| La
futura presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha intentado triunfar
con la composición de su nuevo equipo de Gobierno. De momento,
su Gabinete Ministerial ha recibido el respaldo de representantes
de la comunidad internacional, que vaticina prosperidad en la próxima
Administración chilena. Pero la euforia comienza a disiparse:
sectores de izquierda han descalificado el nombramiento de algunos
ministros.
La vicepresidenta de la Central Unitaria de
Trabajadores (CUT), Anabel Jaraz, denunció, en declaraciones
a Americaeconomica.com, que el nuevo responsable de la
cartera de Hacienda, es una figura vinculada con "una fuerte
ideología neoliberal". En este sentido, la representante
de la CUT destacó que si Bachelet pretende solucionar las
diferencias en relación a la distribución de ingresos,
es contradictorio que precisamente se haga responsable del Ministerio
de Finanzas a una persona de doctrina liberal, ya que en su opinión,
los problemas del reparto de riquezas provienen de esta corriente.
Pero desde EEUU la visión es completamente
diferente. Los hombres de negocios de Wall Street manifestaron sentirse
contentos por la presencia de Velasco, conocido por la comunidad
de economistas de Nueva York, según reconoció a la
prensa local, Alberto Ramos, miembro de Goldman Sachs, uno de los
bancos de inversiones más grande del mundo. La opinión
fue respaldada por varios colegas de Ramos, quienes afirmaron sentirse
tranqulios con la designación del nuevo titular de Hacienda
chileno.
Osvaldo Andrade, que se encargará de
la cartera de Trabajo, se ha convertido en otro de los nuevos 'fichajes'
que no convencen a los representantes del sector laboral. Anabel
Jarazas explicó, que si bien están de acuerdo con
su nombramiento, Andrade no es una persona conocida entre los trabajadores
y deberá reunirse con los principales sindicatos para dar
a conocer cuáles serán sus principales líneas
de actuación.
Bachelet ha confiado en su nuevo ministro de
Trabajo la reforma del sistema de pensiones de Chile, una de las
prioridades de la próxima Administración de país.
Andrade, en una entrevista concedida a Americaeconomica.com
antes de que se celebrase la segunda vuelta de las elecciones presidenciales,
indicó que el actual mecanismo es un planteamiento exitoso
en lo que se refiere a la acumulación de recursos, pero es
precario, en su opinión, para asegurarle a los beneficiarios
una pensión digna.
No obstante, Jaraz ha querido matizar que la presencia de Bachelet
en el Gobierno chileno se ha convertido en un fenómeno social
para el país. La representante de la CUT reconoció
que la presidenta electa "ha planteado nuevas expectativas"
al anunciar su intención de mantener un contacto más
cercano con los sindicatos.
Jaraz se mostró optimista en relación a la posibilidad
de que los trabajadores puedan participar en los debates políticos,
desde los que podrán impulsar reformas estructurales en relación
a algunos aspectos de la legislación laboral, entre los que
resaltó, además de la reforma de pensiones, mejoras
en las condiciones de la subcontratación.
Temor. La presencia de Alejandro
Foxley, como responsable de la cancillería chilena, es analizada
con temor por los partidos de la izquierda extra parlamentaria.
El Partido Comunista Chileno (PCCh) ha indicado que el nuevo titular
de Asuntos Exteriores se centrará en primer lugar en reforzar
las negociaciones con el primer mundo y dejará al margen
la mejora de relaciones con el resto de las naciones del subcontinente,
como por ejemplo, los procesos de integración regional latinoamericana
y caribeña.
Los comunistas, que ofrecieron su apoyo a Bachelet
en la segunda vuelta de las presidenciales, han querido desmarcarse
del nuevo Gobierno ya que aseguran que mantienen "profundas
diferencias" con el Ejecutivo que comenzará a gobernar
en las próximas semanas. Fuentes consultadas por este diario
explicaron que el presidente del PCCh, Guillermo Teiller, no aceptará
nada de parte de la Alianza de la Concertación, con la que,
sin embargo, está dispuesto a colaborar si coinciden en algunos
momentos, como por ejemplo, la eliminación del sistema binomial.
La percepción que los comunistas tienen
del nuevo canciller también es compartida por el presidente
del Partido Humanista (PH), Efren Osorio, quien en declaraciones
a Americaeconomica.com, resaltó que Foxley consolidará
un modelo neoliberal que no beneficia al desarrollo económico
de Chile. El líder de los humanistas hizo alusión
al también recién designado responsable del Interior,
Andrés Zaldívar, que en su opinión, representa
a la "vieja política chilena". Osorio fue más
allá al asegurar que el nuevo Gabinete de Bachelet no ofrecerá
cambios respecto a las anteriores legislaturas de la alianza de
la Concertación.
LarrainVial, una de las empresas de servicios
financieros más importante de Chile, criticó a través
de un informe, el nombramiento de Sergio Espejo, como titular de
Obras Públicas, por las políticas que mantuvo cuando
estuvo en la SEC. El nuevo alto funcionario, a juicio de la compañía,
supondrá una erosión a las expectativas de flujos
para las empresas del sector. Tampoco es de agrado para LarrainVial
la presencia de Karen Poniachik, como responsable de Minería.
El texto advierte que si bien es especialista en regulación
de inversión extranjera tiene un sesgo pro inversión.
Las críticas han llegado incluso desde
el seno de la propia alianza de la Concertación. El vicepresidente
del Partido por la Democracia, principal miembro de la coalición
de Bachelet, manifestó su oposición a la designación
de Ricardo Lagos Webber, hijo del actual mandatario chileno, como
secretario general de Gobierno. El representante demócrata
considera que salvo en algunos casos, el resto de los ministros
convocados por la presidenta electa de Chile, son poco conocidos
como activistas políticos.
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