| Según
el diario venezolano Descifrado.com, el vicepresidente
boliviano, Álvaro García, se ha negado a trasladar
su residencia al Palacio Quemado, sede del Gobierno de Bolivia.
El motivo sería ciertas desavenencias entre el número
dos de Evo Morales y el propio mandatario.
Los rumores también indican
que Álvaro García se niega a compartir techo
con Evo, quien obliga a sus colaboradores a trabajar de
sol a sol en jornadas que llegan hasta las 21 horas. Aunque,
probablemente, la escusa que el vicepresidente habrá
puesto al mandatario es que tiene una biblioteca de más
de 20.000 libros que no cogen en el espacio que Evo le ha
asignado dentro del Palacio.
Algunos miembros cercanos al
círculo del nuevo Ejecutivo ven en esta pequeña
discrepancia un claro ejemplo de la mala sintonía
que empieza a ser constante dentro del Gobierno y del MAS.
Este fin de semana la prensa boliviana anunciaba una división
en el partido debido a la reducción de los salarios
públicos.
A este desacuerdo se sumaría
la discrepancia entre García y Evo en torno a las
gestiones del vicepresidente para protagonizar un acercamiento
con el Gobierno chileno y con la Administración de
EEUU. García ha mantenido contactos con miembros
de los dos ejecutivos vecinos. Sin embargo, Evo Morales
se mantiene distante a estos lazos diplomáticos.
s
|