Viernes 3 de febrero de 2006
 
Costa Rica acude a las urnas sumida en el desencanto con su clase política
 
Elecciones descafeinadas

Americaeconomica.com

 

Casi dos millones y medio de costarricenses escogerán nuevo presidente este domingo. A pesar de que son 14 los candidatos para ocupar este cargo durante los próximos cuatro años, según las últimas encuestas publicadas en el país, el Premio Nobel de la Paz y ex presidente de Costa Rica, Óscar Arias, candidato por el socialdemócrata Partido de Liberación Nacional (PLN), se perfila como favorito indiscutible.

Según las últimas encuestas, el líder del PLN, principal partido de la oposición en Costa Rica, obtendría el 45,5% de los sufragios emitidos, por lo que, si se confirmase este resultado en las urnas, no necesitaría una segunda vuelta, ya que la ley electoral costarricense establece que sólo se necesita superar por un voto el 40% de los sufragios válidamente emitidos para conseguir la Presidencia en primera vuelta.

Los datos de las encuestas parecen coincidir con la opinión de la mayoría de los expertos, que señalan que ningún partido conseguirá forzar la segunda vuelta, que se celebraría el próximo 2 de abril. "Arias ganará en primera vuelta. Es lo más probable. Sin embargo yo diría que su distanica con el resto de partidos no sería tan abrumadora como indican los sondeos", asegura la politóloga costarricense Florisabel Rodríguez, directora general de la fundación Procesos para la Democracia en Centroamérica y el Caribe.

Esperanzas. Sin embargo, el resto de candidatos a la Presidencia aún no dan las elecciones por perdidas, especialmente Ottón Solís, del centrista Acción Ciudadana, y Otto Guevara, del conservador Movimiento Libertario, a los que las encuestas sitúan segundo y tercero, respectivamente, con un 24,1% y un 15% de los sufragios.

Ana Gabriela Alfaro, candidata a la Vicepresidencia de Costa Rica por el Movimiento Libertario, aseguró en declaraciones a Americaeconomica.com que su partido está tranquilo en este sentido. "Por el momento las encuestas arrojan un dato claro y este es que el Movimiento Libertario gana votos y el gobernante Partido de Unidad Social y Cristiana (PUSC) sigue bajando. Además, los resultados que dan a Arias como vencedor en primera vuelta se han realizado sobre las personas que ya tienen decidido su voto y no han contado con los indecisos, que ahora son muchos. Por ello, nuestra intención es la de llegar a la segunda vuelta con Arias", afirmó la candidata del ML.

Por su parte, Alberto Salom, gerente de campaña de Acción Ciudadana, aseguró a este medio que las encuestas no son fiables porque no recogen la intención de los votantes del gobernante PUSC que están descontentos con la gestión de su partido durante estos cuatro años. "Nosotros respetamos las encuestas y a los profesionales que las realizan, pero creemos que se han llevado a cabo en un momento muy caótico. Creemos que esos sondeos no han conseguido analizar al elector del PUSC que está en descontento con esta formación y que nosotros creemos que se está definiendo en estos últimos días y que muy probablemente utilizará su voto para castigar a su tradicional enemigo, el Partido de Liberación Nacional".

Efectivamente, las encuestas pronostican el conservador PUSC, que aspira a la Presidencia con su candidato Ricardo Toledo (Abel Pacheco, actual presidente, no puede presentarse porque la lay electoral del país impide los mandatos consecutivos) sólo obtendría el 2,5% de los sufragios, convirtiéndose con ello en la sexta fuerza política por detrás de los tres candidatos más fuertes y de Antonio Alvarez Desanti, de Unión por el Cambio (cuarto con el 5,4%) y José Manuel Echandi, del Partido de Unión Nacional (quinto con un 3,2%).

"Los casos de corrupción de los ex presidentes Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez, ambos del PUSC, cuyos juicios áun están en proceso, es una de las razones que explica este descenso. Además está la mala gestión de Abel Pacheco durante estos años", señalaron fuentes consultadas por Americaeconomica.com.

Abstención. Otro de los protagonistas de la jornada electoral del domingo puede ser un candidato no invitado: la abstención. Según un sondeo publicado recientemente por la empresa Demoscopia, el abstencionismo podría suponer en torno al 30% o el 35%.
Sin embargo, en opinión de la politóloga Florisabel Rodríguez, la abstención no será tan elevada, sino que se equiparará a la registrada en los últimos dos procesos electorales, situándose en torno al 30% y en ningún caso será determinante en el resultado de las elecciones.

En opinión de esta experta en conducta electoral, la campaña ha sido muy apática debido a que los partidos políticos disponen de menos recursos económicos, lo que les ha llevado a ser austeros en sus estrategias para recolectar votos. Este hecho, unido a la falta de enfrentamiento directo entre los candidatos presidenciales (Óscar Arias se negó a participar en un debate televisivo con sus adversarios de Acción Ciudadana, Movimiento Libertario y PUSC), ha generado que los costarricenses se muestren menos efusivos a la hora de afrontar las elecciones, pero ello no significa que se vaya a traducir en un aumento considerable de la abstención, según la politóloga.

Sin embargo, según los sondeos, la mayoría de los costarricenses asegura sentirse insatisfecha y decepcionada con los políticos, principalmente debido a los escándalos de corrupción presuntamente protagonizados por sus dos recientes ex presidentes. "La corrupción ha agudizado el distanciamiento y el desencanto de la ciudadanía con la política. Estas serán las elecciones más frías de las últimas décadas", señaló el analista político Jaime Ordoñez en declaraciones a El Confidencial.

Además de escoger presidente, el próximo 5 de febrero los casi dos millones y medio de electores llamados a las urnas deberán de elegir a los dos vicepresidentes, a los 57 diputados de la Asamblea Legislativa y a los alcaldes de todos los municipios del país.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.