Jueves 2 de febrero de 2006
 
El Tesoro de EEUU pide al Congreso que eleve el límite fijado para la deuda pública
 
Bush aún necesita dinero

J.Jameson

 

Los planes de emisión de deuda pública presentados por el Tesoro de EEUU esta semana se han estrellado contra una sólida barrera: el límite de endeudamiento fijado por las leyes. Si el Congreso no actúa rápido, Washington no podrá financiar su presupuesto.

Los pasillos de los principales edificios políticos de la capital estadounidense han vuelto a ser un hervidero. Tras superar con éxito moderado el escollo del discurso sobre el estado de la Unión, Bush se ve obligado a librar otra batalla contra su propio grupo parlamentario, poseedor de la mayoría en ambas cámaras. Y con algo de vital importancia en juego: el presupuesto federal para el año fiscal 2007.

Para que cuadren las cifras, entre recortes fiscales, desgravaciones y programas de gasto comprometidos o insinuados, la Casa Blanca necesita que el Tesoro pueda llevar a cabo el programa de deuda pública previsto. Pero no lo tiene fácil. Al menos, mientras siga vigente el límite actual que impide que el total de la deuda viva que mantiene el Estado federal supere el valor absoluto de 8,18 billones de dólares. Una cifra de apariencia descomunal pero que resulta insuficiente.


Dos semanas. El Tesoro quiere que ese límite se eleve pero puede haber problemas. Los parlamentarios exigen a la Casa Blanca como condición que aplique duros recortes en programas que o no dan resultado o han dejado de ser prioritarios. El equipo de Bush ha prometido hacerlo. Un total de 182 partidas podrían desaparecer. Para los expertos algo está claro, al cierre de 2006, el déficit público estadounidense, volverá a situarse por encima de su récord histórico (412.840 millones de dólares) alcanzado en 2004.

FMI. El Tesoro de EEUU lleva varios meses al borde del límite legal con su programa de nuevas emisiones. En diciembre, por ejemplo, sólo emitió deuda por valor de 93.000 millones de dólares. Algo menos de lo previsto. Y pudo hacerlo porque recibió un pago anticipado de deuda realizado por el FMI.

Mas dinero. El difícil equilibrio entre una política fiscal débil y el aumento del gasto público ha sido sorteado hasta ahora gracias al endeudamiento y a la buena respuesta de los inversores internacionales ante el papel del Tesoro de EEUU. Al parecer, Bush quiere seguir en la misma línea. Pero para conseguirlo ha presentado nuevos programas de gasto más cercanos a las peticiones de sus críticos. Por ejemplo, su plan para que EEUU gane competitividad supondrá un gasto adicional de 5.900 millones de dólares el año que viene y de 136.000 en la próxima década. Gran parte del “paquete”, más de la mitad, está representado por el volumen que en esos diez años alcanzarán los créditos fiscales de los que podrán beneficiarse las empresas que demuestren que han invertido en Investigación y Desarrollo. Un guiño a la ciencia.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.