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Lunes 30 de enero de 2006 
 
El magnate chileno Andrónico Luksic, interesado en la reforma de las AFP
 

La intención de la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, de permitir el acceso de los bancos chilenos en la gestión del sistema de pensiones privadas del país ha despertado el interés del magnate multimillonario Andrónico Luksic, cuya familia controla el Banco de Chile. El empresario, después de un encuentro con el mandatario azteca, Vicente Fox, ha asegurado que el acceso de las instituciones financieras al mercado de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), fomentará una mayor competencia con el fin de disminuir las comisiones que actualmente se cobran a los ciudadanos.

Sin embargo, Luksic tendrá que esperar todavía a que la reforma del sistema privado de pensiones se apruebe en el Congreso chileno, una vez que Bachelet asuma la Presidencia. Algo que no parece muy difícil, ya que tanto la alianza gubernamental de la Concertación como las principales fuerzas de la oposición han señalado la necesidad de mejorar el sistema.

Un planteamiento sobre el que las AFP ya han manifestado tajantemente su oposición. Además, el magnate chileno aprovechó la ocasión para elogiar la victoria en las presidenciales de Bachelet, de quien destacó que será capaz de formar un Gobierno que lleve a Chile hacia el éxito.

Funcionamiento. El mecanismo de pensiones en Chile está caracterizado por la existencia de instituciones financieras privadas, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), encargadas de administrar los fondos y ahorrar las pensiones de los chilenos. La cobertura del sistema es obligatoria para todos los empleados y opcional para los autónomos. En ambos casos, la cotización es de un 10% de las remuneraciones y rentas imponibles mensuales.

Hasta el momento, el único que parece no haber adptado una postura ante estos planteamientos es José Piñera, hermano del candidato conservador derrotado por Bachelet y quien impuso el mecanismo de pensiones privadas durante la dictadura del general Augusto Pincohet.

A pesar de las críticas, el modelo ha sido calificado por el preisdente de EEUU, George Bush, como un gran ejemplo del que los estadounidenses tiene que aprender algunas lecciones. Además, se ha implementado con éxito en otros países como Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Perú y Uruguay.

 
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