| El
presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,
ha confirmado hoy tras el Consejo de Ministros que Francisco Vázquez
dejará la Alcaldía de La Coruña, después
de 23 años, por haber sido nombrado embajador de España
en El Vaticano. Zapatero justificó este nombramiento en la
creencia de que servirá “para mejorar las relaciones
con la Santa Sede”, pero lo cierto es que el cambio de aires
de Vázquez, que en los últimos meses se desmarcó
de su partido con críticas a la reforma del Estatut de Cataluña,
se produce en plena campaña de acusaciones de corrupción
sacandas a la luz por la prensa local. Otra clave de lo que puede
haber sucedido la da el BNG, que cree que lo que ha ocurrido es
que, con el PP en la oposición de la Xunta, ha dejado de
funcionar el “pacto encubierto” de no agresión
que mantenían Manuel Fraga y el alcalde de La Coruña.
Zapatero había propuesto a Vázquez, el pasado 17 de
enero, que asumiera el cargo después de que el anterior embajador,
Jorge Dezcallar, pidiera ser relevado tras el fallecimiento de su
esposa en Roma a finales de año. Vázquez, que compareció
esta tarde ante la prensa visiblemente emocionado, aseguró
que “le desgarraba” dejar su ciudad, en la que había
gobernado 23 años con seis mayorías absolutas. El
aún alcalde agradecía la confianza puesta en él,
pero aseguró que en su decisión había influido
el hecho de ver encaminadas las obras del puerto exterior de La
Coruña y la total confianza en su sucesor, el actual concejal
de urbanismo y segundo en el Ayuntamiento Javier Losada.
Primeras reacciones. Antes
incluso de la confirmación de su nuevo cargo, ya se habían
producido las primeras reacciones a la designación de Vázquez.
El presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño,
felicitó al todavía alcalde de La Coruña, y
aseguró que Vázquez tiene “el perfil idóneo”
para este cargo, y aunque no quiso especular sobre la posible sucesión,
defendió la “sólida mayoría de un magnífico
gobierno acreditado durante muchos años”.
Vázquez también recibió
felicitaciones del senador del PP por Galicia, Manuel Fraga, quien
aseguró que “hay pocas personas tan preparadas”
como el alcalde para asumir este cargo. Menos diplomático
ha sido el secretario general del PP en La Coruña, Carlos
Negreira, que consideró que en su marcha ha tenido un gran
peso “que las últimas elecciones municipales las sacó
con escasos votos”.
Igual de irónicas han sido las declaraciones
del portavoz local del BNG en La Coruña, Enrique Tello, que
ha indicado que no sabe “si realmente Vázquez va a
resolver sus problemas al Vaticano o si es realmente el PSOE quien
resuelve sus problemas mandándolo” a Roma.
La marcha de Fraga cambió las
cosas. Fuentes del BNG dan una versión diferente
de lo sucedido con Francisco Vázquez y la repentina proliferación
de acusaciones de corrupción vertidas contra su larga gestión.
Consideran que lo que ha sucedido es que con el PP gallego en la
oposición en la Xunta ha dejado de funcionar el “pacto”
no escrito de no agresión que mantenían Manuel Fraga
y el alcalde de La Coruña. A través de este supuesto
acuerdo, los populares mantenían su hegemonía a nivel
autonómico y los socialistas la suya en La Coruña,
ya que los populares presentaban candidatos a las municipales que
no supusieran ningún peligro para la reelección de
Vázquez y el PSOE hacía lo mismo respecto a Fraga
en los comicios autonómicos. Como prueba de este supuesto
pacto, desde el Bloque se recuerda lo sucedido con Augusto César
Lendoiro. Fuentes del Bloque explicaron a EL BOLETIN que este “acuerdo
tácito” entró en declive con la crisis del Prestige,
momento en el que el PSOE empieza a ver posibilidades de acceder
al Gobierno autonómico, y aseguran que se rompió por
completo con la llegada del PP a la oposición, ya que la
nueva dirección con Alberto Núñez Feijóo
a la cabeza considera que para “emerger” en La Coruña
Vázquez era un problema.
Igualmente los nacionalistas gallegos hacen
hincapié en que el proyecto del puerto de La Coruña
no está tan atado como dice Vázquez. Recuerdan que
aunque formalmente había una financiación concedida
para el proyecto por la UE, estos fondos están en el alero
por el recorte de ayudas a España, y también hacen
notar la aparición de diversas acusaciones acerca de irregularidades
en la gestión de estas obras.
A estas acusaciones publicadas por la prensa
se suma el escándalo producido por la concesión para
el presunto aprovechamiento hidroeléctrico concedido a la
empresa Iglevaz, controlada por la esposa e hijos del alcalde.
Sustitución en la FEMP.
La salida de Vázquez de la alcaldía supone también
su renuncia a la presidencia de la Federación Española
de Municipios y Provincias (FEMP). El primer paso para elegir a
su sustituto será la convocatoria de un consejo federal extraordinario
en el que los vocales, un total de 119, elegirán un nuevo
dirigente que tendrá que ser alcalde o presidente de una
diputación provincial y estar inscrito en la FEMP. Previamente,
el PSOE tendrá que proponer a un nuevo vocal en sustitución
del alcalde de La Coruña. Aunque todavía no se sabe
cuándo se convocará, fuentes de la FEMP aseguran que
no tardará mucho. Hasta ese momento, la vicepresidenta primera,
Rita Barberá, ejercerá estas funciones.
Uno de los nombres que se barajan para ocupar
el puesto de Vázquez es Heliodoro Gallego, alcalde de Palencia,
según ha declarado hoy el secretario de Política Municipal
del PSOE, ÁLvaro Cuesta, quien asegura que Gallego “goza”
de sus “preferencias”, aunque explica que la última
palabra la tiene el propio alcalde palentino.
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