004 llegó a un acuerdo para vender Digitel a Cantv, el antiguo monopolio estatal (controlado ahora en un 28% por la estadounidense Verizon), por 450 millones de dólares. Sin embargo, la operación fracasó. En el verano de 2005, el regulador de las telecomunicaciones, Conatel, bloqueó la venta bajo el argumento de que la integración de Digitel y Movilnet, filial de móviles de Cantv, se crearía una compañía con una posición de dominio de mercado. “Iban a quedar sólo dos empresas, Movilnet y Telefónica”, dijeron entonces las autoridades de la competencia venezolanas.

Ahora esta dificultad parece haberse evitado. Los analistas parecen coincidir en que no habrá problemas con Conatel porque seguirá habiendo tres operadores en la telefonía móvil, “simplemente se cambiará de propietario en uno de ellos”, aseguran estos observadores. En principio, la venta de Digitel debería ser aprobada en un periodo no superior a seis meses.

La venta ha causado cierta sorpresa. Durante los últimos meses, y especialmente desde la negativa a la compra de Digitel por Cantv, los analistas habían especulado con un posible aterrizaje en el negocio de los móviles de Carlos Slim. De hecho, Venezuela es uno de los pocos países de Latinoamérica donde no tiene presencia. Por el contrario, sí está presente el gran rival en el negocio de los mexicanos: Telefónica, que opera en el país bajo la marca Movistar. Ahora bien, no sería descartable una posible oferta de Slim a Cisneros. Pero habrá que esperar.

Lo cierto es que para Cisneros, la compra de Digitel supone la vuelta a la primera división del mercado de los móviles venezonalo. De hecho, Oswaldo fue el fundador, presidente y consejero delegado de Telcel. Una compañía que posteriormente pasó a manos de la norteamericana BellSouth, si bien el inversor venezolano permaneció en el capital. Posteriormente, en 2004, la operadora fue vendida por la compañía estadounidense a Telefónica. A su vez, a los pocos meses, la corporación que preside César Alierta adquirió la participación de Cisneros.

Desde entonces, Cisneros ha mantenido sólo el control y la gestión de Infonet y Digicel, dos empresas de telefonía del ámbito rural que cuentan con una pequeña cuota de mercado. Los expertos locales no descartan que Oswaldo trate ahora de fusionar esta compañía con Digitel para crear una gran compañía nacional.

En estos momentos, Digitel, que es el primer operador del país en la tecnología europea GSM, tiene en estos momentos en torno a 1,8 millones de clientes. En 2005 tuvo unos ingresos de 325 millones de dólares.

No obstante, el reto es complicado. Por número de clientes, Digitel está por detrás de las citadas Cantv Movilnet y de Telefónica. La compañía española, que en Venezuela opera bajo la tecnología estadounidense CDMA (heredada de BellSouth), tiene actualmente más de seis millones de usuarios. En cualquier caso, la competencia puede endurecerse ahora.

Al mismo tiempo, la salida de Venezuela es un paso más en la retirada latinoamericana de Telecom Italia. Ya se fue de Chile y Perú. Ahora es el país gobernado por Hugo Chávez. La intención de la empresa transalpina es quedarse sólo en Brasil. Y todo en un intento de recortar deuda a través de la venta de activos.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.