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El ministro ecuatoriano de Economía,
Diego Borja, ha anunciado que la inflación acumulada de 2006
podría superar el 10%. La única forma de evitarlo,
según él, sería poner en marcha un plan de
control fiscal. Por ello, ha elaborado un decreto-ley que recorta
los presupuestos asignados a las provincias y a las instituciones
del Estado, incluido el Legislativo. La iniciativa no tiene el visto
bueno del pleno del Congreso.
La comisión legislativa de lo Tributario,
Fiscal y Bancario ha sido la primera en manifestarse en contra de
estos recortes. Si finalmente el presidente Alfredo Palacio aprueba
este decreto, el presupuesto anual de esta comisión se reduciría
en unos 300 millones de dólares (250 millones de euros).
La comisión para intentarlo ha solicitado al mandatario que
derogue este texto.
El presidente del Congreso, Wilfrido Lucero,
ha secundado la protesta de la comisión legislativa. El decreto
también incluye la paralización de las obras de reconstrucción
de la Cámara baja, puesto que ya no se destinarían
los 18 millones de dólares (15 millones de euros) que estaban
incialmente presupuestados para la remodelación de algunas
salas.
Wilfrido Lucero ha ordenado a la Comisión
de lo Tributario que inicie una investigación para comprobar
que estos recortes no incumplen el Presupuesto General para 2006,
que ha sido ratificado por el Parlamento. Además, el presidente
del Congreso también ha promovido el debate de este asunto
en los plenos y ha consensuado con los grupos mayoritarios otras
fórmulas para optimizar las recaudaciones estatales y elevar
los ingresos.
Una de las alternativas que propone el Congreso
y que publica en su propia página web insta al Gobierno
a que actualice los porcentajes que se cobran a las petroleras internacionales
que operan en el país, una posibilidad que se contempla en
la legislación petrolera ecuatoriana.
Sin embargo, Diego Borja no se muestra proclive
a aceptar estas proposiciones y asegura que el decreto-ley que ha
preparado no incumple ninguna ley. Además, el ministro insiste
en la necesidad de llevar a la práctica estos cambios en
las asignaciones presupuestarias. Según él, con estas
modificaciones Ecuador podría terminar este año con
un IPC de en torno al 3%.
Las actuales perspectivas del Gobierno auguran un crecimiento de
la economía en torno al 3,3% y 3,5%, un déficit del
presupuesto del Gobierno central de un 2,4% y una balanza comercial
negativa equivalente al 2% del PIB. Sin embargo, estos pronósticos
se pueden corregir.
Diego Borja cuenta a su favor con las últimas encuestas
que miden la opinión de los ciudadanos sobre las perspectivas
de prosperidad económica en sus países. El estudio
elaborado por Cedatos Gallup y publicado por Ecuadorinmediato.com
revela que los ecuatorianos son los más pesimistas del mundo.
Sólo un 10% de los ciudadanos opina que mejorarán
las condiciones económicas del país en 2006; el 33%
cree que la situación permanecerá inalterada y el
55% considera que los datos económicos irán a peor.
Las discrepancias entre uno de los miembros del Ejecutivo con el
Legislativo no son una novedad. Otros miembros del gabinete de Alfredo
Palacio han protagonizado grandes rifirrafes con los miembros
del Congreso. La disputa más tensa fue la que sostuvo el
ministro de Interior, Alfredo Castillo, con el propio Wilfrido Lucero.
El presidente del Congreso, en una entrevista
con Americaeconomica.com, aseguró que las relaciones
entre el Gobierno de Ecuador y el Poder Legislativo pasan por un
momento de confrontación. El motivo serían las diferencias
que ambos mantienen en la manera de realizar la reforma de la estructura
política del país.
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