Viernes 3 de febrero de 2006
 
El nuevo Gobierno chileno decepciona a parte de su base electoral
 
Bachelet y la izquierda

Víctor López

 

La futura presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha intentado triunfar con la composición de su nuevo equipo de Gobierno. De momento, su Gabinete Ministerial ha recibido el respaldo de representantes de la comunidad internacional, que vaticina prosperidad en la próxima Administración chilena. Pero la euforia comienza a disiparse: sectores de izquierda han descalificado el nombramiento de algunos ministros.

La vicepresidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Anabel Jaraz, denunció, en declaraciones a Americaeconomica.com, que el nuevo responsable de la cartera de Hacienda, es una figura vinculada con "una fuerte ideología neoliberal". En este sentido, la representante de la CUT destacó que si Bachelet pretende solucionar las diferencias en relación a la distribución de ingresos, es contradictorio que precisamente se haga responsable del Ministerio de Finanzas a una persona de doctrina liberal, ya que en su opinión, los problemas del reparto de riquezas provienen de esta corriente.

Pero desde EEUU la visión es completamente diferente. Los hombres de negocios de Wall Street manifestaron sentirse contentos por la presencia de Velasco, conocido por la comunidad de economistas de Nueva York, según reconoció a la prensa local, Alberto Ramos, miembro de Goldman Sachs, uno de los bancos de inversiones más grande del mundo. La opinión fue respaldada por varios colegas de Ramos, quienes afirmaron sentirse tranqulios con la designación del nuevo titular de Hacienda chileno.

Osvaldo Andrade, que se encargará de la cartera de Trabajo, se ha convertido en otro de los nuevos 'fichajes' que no convencen a los representantes del sector laboral. Anabel Jarazas explicó, que si bien están de acuerdo con su nombramiento, Andrade no es una persona conocida entre los trabajadores y deberá reunirse con los principales sindicatos para dar a conocer cuáles serán sus principales líneas de actuación.

Bachelet ha confiado en su nuevo ministro de Trabajo la reforma del sistema de pensiones de Chile, una de las prioridades de la próxima Administración de país. Andrade, en una entrevista concedida a Americaeconomica.com antes de que se celebrase la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, indicó que el actual mecanismo es un planteamiento exitoso en lo que se refiere a la acumulación de recursos, pero es precario, en su opinión, para asegurarle a los beneficiarios una pensión digna.

No obstante, Jaraz ha querido matizar que la presencia de Bachelet en el Gobierno chileno se ha convertido en un fenómeno social para el país. La representante de la CUT reconoció que la presidenta electa "ha planteado nuevas expectativas" al anunciar su intención de mantener un contacto más cercano con los sindicatos.

Jaraz se mostró optimista en relación a la posibilidad de que los trabajadores puedan participar en los debates políticos, desde los que podrán impulsar reformas estructurales en relación a algunos aspectos de la legislación laboral, entre los que resaltó, además de la reforma de pensiones, mejoras en las condiciones de la subcontratación.

Temor. La presencia de Alejandro Foxley, como responsable de la cancillería chilena, es analizada con temor por los partidos de la izquierda extra parlamentaria. El Partido Comunista Chileno (PCCh) ha indicado que el nuevo titular de Asuntos Exteriores se centrará en primer lugar en reforzar las negociaciones con el primer mundo y dejará al margen la mejora de relaciones con el resto de las naciones del subcontinente, como por ejemplo, los procesos de integración regional latinoamericana y caribeña.

Los comunistas, que ofrecieron su apoyo a Bachelet en la segunda vuelta de las presidenciales, han querido desmarcarse del nuevo Gobierno ya que aseguran que mantienen "profundas diferencias" con el Ejecutivo que comenzará a gobernar en las próximas semanas. Fuentes consultadas por este diario explicaron que el presidente del PCCh, Guillermo Teiller, no aceptará nada de parte de la Alianza de la Concertación, con la que, sin embargo, está dispuesto a colaborar si coinciden en algunos momentos, como por ejemplo, la eliminación del sistema binomial.

La percepción que los comunistas tienen del nuevo canciller también es compartida por el presidente del Partido Humanista (PH), Efren Osorio, quien en declaraciones a Americaeconomica.com, resaltó que Foxley consolidará un modelo neoliberal que no beneficia al desarrollo económico de Chile. El líder de los humanistas hizo alusión al también recién designado responsable del Interior, Andrés Zaldívar, que en su opinión, representa a la "vieja política chilena". Osorio fue más allá al asegurar que el nuevo Gabinete de Bachelet no ofrecerá cambios respecto a las anteriores legislaturas de la alianza de la Concertación.

LarrainVial, una de las empresas de servicios financieros más importante de Chile, criticó a través de un informe, el nombramiento de Sergio Espejo, como titular de Obras Públicas, por las políticas que mantuvo cuando estuvo en la SEC. El nuevo alto funcionario, a juicio de la compañía, supondrá una erosión a las expectativas de flujos para las empresas del sector. Tampoco es de agrado para LarrainVial la presencia de Karen Poniachik, como responsable de Minería. El texto advierte que si bien es especialista en regulación de inversión extranjera tiene un sesgo pro inversión.

Las críticas han llegado incluso desde el seno de la propia alianza de la Concertación. El vicepresidente del Partido por la Democracia, principal miembro de la coalición de Bachelet, manifestó su oposición a la designación de Ricardo Lagos Webber, hijo del actual mandatario chileno, como secretario general de Gobierno. El representante demócrata considera que salvo en algunos casos, el resto de los ministros convocados por la presidenta electa de Chile, son poco conocidos como activistas políticos.

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