Viernes 10 de febrero de 2006
 
El ex presidente de la FED Alan Greenspan gana en dos días lo que antes ganaba en un año
 
Un jubilado de oro

Americaeconomica.com

 

Si se confirman los comentarios maliciosos aparecidos hoy en algunos ‘blogs’ financieros a Alan Greenspan la jubilación le va a aportar una inesperada inyección de riqueza. Más aún, según todo parece indicar, en una sola semana, quien fuera hasta hace unos días el banquero central más famoso del mundo, ya habría ganado lo mismo que cobraba en un año cuando ocupaba la Presidencia de la Reserva Federal de EEUU (FED). Un cargo que proporciona a quien lo ocupa mucha gloria y mucho prestigio, pero que parece no estar especialmente bien remunerado.

A los expertos de los ´blogs´ les sale la cuenta. El sueldo oficial que reciben los presidente de la FED es de 180.100 dólares al año. Pues bien, sólo el pasado martes, si las informaciones son ciertas, Greenspan ya habría ganado 360.000 dólares. Y sin moverse de su flamante apartamento neoyorquino. El primer cheque, de 110.000 dólares, habría llegado desde Hong Kong, abonado por CLSA, la filial asiática del banco francés Crédit Agricóle. Con él se remuneraba una intervención por videoconferencia de Greenspan en un exclusivo seminario organizado por esta compañía en Tokio. El ex-presidente de la FED y sus opiniones sobre la evolución a futuro del precio del oro eran las atracciones estelares del singular evento. Los otros 250.000 dólares llegaron desde más cerca. En concreto, desde la sucursal central de Lehman Brothers en Nueva York. Allí, según se dice, estuvo cenando el martes Greenspan para hablar de los tipos de interés.

Opiniones. En la cena con los clientes y analistas de Lehman Brothers, Greenspan afirmó que la baja rentabilidad de la deuda a largo plazo podría forzar a la FED a aumentar los tipos de interés de referencia bastante más de lo que hubiera sido necesario sin esta eventualidad. Porque, en su opinión, sigue siendo necesario contribuir a la ralentización de la economía. En la videoconferencia sobre el oro, el ex-banquero central apostó por nuevas subidas del precio de la onza. En su visión, los inversores están preocupados por los distintos conflictos políticos internacionales en curso y por los altos precios del petróleo y el uso del metal dorado como valor refugio se seguirá extendiendo.

Unas opiniones que, en realidad, no aportan grandes novedades, pero que han provocado la ira de algunos actores de los mercados financieros. Muchos no comprenden que el ex-presidente de la FED hablé con tanta libertad sobre su economía, menos de una semana después de haber dejado el cargo y cuando su sucesor, Ben Bernanke, todavía no ha dicho en público más que un par de vaguedades pronunciadas el día de su toma de posesión. Es un problema moral porque no hay ninguna ley que impida a Greenspan realizar estas apariciones públicas y cobrar por ellas. Y, además, como se explica en algunos ´blogs´, especialmente comprensivos con las acciones de este jubilado, alguien como él, que conoce perfectamente como funciona la economía de mercado, sabe que mientras más tiempo pase entre sus discursos y su salida de la FED menos dinero cobrará.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.