Viernes 27 de enero de 2006
 
El magnate hindú lanza una OPA sobre Arcelor
 
Mittal Steel revoluciona el sector siderúrgico
Alberto Miguel Arruti
 

El sector siderúrgico vivía ya tiempos convulsos, pero aún faltaba la mayor operación en su historia. El líder mundial, Mittal Steel, controlado por el multimillonario de origen hindú Lakshmi Mittal, ha lanzado una OPA sobre Arcelor, que llegó a disparar su cotización un 38% en la Bolsa Española. El anuncio se produce justo un día después de que Arcelor se haya quedado con Dofasco, la empresa siderúrgica canadiense.

El magnate hindú ha lanzado una oferta valorada en 18.600 millones de euros, y ofrece una prima del 27% respecto al precio de cierre de ayer de las acciones de Arcelor. Los títulos de la siderúrgica paneuropea regresaron a la cotización a mediodía en el Ibex 35, con una subida del 38%, hasta un máximo de 31,16 euros, por encima de los 28,21 euros ofrecidos por Mittal Steel. El regreso de cotización de Arcelor impulsó cerca de siete décimas al Ibex, que se veía fortalecido además por la revalorización de Acerinox, que se sumaba a la oleada alcista del conjunto de las empresas siderúrgicas, que repetían este año entre las principales apuestas de la banca de inversión.

La operación incluye un acuerdo con la alemana ThyssenKrupp para traspasar a esta última el control de la canadiense Dofasco, adquirida esta semana por Arcelor tras una dura pugna con la alemana.

Mittal Steel, de fructificar la operación, dispararía su diferencia respecto a todos los demás competidores, y acapararía el 10% de la producción mundial de acero. Su propietario, Lakshmi Mittal, que da nombre a la compañía, ostenta la mayor fortuna de Asia, más de 20.000 millones de dólares, según datos de Forbes, pero reside en Londres, donde es uno de los principales donantes del Partido Laborista de Tony Blair.

El mayor accionista de Arcelor, en la que se integró la española Aceralia, es el Estado de Luxemburgo, con un 5,6% del capital, seguido con un 3,5% de Corporación JMAC, representada en el consejo de la siderúrgica por Ramón Hermosilla.

Pero precisamente, el pasado jueves el consejo de administración de Dofasco recomendó a sus accionistas que acepten la propuesta de Arcelor que es, como es sabido, el segundo productor de acero del mundo. Thyssen-Krupp se ha retirado de la lucha y ésta se ha cerrado con la propuesta de Arcelor de 71 dólares canadienses por acción.

De este modo, Arcelor sumará un 10% a su cuota de mercado en EEUU, donde apenas poseía un 1%. Según los expertos, el precio a pagar por la siderurgia europea, que se cifra en 4.000 millones de euros, es excesivamente caro. Este precio final supera en 800 millones de euros la oferta inicial. Nada más anunciarse esta operación, las acciones se han revalorizado un 60%.

Este nuevo grupo resultante de la unión de Arcelor y Dofasco tiene 101.400 empleados. Facturará 33.000 millones de euros y tendrá un beneficio de 2.570 millones. Para Dofasco, la operación se justifica, sobre todo, por el valor que significa para los accionistas. Para Arcelor, la integración de las dos empresas representa la presencia europea en EEUU, teniendo presente que Dofasco es el principal suministrador de acero a la industria automovilística americana. Además, se favorecerá la venta de los ‘slabs’ (barras de acero semielaboradas) producidas en Brasil.

Thyssen-Krupp recibirá una compensación de más de 150 millones de euros por haber abandonado la pugna. Conviene recordar que la empresa alemana es el primer productor de acero de Alemania y el cuarto del mundo. Obtuvo el año pasado un volumen de negocio de 42.100 millones de euros, lo que representó un 12,8% más que en el ejercicio anterior. De todos modos, los alemanes mantendrán sus planes de crecimiento y estudiarán cualquier posibilidad para aumentar la presencia en EEUU.

La industria siderúrgica es una industria muy fragmentada. Por lo que, las grandes siderúrgicas mundiales buscan su expansión y la asimilación de empresas más pequeñas, con objeto de aumentar su presencia en distintos países del mundo. Así la firma alemana tiene pensado centrar su plan de expansión en una nueva fábrica en Brasil, en la que ha invertido 1.625 millones de euros.

Arcelor, desde hace mucho tiempo, lucha por tener una mayor presencia fuera de los países de la Unión Europea. Esta presencia la tiene garantizada en América Latina, a través de Brasil. Fracasó, en fecha reciente, pretendiendo entrar en Turquía. Y lucha por conseguir la fusión, o la asimilación, con otras empresas de Asia.

En todo este juego de intereses hay que tener en cuenta dos factores. Uno es la presión de los costes de las materias primas, que son de mineral de hierro y carbón de coque. El otro factor es China. El año pasado, la demanda de acero se incrementó en un 3% frente al 8% de 2004. Lo que se debió a la fuerte demanda de la industria china. Pero el gigante asiático está empezando a exportar y es Europa uno de sus objetivos que es, precisamente, el mayor mercado de Arcelor.

 

 

 

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.