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La generalización de los nuevos hábitos impulsados
por los usuarios de las tecnologías emergentes está
provocando cambios en todos los ámbitos relacionados con
los negocios. Incluso en aquellos donde tradicionalmente la opacidad
de la actuación ha sido una de las bases de la estrategia.
En estos días, los grandes medios estadounidenses se hacen
eco del impacto de los blogs en el sector del capital
riesgo, un negocio en el que el manejo de la información
confidencial era una de las bases de la rentabilidad. Aquí,
los blogs, muchos de ellos anónimos, han irrumpido impulsados
desde el interior del sector y, según aprecian los observadores
del fenómeno, como resultado de un recrudecimiento de la
competencia.
Los secretos, y las informaciones no comprobadas,
que empiezan a circular por la red han provocado la desconfianza
de algunos de los principales actores de este negocio. Pero, no
parece haber vuelta atrás. En el último Foro Mundial
de Davos, la información oficial patrocinada, tuvo muchos
menos seguidores que las narraciones cercanas de los blogs, hasta
el punto, de que medios tan prestigiosos como el New York
Times se acercaron a esta fórmula para no perder audiencia.
Y alguna de las anécdotas más jugosas que ahora se
cuentan sobre lo sucedido en la ciudad suiza la pasada semana provienen
de estas páginas, no tan personales. Y muchas tienen que
ven con los grandes de la industria del capital riesgo que acudieron
a la cita.
Una de las noticias más comentadas en el resto de blogs
es la que Andrew Ross, columnista del diario The New York Times,
ha lanzado a la palestra a través de su propio foro de Internet.
El asunto se refiere a una comida que celebraban en Davos en la
que estuvieron presentes varios de los actores de la industria del
capital riesgo.
El miércoles por la noche se encontraron una gran parte
de los 'reyes mundiales' de la compra interna, incluidos David M.
Rubinstein del Grupo de Calyle y Stephen Pagliuca en una cena privada.
Estos dos 'grandes' coincidieron en la cita con Ross que no perdió
detalle para poder contarlo en su propio blog.
A este encuentro tampoco faltó Daniel Loeb, el famoso gestor
de 'Third Point' quien agitó los ánimos de los asistentes
a la velada. Loeb acusó a sus compañeros de mesa de
estar enriqueciéndose y apropiándose de los beneficios
de los inversores. Para solucionar esta situación que él
consideraba muy criticable, ofreció a sus oyentes una solución:
someter a los fondos de capital riesgo a la misma regulación
que la que soportan las empresas cotizadas a las que ellos atacan.
El periodista del New York Times no perdió una
coma y reflejó en su blog lo sucedido en el encuentro. Tuvo
tan buena acogida por parte de los internautas que el periódico
para el que escribe habitualmente Ross no quiso perder la oportunidad
de publicar este artículo en su edición digital. Sin
embargo, la SEC no se ha dado por enterada. |