Viernes 27 de enero de 2006
 
Las empresas de capital riesgo entran también en la financiación de películas y música
 
La cultura popular estadounidense, un jugoso negocio
Americaeconomica.com
 

Los hedge funds y las empresas de capital riesgo están aumentando peligrosamente su presencia en todos los negocios y sectores, aunque su estrategia suele concentrarse en ocupar una parte de la propiedad de las compañías en las que ponen su dinero o en especular con sus acciones. Sin embargo, en su acercamiento a la industria cultural parecen combinar esta táctica clásica con la financiación directa de determinados proyectos como discos, películas o giras de conciertos y la compra de activos con capacidad de generar ingresos recurrentes, como derechos editoriales de catalógos de canciones de éxito.

Una versión moderna y más glamourosa de los viejos mecenas que se completa con la emisión de títulos de deuda colateralizada sobre los futuros ingresos de tal modo que exista una cierta transferencia del riesgo a varios actores del negocio financiero. Uno de los hedge más activos en el negocio cinematográfico es Relativity Media, que acaba de cerrar con las principales ´majors´estadounidenses para apoyar la financiación de películas de alto presupuesto.

Relativity invertirá 1.000 millones de dólares, a 200 por cabeza, y participará en la producción de cerca de 20 títulos en un plazo de dos años. Según Ryan Kavanaugh, uno de los principales responsables del hedge, se trata de un negocio seguro, porque los posibles fracasos de taquilla de algunos filmes quedarían compensados con el tirón que tendrán otros. Por ejemplo `El Código Da Vinci´, su principal apuesta para la taquilla en 2006.

Música. La actividad de la banca de inversión, la tradicional en este caso, en la industria de la cultura no se detiene ahí. Como hemos dicho antes, también extienden sus intereses hacia el negocio musical. La filial de banca mercantil de Lehman Brothers, por ejemplo, acaba de anunciar que se unirá a varios ejecutivos de este sector para lanzar una plataforma editorial propia que, en un primer momento, comprará derechos editoriales de canciones populares.

El banco de inversión será el socio mayoritario de la nueva empresa, llamada EverGreen que ha iniciado sus operaciones con la compra de cinco catalógos, por los que ha pagado 30 millones de dólares. Entre los títulos que ahora son propiedad de EverGreen, siempre compartida con sus autores están, “Cocaine”, la gran canción de J. J. Cale que popularizó Eric Clapton. Para los responsables de esta nueva operación los derechos de autor son en la actualiad el verdadero negocio de la industria musical, excesivamente castigada por la piratería y las descargas de Internet.

Otro sector interesado en el negocio musical es el de las grandes cadenas minoristas. Wal-Mart, por ejemplo ha contratado Garth Brooks, una de las principales estrellas del “country rock” , que ha realizado varias grabaciones en exclusiva para esta cadena. Lo mismo que The Rolling Stones y Bob Dylan para las cafeterías Starbuck. Wal- Mart está en conversaciones con algunos artistas para formar su propio sello discográfico. Probablemente especializado en el “country”. Entre otras cosas, porque es responsable de las ventas del 50% de este tipo de música en EEUU.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.