Viernes 20 de enero de 2006
 
El país azteca trata de impedir la construcción del muro planteado por Washington
 
México defiende ante EEUU su segunda fuente de ingresos
Americaeconomica.com
 

El pasado lunes, el Congreso de México instó al presidente Vicente Fox a que ratifique el proyecto de ley sobre la reforma migratoria que se entregó al Ejecutivo hace un año, con el objetivo de hacer frente a la iniciativa estadounidense de construir un muro para frenar la entrada de ciudadanos mexicanos indocumentados en su territorio, cuyas remesas suponen para el país azteca la segunda fuente de los ingresos nacionales.

El texto, elaborado por Roberto Pedraza Martínez, miembro del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), obliga a los ciudadanos mexicanos que tengan intención de emigrar a EEUU, entregar una fianza de 2.500 dólares (2.059 euros) al Gobierno, cantidad que le será devuelta a su regreso, previo descuento del pago de la visa y de un seguro de vida.

La propuesta contempla un esquema de 10 meses de trabajo en EEUU por dos de descanso en México, o bien cinco meses en territorio estadounidense por uno de descanso en el país azteca. Pedraza Martínez, en declaraciones a la prensa local, aseguró que esta iniciativa permitirá controlar el flujo de emigrantes de una forma ordenada y fomentará el impulso de acuerdos regionales. Al mismo tiempo, estas medidas posibilitarán a EEUU verificar que los ciudadanos mexicanos que entran en su país son trabajadores y no terroristas o delincuentes, uno de los principales temores del presidente Bush.

Un perjuicio para la economía. La iniciativa del Congreso mexicano coincidió esta semana con el informe publicado por la compañia calificadora Standard & Poor´s, en el cual considera que la propuesta de Washington de levantar el muro podría tener un impacto negativo en la economía de ambos países. La consultora añade en su documento, titulado "Seguridad Fronteriza: un acto de cuidadoso equilibrio para la región fronteriza entre EEUU y México", que la caída de la demanda y el mayor coste de la mano de obra en EEUU generarán una menor producción manufacturera.

S&P advierte que si bien la entrada en vigor en 1994 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre ambos países y Canadá permitió el desarrollo de esta región, en la que habitan 11 millones de personas, se resalta la necesidad de mantener un sano equilibrio entre el aumento de la seguridad y la implementación de medidas que faciliten el flujo de bienes y de servicios.

En este sentido, el analista de S&P, Horacio Aldrete, indicó que los funcionarios federales, estatales y locales necesitan establecer políticas que aumenten la seguridad pero minimicen el potencial impacto negativo de estas políticas en el comercio y las inversiones regionales. Aldrete propuso como alternativa la diversificación económica hacia nuevos sectores como el turismo, servicios y el sector educativo, que serán la clave del éxito y prosperidad en la frontera entre México y Estados Unidos en el 2006 y los próximos años.

Las remesas aumentan. Precisamente los inmigrantes mexicanos en EEUU han vuelto a estar de actualidad esta semana. El pasado martes se conocía que las remesas de los emigrantes mexicanos alcanzaron un máximo histórico al colocarse en los 18.279 millones de dólares (15.070 millones de euros) durante los once primeros meses del año pasado (se espera que en breve se conozca la cantidad total del año entero, que podría alcanzar los 20.000 millones). Esta cifra supone un incremento del 24,43% respecto al mismo periodo del año 2004, según datos del Banco Central azteca.

Según estas cifras, las remesas de los emigrantes equivaldrían a más de un 2,4% del PIB de México. Además, la cifra es aún más elevada si se tiene en cuenta que muchos emigrantes recurren a conocidos que viajan al país para que hagan la entrega de dinero personalmente, un sistema que no está controlado por el Gobierno.

Estos resultados son contrarios a las previsiones que hizo el pasado mes de octubre Rebeca Grynspan, la directora de la sede Subregional de la Comisión Económica para América Latina (Cepal). Grynspan advirtió que los huracanes que afectaron al subcontinente en 2005, alterarían las previsiones del Banco de México, que estableció en 19.000 millones de dólares (15.646 millones de euros) los ingresos por concepto de remesas.

Segunda fuente de ingresos. México es la nación latinoamericana que más ingresos recibe en concepto de remesas. Con estos resultados se confirma que el envío de dinero de los emigrantes mexicanos a sus familias es la segunda fuente de divisas del país, sólo superada por el petróleo. No obstante, a pesar del incremento de las remesas, el Gobierno azteca ha reiterado que es erróneo pensar que estas divisas ayudan a contrarrestar la pobreza en México.

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) ha explicado que la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto, realizada por una institución del propio Gobierno, establece que de cada 100 dólares que ingresan en el país, 76 van destinados a hogares que no están en condiciones de pobreza, por lo que sólo 24 dólares de cada 100 llegan a familias pobres.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.