| España
condonará la deuda de varios países latinoamericanos
a cambio de que éstos inviertan en programas educativos.
El pasado 1 de febrero se celebró en Madrid la conferencia
de conversión de deuda por educación en Latinoamérica.
El encuentro sirvió para presentar oficialmente el acuerdo
que se ratificó a mediados del pasado mes de octubre en la
ciudad española de Salamanca durante la celebración
de la XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado. A través
de este programa, el Gobierno español pretende que diversos
países latinoamericanos canjeen parte de sus deudas externas
por inversiones sociales, en particular por aquellas destinadas
a la educación.
Dicho de otro modo, los países beneficiados
de este acuerdo tendrán que destinar a programas educativos
todo el dinero que en principio tendrían que destinar al
pago de la deuda externa con España. Con esta medida se pretende
evitar que los países en desarrollo se vean obligados a recortar
sus inversiones de gasto social en general y de educación
en particular para poder afrontar los pagos externos, lo que supone
un freno del crecimiento económico del país.
La iniciativa española se incluye dentro
de la estrategia mundial de escolarización total en 2015
y de la Declaración de París, en la que se recoge
el compromiso de la comunidad internacional de buscar soluciones
prácticas a los problemas de deuda externa de los países
en desarrollo. En total, el Consejo de Ministros español
ha aprobado condonar 356 millones de euros a distintos países
de Iberoamércia y África.
Beneficiarios. Los principales
beneficiarios de este pacto serán Honduras y Nicaragua. España
canjeará una deuda bilateral de 138 millones de dólares
(114 millones de euros) con el primero y de 39 millones de dólares
(32 millones de euros) con el segundo. Según la Secretaría
española de Cooperación, se prevé que próximamente
se unan a este programa Bolivia, Perú y Guatemala. Además,
el pasado mes de agosto, la vicepresidenta del Gobierno español,
María Teresa Fernández de la Vega, negoció
con su homónima costarricense, Lineth Saborio, el canje de
la deuda del país centroamericano por programas de inversión
en educación y medio ambiente durante una visita de Fernández
de la Vega a Costa Rica.
En cuanto a los términos del acuerdo,
según ha comunicado la secretaria de Cooperación española,
Leire Pajín, las cantidades de dinero que queden liberadas
de la deuda no estarán vinculadas necesariamente a la compra
de bienes y servicios educativos españoles, sino que los
países beneficiarios podrán disponer de ellas libremente,
siempre que se invierta con transparencia en estos proyectos.
Condonación del G-8.
La medida española no es nueva. Durante la Asamblea Mundial
del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM)
celebrada el pasado mes de septiembre en Washington, el G-8 (grupo
formado por los siete países más industrializados
del mundo -EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido,
Francia e Italia- y Rusia) propuso condonar el 100% de la deuda
externa de los países pobres altamente endeudados (HIPC,
sus siglas en inglés) a cambio de que éstos invirtiesen
en educación, sanidad y desempleo.
Durante la reunión del pasado 1 de febrero
en Madrid, a la que, entre otras personalidades, acudió el
uruguayo Enrique Iglesias, presidente de la Secretaría General
Iberoamericana (Segib), organismo internacional encargado de formalizar
los acuerdos adoptados en las Cumbres Iberoamericanas, Leire Pajín
aseguró que el alivio de deuda externa en los países
sobreendeudados y los canjes de ésta por programas de desarrollo
y educación son una prioridad para la política del
actual Ejecutivo español.
Pajín añadió que, en
su opinión, a nadie le interesan los países pobres
y sin futuro y que debe ser una obligación de las naciones
desarrolladas el proteger y promover la estabilidad financiera y
mundial, valores para los que la deuda externa es un gran obstáculo.
El programa impulsado por la Secretaría de Cooperación
será desarrollado conjuntamente por los ministerios de Economía
y Asuntos Exteriores de España.
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