Viernes 27 de enero de 2006
 
Las compras de acciones a crédito, nueva incertidumbre para el mercado de valores japonés
 
La otra crisis de Tokio
Americaeconomica.com
 

Muchos blogs financieros ponen en duda la versión oficial sobre el adelanto del cierre de la sesión que tuvo lugar el pasado miércoles en la Bolsa de Tokio. Se asegura que no existió un colapso en los sistemas informáticos. Más bien algo mucho más peligroso. Según esta versión, el desplome de los valores tecnológicos que tuvo lugar durante aquella sesión pulverizó las garantías utilizadas por los usuarios de la mayor parte de los brokers on line japoneses que disponen de cuentas para comprar acciones a crédito (margin trade).

Esta es una operativa que se ha generalizado en Tokio en el último año, hasta el punto de que las operaciones realizadas por medio de este sistema superaron en 2005 el 30% de las transacciones totales. La revalorización experimentada por títulos como Livedoor (+95% en 2005), había convertido a estas acciones y las de otras tecnológicas, como Yahoo Japan y Softbank, en el aval más utilizado en estas operaciones. Y estos fueron las títulos que sufrieron un mayor castigo en el día del cierre anticipado, cayeron un 9,7% y un 13%, respectivamente.

El problema no era desconocido para las autoridades económicas japonesas que se estaban planteando aumentar el límite mínimo de dinero en efectivo necesario para operar por medio de este sistema. Las autoridades japonesas aprobaron una regulación muy permisiva sobre las compras de acciones a crédito en 1990 para intentar que la Bolsa de Tokio repuntará tras el crash inmobiliario de finales de los ochenta. Desde entonces esta regulación se mantiene inalterable. Aunque probablemente ahora cambiará.

De hecho, el 26 de diciembre de 2005, el Nikkei sufría un retroceso del 0,41% tras la publicación de una noticia en el diario financiero japonés ‘Nihon Kehizai’ que aseguraba que las autoridades bursátiles japonesas iban a imponer reglas más estrictas para las compras a crédito. Pero finalmente, el temido movimiento no se produjo, entre otras cosas, por la presión de toda la banca de inversión internacional que había encontrado en Tokio (+40% en 2005) una solución para su complicado año.

En la actualidad, los inversores sólo tienen que depositar en efectivo el 30% del dinero del total que invierten en una compra de títulos. En el mes de diciembre de 2005, el valor de las compras de acciones a crédito supero los cinco billones de yenes, la mayor cantidad alcanzada por esta modalidad desde agosto de 1991.

El día del cierre anticipado de la Bolsa de Tokio, los brokers on line iniciaron una ejecución automática de los avales y fueron los responsables de la multiplicación de órdenes. Pero cerca del final de la sesión los bancos sabían que ni siquiera materializando las ventas se recuperaría el efectivo necesario para cubrir el coste de las reposiciones. Era necesario cerrar y preparar el salvamento.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.