| Casi
dos millones y medio de costarricenses escogerán nuevo presidente
este domingo. A pesar de que son 14 los candidatos para ocupar este
cargo durante los próximos cuatro años, según
las últimas encuestas publicadas en el país, el Premio
Nobel de la Paz y ex presidente de Costa Rica, Óscar Arias,
candidato por el socialdemócrata Partido de Liberación
Nacional (PLN), se perfila como favorito indiscutible.
Según las últimas encuestas,
el líder del PLN, principal partido de la oposición
en Costa Rica, obtendría el 45,5% de los sufragios emitidos,
por lo que, si se confirmase este resultado en las urnas, no necesitaría
una segunda vuelta, ya que la ley electoral costarricense establece
que sólo se necesita superar por un voto el 40% de los sufragios
válidamente emitidos para conseguir la Presidencia en primera
vuelta.
Los datos de las encuestas parecen coincidir
con la opinión de la mayoría de los expertos, que
señalan que ningún partido conseguirá forzar
la segunda vuelta, que se celebraría el próximo 2
de abril. "Arias ganará en primera vuelta. Es lo más
probable. Sin embargo yo diría que su distanica con el resto
de partidos no sería tan abrumadora como indican los sondeos",
asegura la politóloga costarricense Florisabel Rodríguez,
directora general de la fundación Procesos para la Democracia
en Centroamérica y el Caribe.
Esperanzas. Sin embargo,
el resto de candidatos a la Presidencia aún no dan las elecciones
por perdidas, especialmente Ottón Solís, del centrista
Acción Ciudadana, y Otto Guevara, del conservador Movimiento
Libertario, a los que las encuestas sitúan segundo y tercero,
respectivamente, con un 24,1% y un 15% de los sufragios.
Ana Gabriela Alfaro, candidata a la Vicepresidencia
de Costa Rica por el Movimiento Libertario, aseguró en declaraciones
a Americaeconomica.com que su partido está tranquilo
en este sentido. "Por el momento las encuestas arrojan un dato
claro y este es que el Movimiento Libertario gana votos y el gobernante
Partido de Unidad Social y Cristiana (PUSC) sigue bajando. Además,
los resultados que dan a Arias como vencedor en primera vuelta se
han realizado sobre las personas que ya tienen decidido su voto
y no han contado con los indecisos, que ahora son muchos. Por ello,
nuestra intención es la de llegar a la segunda vuelta con
Arias", afirmó la candidata del ML.
Por su parte, Alberto Salom, gerente de campaña
de Acción Ciudadana, aseguró a este medio que las
encuestas no son fiables porque no recogen la intención de
los votantes del gobernante PUSC que están descontentos con
la gestión de su partido durante estos cuatro años.
"Nosotros respetamos las encuestas y a los profesionales que
las realizan, pero creemos que se han llevado a cabo en un momento
muy caótico. Creemos que esos sondeos no han conseguido analizar
al elector del PUSC que está en descontento con esta formación
y que nosotros creemos que se está definiendo en estos últimos
días y que muy probablemente utilizará su voto para
castigar a su tradicional enemigo, el Partido de Liberación
Nacional".
Efectivamente, las encuestas pronostican el
conservador PUSC, que aspira a la Presidencia con su candidato Ricardo
Toledo (Abel Pacheco, actual presidente, no puede presentarse porque
la lay electoral del país impide los mandatos consecutivos)
sólo obtendría el 2,5% de los sufragios, convirtiéndose
con ello en la sexta fuerza política por detrás de
los tres candidatos más fuertes y de Antonio Alvarez Desanti,
de Unión por el Cambio (cuarto con el 5,4%) y José
Manuel Echandi, del Partido de Unión Nacional (quinto con
un 3,2%).
"Los casos de corrupción de los
ex presidentes Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez,
ambos del PUSC, cuyos juicios áun están en proceso,
es una de las razones que explica este descenso. Además está
la mala gestión de Abel Pacheco durante estos años",
señalaron fuentes consultadas por Americaeconomica.com.
Abstención. Otro de
los protagonistas de la jornada electoral del domingo puede ser
un candidato no invitado: la abstención. Según un
sondeo publicado recientemente por la empresa Demoscopia, el abstencionismo
podría suponer en torno al 30% o el 35%.
Sin embargo, en opinión de la politóloga Florisabel
Rodríguez, la abstención no será tan elevada,
sino que se equiparará a la registrada en los últimos
dos procesos electorales, situándose en torno al 30% y en
ningún caso será determinante en el resultado de las
elecciones.
En opinión de esta experta en conducta
electoral, la campaña ha sido muy apática debido a
que los partidos políticos disponen de menos recursos económicos,
lo que les ha llevado a ser austeros en sus estrategias para recolectar
votos. Este hecho, unido a la falta de enfrentamiento directo entre
los candidatos presidenciales (Óscar Arias se negó
a participar en un debate televisivo con sus adversarios de Acción
Ciudadana, Movimiento Libertario y PUSC), ha generado que los costarricenses
se muestren menos efusivos a la hora de afrontar las elecciones,
pero ello no significa que se vaya a traducir en un aumento considerable
de la abstención, según la politóloga.
Sin embargo, según los sondeos, la
mayoría de los costarricenses asegura sentirse insatisfecha
y decepcionada con los políticos, principalmente debido a
los escándalos de corrupción presuntamente protagonizados
por sus dos recientes ex presidentes. "La corrupción
ha agudizado el distanciamiento y el desencanto de la ciudadanía
con la política. Estas serán las elecciones más
frías de las últimas décadas", señaló
el analista político Jaime Ordoñez en declaraciones
a El Confidencial.
Además de escoger presidente, el próximo
5 de febrero los casi dos millones y medio de electores llamados
a las urnas deberán de elegir a los dos vicepresidentes,
a los 57 diputados de la Asamblea Legislativa y a los alcaldes de
todos los municipios del país.
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