Viernes 20 de enero de 2006
 
El aumento de la demanda de azúcar de Pekín salva la zafra en la isla
 
Cuba endulzará a China
Americaeconomica.com
 

El reciente anuncio de China de que este año va a necesitar aumentar considerablemente sus importaciones de azúcar podría significar un estímulo para la zafra cubana, que esta temporada, se presenta como una de las más reducidas de los últimos años según las previsiones del propio Gobierno de La Habana.

Las autoridades chinas han manifestado que el país asiático necesitará aumentar sus importaciones de azúcar debido en buena medida a las importantes sequías que este año han azotado las provincias de Hainan y Yunnan, principales productoras chinas de este cultivo. Pero además, Pekín considera que el consumo doméstico de endulzante crecerá este año más de lo previsto inicialmente, superando así el volumen de producción chino, estimado en un principio en 9,1 millones de toneladas.

Según los cálculos del propio Gobierno de China, el país podría necesitar aproximadamente 1,4 millones de toneladas adicionales a las que actualmente puede producir para abastecer a los más de 1.300 millones de habitantes que componen el mercado chino. El Gobierno tiene almacenadas unas 800.000 toneladas de azúcar sin refinar, después de haber liberado el pasado mes de diciembre unas 200.000. Así pues, según el administrador de una fábrica azucarera china, Cuba podría ser el principal beneficiario de esta situación, ya que el país caribeño es el principal proveedor de azúcar de los asiáticos.

La zafra cubana. Anualmente, Pekín importa unas 400.000 toneladas de azúcar sin refinar de Cuba conforme a un acuerdo bilateral existente entre ambos gobiernos. Sin embargo, recientemente el ministro del Azúcar de Cuba, Ulises Rosales del Toro, precisó durante la celebración del XXI Congreso Nacional de Trabajadores Azucareros ante los 450 delegados del sindicato del azúcar que el objetivo de la industria para este año era exclusivamente el de garantizar el suministro de los cubanos, lo que está estimado según el propio Gobierno en unas 700.000 toneladas.

La producción azucarera de la isla se ha ido reduciendo progresivamente en los últimos años debido a la fuerte reestructuración que está padeciendo este sector en Cuba. El azúcar ya ha dejado de ser la principal fuente de ingresos de la economía cubana tras el cierre de 70 fábricas en los últimos cuatro años. De hecho, la campaña de este invierno arrancará en Cuba con tan sólo 37 fábricas, lo que supone quince menos de las que participaron en la campaña del año pasado.

Además, las superficies agrícolas dedicadas al cultivo del azúcar se han ido reduciendo también en los últimos años, como el número de trabajadores, que ha descendido en más de medio millón desde 2002. La mejor zafra de Cuba se produjo en 1970, cuando la isla alcanzó los 8,5 millones de toneladas. En la década de los ochenta, la industria cubana consiguió producir siete millones de toneladas de azúcar al año.

Los operadores chinos no creen que se produzcan grandes importaciones inmediatas de azúcar del mercado mundial, debido a los elevados precios de este endulzante en los mercados internacionales, situados en 15,27 centavos por libra.

Locomotoras chinas. Esta no ha sido la única noticia de la semana que ha unido los intereses económicos de Pekín (principal socio comercial de Cuba) y La Habana. El pasado fin de semana, Fidel Castro, presidente de la República de Cuba, presenció el acto de entrega de las 12 locomotoras y los 12 autobuses que las autoridades chinas han vendido a Cuba y que tuvo lugar en la estación de ferrocarriles de La Habana. Esta adquisición se enmarca dentro del acuerdo entre ambos gobiernos mediante el cual, el país asiático suministra material ferroviario e inspecciona las infraestructuras de transporte de la isla.

En este acto, Fidel Castro desmintió las declaraciones de un diplomático chino que aseguraba que los empresarios asiáticos dudaban de que Cuba fuera capaz de pagar estas adquisiciones. El máximo mandatario cubano aseguró que saldará sus cuentas con Pekín no sólo con los recursos que la isla va a generar, sino que también con el plan de ahorro energético que el país va a poner en marcha este año y que ya se ha iniciado en la provincia de Pinar del Río. Con esta reforma energética, Cuba pretende ahorrar 1.500 millones de dólares (1.235 millones de euros) a través de la renovación de su infraestructura eléctrica.

Además de las locomotoras, que han costado 15,6 millones de dólares, y de los autobuses, Cuba ha comprado a China un millón de televisores que llegarán a la isla a lo largo del año y planea adquirir en un futuro otros 1.000 autobuses y 4.000 camiones con los que se espera paliar los actuales problemas de transporte que padece el país.

 

 

 

 

 

 

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