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El texto final del código
unificado de Buen Gobierno podría recoger varias
excepciones respecto al proyecto actual, según
el presidente de la CNMV. Manuel Conthe admite que puede
ser demasiado exigente, pero insiste ante las
críticas suscitadas en su carácter voluntario.
En una presentación del
proyecto de código unificado sobre Buen Gobierno,
Manuel Conthe ha destacado que se trata de un gran acierto
por parte del Ejecutivo sacar adelante esta iniciativa,
que no es un corsé para nadie.
El proyecto ha generado amplias
críticas desde las empresas cotizadas. Pero en este
punto, el presidente de la CNMV ha insistido en que el código
no define el término cumplir, y que se tratan de
recomendaciones y no de obligaciones, si bien las empresas
están forzadas a explicar los motivos en caso de
incumplimiento. Conthe apunta que la regulación puede
ser demasiado exigente, pero sólo para
las pequeñas y medianas empresas y para las que barajen
una próxima salida a Bolsa.
La flexibilidad a la que parece
dispuesta la CNMV podría manifestarse en apartados
como el relativo a las aclaraciones propuestas a las matrices
que tengan empresas filiales que coticen en Bolsa. Conthe
ha añadido que la normativa se ha limitado en este
sentido a refundir códigos europeos, que pueden ser
modificados.
Menos flexible se ha mostrado
respecto a los consejeros imputados en causas penales. Conthe
reiteró que es impensable que un consejo
de administración de una cotizada incluya como miembro
a un consejero imputado por delito doloso.
Uno de los expertos que han
confeccionado el proyecto, Enrique Piñel, lamentó
las filtraciones en la elaboración del código.
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