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Desde tempranas horas de la mañana del
pasado miércoles 25 de enero, brigadas especiales cubanas
comenzaron unas obras en las inmediaciones del edificio de la Oficina
de Intereses de EEUU en La Habana (SINA) sin que hasta el momento
se haya anunciado públicamente el fin con el que se están
realizando.
Según fuentes cercanas a Americaeconomica.com,
estas obras responden a la edificación de un muro de
altura considerable que tendría como fin impedir la visión
de un cartel luminosos situado en el quinto piso de la SINA en el
que se retransmiten cintas de personalidades y noticias internacionales
en las que se ataca al régimen de Fidel Castro.
Sin embargo, segun otras fuentes consultadas,
estas obras, que han motivado el cierre de todas las vías
de acceso al lugar, servirían para ampliar la tribuna antiimperialista.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores cubano, la SINA
ya habría sido informada de estos trabajos porque afectan
a la zona de aparcamiento que la delegación estadounidense
tiene en esas inmediaciones.
El presidente cubano, Fidel Castro, acudió
personalmente el pasado jueves al lugar en el que se llevan a cabo
estas enigmáticas obras y, en declaraciones a la prensa extranjera,
bromeó ante el interrogante de lo que se estaba construyendo:
“He preguntado y no me han dicho nada”, respondió
el mandatario cubano.
Guerra de carteles. La denominada
“guerra de los carteles” que enfrenta a EEUU y al país
caribeño alcanzó su punto más álgido
el pasado martes, cuando en el preciso momento en que Fidel Castro
comenzaba su discurso en las cercanías de la SINA, los diplomáticos
estadounidenses encendieron el panel con un mensaje que decía
'mantener informado sin censuras al pueblo cubano'. Esta acción
enfadó al Presidente cubano y, alejándose de su discurso,
comentó: “son valientes estas cucarachas. Seguro que
buchecito (George W. Bush) les dio la orden”.
El discurso de Castro se produjo durante la
celebración en La Habana de una gigantesca marcha de 1,4
millones personas encabezada por Fidel Castro que desembocó
ante la SINA y que tenía como objetivo denunciar la instalación
de la pantalla. "La conducta y las acciones de respuesta de
Cuba frente a las provocaciones del imperio serán absolutamente
pacíficas", aseguró el líder en su discurso
dirigido a miles de ciudadanos de la isla.
Por su parte, la 'marcha del pueblo combatiente'
exigió la puesta en libertad de cinco agentes cubanos en
cárceles de diversos Estados del poderoso vecino de Cuba
que tenían la misión de informar a la isla sobre los
planes de los grupos más beligerantes contra el régimen
cubano.
A la movilización no acudió sin embargo el general
del Ejército, Raúl Castro, número dos en el
Gobierno de la isla, a quien no se le vio desfilar al frente del
bloque del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar).
En cambio, todos los comandantes de la revolución “históricos”
hicieron acto de presencia, como por ejemplo, Ramiro Valdés
y Guillermo García.
Durante su discurso, Fidel Castro insistió
en que los intentos de Washington de aislar y afixiar económicamente
a Cuba han fracasado y que por ello "se desespera peligrosamente".
El presidente de la mayor de las Antillas explicó que el
mandatario estadounidense, George Bush, se ha comprometido "con
el macabro plan de transición para Cuba, una grosera injerencia
en la soberanía de nuestro país, que le conduciría
a siglos de retraso".
Mensajes. Uno de los mensajes
trasmitidos en la polémica pantalla fue la autorización
de las autoridades estadounidenses para que el equipo nacional de
béisbol participe en un próximo certamen mundial que
se celebrará en Puerto Rico el próximo mes de marzo.
Además, en las retransmisiones se pide la inminente liberación
para Luis Posada Carriles, terrorista de origen cubano y acusado
de ser el autor intelectual de explotar un avión civil de
Aviación Cubana en 1976, y se divulgan artículos de
la Declaración Internacional de los Derechos Humanos.
Sin embargo, este no ha sido el único problema de Cuba con
los medios de comunicación esta semana. El presidente cubano
calificó al corresponsal de la BBC Radio en Cuba,
Fernando Rasverg, de “tipejo y mentiroso” por un artículo
publicado bajo el título “Revolución energética
a oscuras”, en el que el periodista señalaba que el
corte de electricidad sufrido en casi toda La Habana fue a consecuencia
del mal tiempo.
“Un gigantesco apagón ensombreció
la ‘revolución energética’ proclamada
por Fidel Castro”, fue la frase leída por el presidente,
que tildó a Rasverg como “el periodista más
mentiroso” de todos los acreditados en el Ministerio de Relaciones
Exteriores.
EEUU responde. Michael Parmly,
jefe de la SINA dijo el pasado jueves en conferencia de prensa celebrada
en su residencia que continuarían con el propósito
de informar sin censura al pueblo de la isla. Parmly, en perfecto
español, respondió a varias preguntas de un grupo
de periodistas extranjeros seleccionados por esa legación
diplomática y para nada consideró una ofensa que haber
echado a andar la pantalla noticiosa.
La “guerra de los carteles” está
tomando un camino cada vez más acelerado y que ya comienza
a causar preocupación entre muchos ciudadanos. “Son
dos trenes (Castro y Bush) de alta velocidad que marchan a un encuentro
frontal porque a diez de últimas, el gringo hace lo que le
manden desde ‘yanquilandia’” , aseguró
un jubilado que contemplaba la fundición de la obra y que
según fuentes no oficiales, deberá concluir en una
semana.
(Más información en la sección
de Opinión)
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