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Gobierno de Evo Morales empieza a dar las primeras pinceladas
sobre las reformas del sector energético. Fuentes
de Yacimientos Petrolíferos Bolivianos (YPF) han
adelantado a Americaeconomica.com uno de los principales
cambios sobre los contratos petroleros suscritos con las
compañías internacionales. En los nuevos convenios,
el Estado boliviano se reserva el derecho de fijar los precios
de las exportaciones de gas, así como los volúmenes
que se venden en el exterior y a quién se destinan
esas exportaciones.
El objetivo de la remodelación
energética que está preparando el nuevo Gobierno
boliviano tiene como objetivo recuperar el control de los
hidrocarburos. En este marco, el Ejecutivo de Evo Morales
quiere que los 72 convenios petroleros que se deben renegociar
con las petroleras internacionales que operan en el país
dejen de ser contratos de riesgo compartido y se conviertan
en contratos de producción o de asociación.
La diferencia sustancial entre
ellos es que con los de riesgo compartido, los que ahora
están vigentes, las compañías petroleras
tienen libertad para extraer la cantidad de hidrocarburos
que quieran, tasarlos al precio que eligan y exportarlos
donde deseen. Como contraprestación, el Estado boliviano
percibe, según la actual Ley de Hidrocarburos, ratificada
el pasado mes de junio por el Gobierno transitorio de Eduardo
Rodríguez, un 32% de impuestos a la producción
y un 18% en regalías.
Con los nuevos contratos, de
producción y asociación, las petroleras internacionales
perderán esta autonomía, lo cual no es incompatible
con la actual Ley Petrolera.
Desde YPF también han
declarado a este diario que las prioridades del nuevo Gobierno
pasan por reducir las exportaciones de hidrocarburos no
transformados. La idea es invertir en la construcción
de plantas procesadoras de GTL, que convierten el gas natural
en biodiésel, y vender en el exterior los combustibles
ya procesados.
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