| Ajustada victoria de la derecha en Canadá, desplazando a los liberales que gobernaron el país en los últimos 13 años. El conservador Stephen Harper, se consagró como nuevo primer ministro canadiense, tras derrotar al saliente Paul Martin, cosechando el 36,6% de los votos.
Tras dos años de inestabilidad política Canadá inicia un nuevo periodo de incertidumbre, quizá, ya que el nuevo gobierno deberá indefectiblemente de recurrir a la búsqueda de alianzas que le permitan gobernar sin sobresaltos.
Se trata de una situación prácticamente igual a la vivida en los últimos veinte meses por el premier saliente, quien reconoció su derrota y renunció al frente del Partido Liberal.-
Después de que su gobierno perdiera una moción de censura por un escándalo de corrupción, lo que llevó a la disolución del parlamento en noviembre último, los canadienses expresaron su rechazo en las urnas, el resultado fue el peor para los liberales desde la independencia de Canadá en 1867.
De esta manera, con la llegada de Harper, economista de 46 años, el país podría girar a la derecha en temas económicos y sociales como los impuestos, el sistema de salud, el aborto y el matrimonio gay.
Las elecciones tuvieron una participación del 65% de un total de 22,7millones de ciudadanos convocados a las urnas.-
El Partido Conservador obtuvo 124 diputados de los 308 del nuevo Parlamento, el Partido Liberal 103, el Socialdemócrata 29 y el Bloque Que beques, que propone la independencia de la parte francesa del país, 51.
El socio lógico de los conservadores parece ser el BQ, ya que durante la campaña electoral, Harper, afirmó que Québec tuviese su propia representación en organismos internacionales, como la Unesco, una de las reivindicaciones del movimiento nacionalista de esa región francesa parlante.
La victoria de Harper, quien en el 2003 logró unificar la derecha por primera vez desde 1993,y que aboga entre otras cosas por mejorar las relaciones con EEUU, supondrá una serie de significativos cambios tanto en la política interna como en la externa, en la que por ejemplo, Harper expresa su intención de retirar a Canadá del Protocolo de Kyoto y apoyar el escudo antimisiles de EEUU, algo que el ex premier Paul Martin criticó en su momento. Estas dos medidas mejorarían sin duda, las relaciones con los EEUU, que atraviesan uno de sus momentos más tensos desde la elección de GW Bush en el año 2000.
Sin dudas, un cambio en la política exterior canadiense hará sentir su efecto en América Latina. |