Viernes 3 de febrero de 2006
 
Los demócratas brasileños buscarán la Presidencia con una rebaja de tipos de interés
 
Una carrera presidencial anticipada

Americaeconomica.com

 

Cuando todavía faltan casi diez meses para las elecciones presidenciales brasileñas, algunos partidos políticos han comenzado a esbozar las que serán sus principales líneas de actuación de cara a la próxima campaña electoral. El Partido Movimiento Demócrata Brasileño (PMDB), que tiene mayoría en el Congreso del país, ha anunciado que buscará la Presidencia con un candidato que asegure una mayor rebaja en los tipos de interés, aunque aún no han revelado su nombre. El actual mandatario, Lula da Silva, quien todavía no ha confirmado su participación en los comicios, parece haber iniciado también su propia batalla.

Según revelaron analistas internacionales a Americaeconomica.com, Lula tiene un especial interés en que los medios de comunicación del país se hagan eco de las medidas tanto políticas como económicas que ha aplicado durante los últimos meses. Los expertos consultados por este diario coincideron en destacar el manjeo mediático del mandatario brasileño para afrontar los próximos comicios.

Pero la estrategia de Lula atraviesa ya sus problemos problemas. El presidente de Brasil tendrá que presentar antes su defensa ante las autoridades electorales, en respuesta a la denuncia del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSBD), que le acusa de anticipar la campaña de los comicios generales de octubre, según ha recogido la prensa local.

El prestigioso experto Ricardo Castiglioni explicó a este periódico que la imagen de Lula está muy devaluada pero que el mandatario brasileño se ha mostrado muy activo para recuperarla. Además, el analista detalló que la aplicación de ciertas medidas en el Gobierno de Brasil han tenido una importante acogida popular. Entre ellas, Castiglioni destacó el aumento del salario mínimo, el recorte de la tasa selic (tipos de interés de referencia brasileños), y la liquidación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Además, los buenos resultados parecen seguir respaldando a Lula. Brasil registró en 2005 un superávit fiscal de 93.505 millones de reales (34.996 millones de euros), un 4,84% con relación al PIB, según datos del Banco Central. El informe revela que esta cifra, 0,25 puntos porcentuales mayor a la de 2004, es la más alta desde 1994, cuando el ahorro fue equivalente al 5,21% del PIB. Además, esta cantidad supera la meta marcada por el Gobierno brasileño, que esperaba cerrar el año con un superávit de 82.750 millones de reales (30.970 millones de euros), un 4,25% en comparación al PIB.

El ahorro en las cuentas públicas, que incluye a las de la administración federal, las regionales y las municipales, así como las estatales, se destinó a paliar los intereses de la deuda, que en 2005 ascendió a 157.145 millones de reales (58.814 millones de euros), quivalentes al 8,13% del PIB.

Estos datos han llevado a Lula a mostrarse optimista con relación a un posible fortalecimiento de la economía brasileña en 2006, un factor que, en opinión de algunos analistas, le beneficiará para afrontar las próximas elecciones presidenciales de octubre.

En declaraciones a una emisora de radio local, Lula aseguró que 2006 será el año de la ejoría económica y del aumento de la productividad. El mandatario incidió en que la medida alcanzada con los sindicatos la pasada semana, para elevar el salario mínimo, inyectará 15.000 millones de reales (5.614 millones de euros) en la economía.

Venta de bonos. El Tesoro Nacional de Brasil ha vendido 300 millones de euros de bonos en el mercado externo, con vencimientos en 2015, según ha informado el Banco Central brasileño (BC) en un comunicado. Los papeles constituyen un nuevo lanzamiento del denominado Euro 2015 con el que el año pasado Brasil captó 500 millones de euros.

La emisión fue colocada a una tasa del 5,45% anual y a un precio 113,428% por encima de su valor nominal. La operación fue encabezada por los bancos Dresdner Bank, AG London Branch y Barclaus Capital INC. La venta de bonos forma parte de una estrategia del gobierno brasileño de mejorar los plazos y condiciones de pago de su deuda pública que en 2005 ascendió a 157.145 millones de reales (58.814 millones de euros).

Sin embargo, según un email que el Gobierno brasileño había enviado a los inversores de las instituciones financieras, Brasil había ofrecido colocar una cantidad de bonos superior en un principio. De hecho, el 20 de enero del año pasado, el Tesoro del país realizó una emisión de 500 millones de eurobonos, con una tasa de interés del 7,55% anual y negociado a un precio del 98,8% de su valor nominal. Entre 2006 y 2007 están programadas venta de bonos por un total de 9.000 millones de dólares (7.431 millones de euros).

Mercosur. En el plano exterior, el presidente de Brasil ha manifestado la posibilidad de reunirse con su homólogo de Uruguay, Tabaré Vázquez, para analizar algunas de las polémicas surgidas durante las últimas semanas en torno al Mercosur. En este posible encuentro, ambos mandatarios discutirían la intención del ministro uruguayo de Economía, Danilo Astori, de firmar un tratado de libre comercio (TLC) con EEUU. Un anuncio que no agradó al resto de los socios sudamericanos. De momento, se reunirán hoy en Brasilia los titulares de Asuntos Exteriores de los dos países.

El canciller brasileño, César Almorím, indicó a Astori que para formalizar la firma individual de un tratado de esas características, primero tendría que abandonar el Mercosur, según pública la agencia Efe. Sin embargo, desde Uruguay se considera que el bloque sudamericano no ha profundizado suficientemente en la unión aduanera, y lo ven como un freno para el desarrollo comercial del país.

La llegada del ministro uruguayo de Relaciones Exteriores, Reynaldo Gargano a Brasil, se produce después de que los socios mayores del Mercosur, Argentina y Brasil, recomendasen revisar las demandas de las naciones paraguayas y uruguayas, las que han calificado de limitados los beneficios que han recibido del bloque sudamericano.

El presidente de Uruguay podría aprovechar la ocasión para conseguir el respaldo de Lula, en relación a las dos plantas de celulosa que quiere instalar el Gobierno uruguayo en una ona fronteriza con Argentina, país que se opone a su construcción.

Además de Brasil, Tabaré Vázquez ha anunciado que viajará a Paraguay, Chile, Bolivia y Venezuela, para exponer su posición con respecto a la instalación de las dos plantas. Argentina, que amenazó con llevar el caso ante el Tribunal de la Haya, ha advertido que terminará todas sus relaciones comerciales con Uruguay si no frena la instalación de las industrias de celulosa.

 

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