|
El
nuevo ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Andrés
Soliz, ha anunciado que pedirá al Parlamento que
defina la legalidad de los 71 contratos suscritos entre
el Estado boliviano y las empresas petroleras internacionales.
Estas compañías debían haber adaptado
sus convenios a la Ley de Hidrocarburos aprobada el pasado
mes de junio, pero el plazo ya ha finalizado y el cambio
no se ha efectuado. Ante este incumplimiento, el ministro
Soliz propone declarar estos contratos nulos y firmar otros
nuevos, en los que se podrían incluir más modificaciones.
Andrés
Soliz considera que la no adaptación de los contratos
a la nueva ley petrolera no es el único requisito
que se ha infringido. Para el ministro, estos convenios
tampoco tuvieron la aprobación del Congreso en 1989,
cuando se firmaron. En su opinión, estos contratos
deberían considerarse nulos. Pero ha asegurado que
si el Parlamento decide lo contrario, él los admitirá.
El Gobierno
transitorio de Eduardo Rodríguez fue el encargado
de sancionar la Ley de Hidrocarburos que aprobó en
mayo el Ejecutivo de Carlos Mesa. El nuevo texto elevaba
los impuestos sobre la producción al 32% y las regalías
al 18%. Las petroleras internacionales se mostraron en contra
de estas modificaciones y han solicitado renegociar de nuevo
los términos de sus contratos.
El
plazo de las compañías para adaptarse a esta
nueva legislación concluía a mediados del
pasado mes de noviembre. Pero ninguna de ellas firmó
la transición. Esta irregularidad provocó
el malestar del partido de Evo Morales. El presidente de
la Comisión de Energía del Congreso en aquella
fecha, Santos Ramírez, ahora nombrado presidente
del Senado, declaró en reiteradas ocasiones a Americaeconomica.com que esos contratos debían ser declarados nulos.
Si
finalmente, los contratos son invalidados y hay que firmar
unos nuevos, el MAS podría aprovechar la situación
para llevar a cabo la nacionalización de los hidrocarburos.
Evo Morales ha asegurado en múltiples ocasiones que
quiere aumentar el porcentaje de ganancias para el Estado,
aunque también ha descartado que vaya a expropiar bienes
de las empresas privadas.
|