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El pasado lunes, el Congreso de México
instó al presidente Vicente Fox a que ratifique el proyecto
de ley sobre la reforma migratoria que se entregó al Ejecutivo
hace un año, con el objetivo de hacer frente a la iniciativa
estadounidense de construir un muro para frenar la entrada de ciudadanos
mexicanos indocumentados en su territorio, cuyas remesas suponen
para el país azteca la segunda fuente de los ingresos nacionales.
El texto, elaborado por Roberto Pedraza Martínez,
miembro del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI),
obliga a los ciudadanos mexicanos que tengan intención de
emigrar a EEUU, entregar una fianza de 2.500 dólares (2.059
euros) al Gobierno, cantidad que le será devuelta a su regreso,
previo descuento del pago de la visa y de un seguro de vida.
La propuesta contempla un esquema de 10 meses
de trabajo en EEUU por dos de descanso en México, o bien
cinco meses en territorio estadounidense por uno de descanso en
el país azteca. Pedraza Martínez, en declaraciones
a la prensa local, aseguró que esta iniciativa permitirá
controlar el flujo de emigrantes de una forma ordenada y fomentará
el impulso de acuerdos regionales. Al mismo tiempo, estas medidas
posibilitarán a EEUU verificar que los ciudadanos mexicanos
que entran en su país son trabajadores y no terroristas o
delincuentes, uno de los principales temores del presidente Bush.
Un perjuicio para la economía.
La iniciativa del Congreso mexicano coincidió esta semana
con el informe publicado por la compañia calificadora Standard
& Poor´s, en el cual considera que la propuesta de Washington
de levantar el muro podría tener un impacto negativo en la
economía de ambos países. La consultora añade
en su documento, titulado "Seguridad Fronteriza: un acto de
cuidadoso equilibrio para la región fronteriza entre EEUU
y México", que la caída de la demanda y el mayor
coste de la mano de obra en EEUU generarán una menor producción
manufacturera.
S&P advierte que si bien la entrada en
vigor en 1994 del Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN) entre ambos países y Canadá permitió
el desarrollo de esta región, en la que habitan 11 millones
de personas, se resalta la necesidad de mantener un sano equilibrio
entre el aumento de la seguridad y la implementación de medidas
que faciliten el flujo de bienes y de servicios.
En este sentido, el analista de S&P, Horacio
Aldrete, indicó que los funcionarios federales, estatales
y locales necesitan establecer políticas que aumenten la
seguridad pero minimicen el potencial impacto negativo de estas
políticas en el comercio y las inversiones regionales. Aldrete
propuso como alternativa la diversificación económica
hacia nuevos sectores como el turismo, servicios y el sector educativo,
que serán la clave del éxito y prosperidad en la frontera
entre México y Estados Unidos en el 2006 y los próximos
años.
Las remesas aumentan. Precisamente
los inmigrantes mexicanos en EEUU han vuelto a estar de actualidad
esta semana. El pasado martes se conocía que las remesas
de los emigrantes mexicanos alcanzaron un máximo histórico
al colocarse en los 18.279 millones de dólares (15.070 millones
de euros) durante los once primeros meses del año pasado
(se espera que en breve se conozca la cantidad total del año
entero, que podría alcanzar los 20.000 millones). Esta cifra
supone un incremento del 24,43% respecto al mismo periodo del año
2004, según datos del Banco Central azteca.
Según estas cifras, las remesas de
los emigrantes equivaldrían a más de un 2,4% del PIB
de México. Además, la cifra es aún más
elevada si se tiene en cuenta que muchos emigrantes recurren a conocidos
que viajan al país para que hagan la entrega de dinero personalmente,
un sistema que no está controlado por el Gobierno.
Estos resultados son contrarios a las previsiones
que hizo el pasado mes de octubre Rebeca Grynspan, la directora
de la sede Subregional de la Comisión Económica para
América Latina (Cepal). Grynspan advirtió que los
huracanes que afectaron al subcontinente en 2005, alterarían
las previsiones del Banco de México, que estableció
en 19.000 millones de dólares (15.646 millones de euros)
los ingresos por concepto de remesas.
Segunda fuente de ingresos. México
es la nación latinoamericana que más ingresos recibe
en concepto de remesas. Con estos resultados se confirma que el
envío de dinero de los emigrantes mexicanos a sus familias
es la segunda fuente de divisas del país, sólo superada
por el petróleo. No obstante, a pesar del incremento de las
remesas, el Gobierno azteca ha reiterado que es erróneo pensar
que estas divisas ayudan a contrarrestar la pobreza en México.
La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol)
ha explicado que la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto, realizada
por una institución del propio Gobierno, establece que de
cada 100 dólares que ingresan en el país, 76 van destinados
a hogares que no están en condiciones de pobreza, por lo
que sólo 24 dólares de cada 100 llegan a familias
pobres.
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