| El
portavoz de la petrolera estatal ecuatoriana, Petroecuador,
Eduardo Naranjo, ha declarado a Americaeconomica.com
que el Congreso del país debería plantearse
otorgar autonomía financiera a la compañía.
Naranjo propone una método como el que ha seguido
la Cámara baja de México, que ha modificado
el régimen fiscal de Pemex. Unos cambios que han
dotado de más recursos a la petrolera mexicana para
iniciar nuevas inversiones.
Según el portavoz de
Petroecuador, al cierre de 2005, la compañía
entregó al Estado un total de 2.500 millones de dólares
(2.088 millones de euros) en utilidades netas. Sin embargo,
el Ejecutivo sólo reconoce a la petrolera estatal
costes y no ha recibido nada como contraprestación.
Para Eduardo Naranjo, la compañía pasa por
unos graves problemas por los denominados subsidios al combustible,
aprobados por el Gobierno.
Estas ayudas están valoradas
en unos 1.100 millones de dólares (920 millones de
euros) y se cargan al presupuesto de Petroecuador. Eduardo
Naranjo reconoce que la petrolera es la máquina más
rentable del país e insta a que se plasmen cambios
legislativos. Una propuesta en la que no tiene depositadas
demasiadas esperanzas. El portavoz de Petroecuador asegura
que en estos momentos el país atraviesa por una grave
crisis política que impide llevar a cabo cualquier
tipo de iniciativas.
Hoy se ha conocido que el presidente
Alfredo Palacio presentará esta semana en el Congreso
un proyecto de Ley para elevar los impuestos a las petroleras
internacionales sobre los beneficios extraordinarios debidos
al alto precio al que se cotiza el crudo en los mercados
internacionales.
Los contratos petroleros establecen
el precio de referencia del barril de petróleo en
15 dólares (12,52 euros). La idea del Gobierno es
repartir al 50% los beneficios que se obtienen cuando se
supera el valor de refencia. Es decir, si el barril se vende
a 55 dólares (45,93 euros), las petroleras y el Estado
obtendrían respectivamente 20 dólares (16,
70 euros) de beneficio.
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