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El
Gobierno argentino no está consiguiendo los resultados
previstos con su plan anti-inflacionista, basado en acordar
rebajas de precios con los productores de los artículos
de primera necesidad. Los analistas económicos afirman
que en este mes de enero el dato del Índice de Precios de Consumo (IPC) podría superar
el 1,5%. Un porcentaje muy por encima de los pronósticos
de la ministra de Economía, Felisa Miceli, que hace
dos semanas, aseguró que el IPC de este mes estaría por debajo del 1%.
Según
los expertos económicos consultados por el diario
argentino Página 12, uno de los artículos
que más impacto podría tener en la inflación
sería la carne y los productos relacionados con la
hostelería y la restauración. Si se confirma
este pronóstico, sería un verdadero varapalo
para Kirchner y Miceli, puesto que no consiguieron firmar
un acuerdo para congelar los precios de la carne durante
lo que resta de año con todos los representantes
de la cadena cárnica.
Dos
asociaciones de ganaderos, la Confederación de Asociaciones
Rurales de Buenos Aires y Sociedad Rural, se negaron a suscribir
este convenio por la negativa del equipo económico
del presidente Kirchner a garantizar, como contraprestación,
una rebaja del 10% en los impuestos a las exportaciones.
Aunque
habrá que esperar hasta el próximo viernes
para conocer el dato oficial del IPC, todo parece apuntar
a que las estimaciones iniciales de Felisa Miceli no
se cumplirán. Los miembros del Ministerio de Economía
estimaron el pasado 16 de enero que el IPC oscilaría en este mes entre
un 0,7% y un 0,9%. Unas tasas que consideraban todo un
éxito del plan anti-inflacionista.
Una
estrategia que Miceli ha liderado desde que asumió
su cargo, a principios del pasado mes de diciembre, en sustitución
de Roberto Lavagna. Para este cálculo inicial, Miceli
partía del descenso del IPC que empezó a tomar
forma a mediados del pasado mes, justo cuando se empezaron
a poner en marcha los acuerdos con los supermercados y algunas
empresas productoras de alimentos. Fuentes del Ministerio
aseguraban que sin esos acuerdos, la inflación de
diciembre, que se ubicó en el 1,1%, hubiera alcanzado
el 1,6%.
En
estos casi dos meses de negociaciones, el Gobierno de Kirchner
ha conseguido firmar acuerdos con los responsables de los
supermercados, empresas lácteas, entre ellas la francesa
Danone, y los gigantes Procter & Gamble y Unilever,
que comercializan productos de higiene y belleza. El Ejecutivo
también ha conseguido el compromiso de algunos sectores
de la cadena cárnica, entre ellos algunos ganaderos,
los transportistas y los exportadores.
Sin
embargo, en el sector de la carne falta la firma de las
dos asociaciones ganaderas más importantes del país.
Ambas organizaciones han protagonizado un agudo cruce de acusaciones
con el Gobierno, que ha amenazado precisamente con aumentar
las retenciones, el impuesto a las exportaciones que los
ganaderos exigen que se rebaje.
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