Viernes 10 de febrero de 2005
 
Héctor Flores, presidente de la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos
 
“El muro es una estupidez; la ley, absurda y la reforma, imposible"
Por Víctor López
 

La polémica reforma migratoria que pretende aprobar EEUU para frenar la entrada de extranjeros en condiciones ilegales al país, ha acalorado los ánimos de las organizaciones protectoras de los derechos de los inmigrantes, que aseguran que la medida busca criminalizar la presencia de estas personas en territorio estadounidense. Héctor Flores, presidente de la Liga Unida de Ciudadanos Latinoamericanos (Lulac), una de las asociaciones de la comunidad hispana más importante de EEUU, considera que detrás de la propuesta se esconde un sentimiento de racismo y de desconfianza contra los que no hablan inglés.

-En los últimos días, hemos podido ver en varios medios de comunicación las intenciones de la Lulac de realizar movilizaciones en los próximos meses para manifestar su posición contraria a la reforma migratoria...

- Bueno, todavía estamos planificando algunos detalles de las movilizaciones, pero buscamos producir un fuerte impacto positivo entre los ciudadanos para conseguir que se respeten los derechos de los latinoamericanos. Nuestro plato fuerte será llevar a la realidad la película "Un día sin mexicanos", y de igual forma que se narra en el film, pretendemos que durante todo un día los hispanos que residen en EEUU no acudan a sus trabajos. Aún no sabemos la fecha, pero posiblemente sea el 12 de octubre, que se celebra el Día de la Raza. Además queremos presentar las ideas en conjunto a otras organizaciones latinoamericanas y por ello hemos iniciado conversaciones con el Consejo Nacional de la Raza, o The National Hispanic Lidership.

- Sin embargo no son los únicos que han anunciado su intención de movilizarse. Las cámaras de comercio latinoamericanas quieren realizar una campaña en contra de la medida. ¿Se negociará con ellas la posibilidad de ir juntos?

- Sí, queremos discutir con estar organizaciones para averiguar de qué manera pueden aportar su grano de arena. La Cámara de Comercio USA-Mexico está realizando una importante labor en este sentido.

- Sin duda, la reforma migratoria tendrá un gran impacto sobre la población no estadounidense. Se habla mucho de los mexicanos, pero ¿a cuántos inmigrantes le podría perjudicar los planteamientos de la Administración Bush?

- En EEUU hay actualmente 41,3 millones de latinos y más de 30 millones son mexico-americanos, como yo, que soy ya de la quinta generación. Por ello, con nuestro trabajo pretendemos incluir a todos los inmigrantes para que se sientan protegidos. Además, es necesario destacar que los mexicanos están enviando 18.279 millones de dólares (15.070 millones de euros), lo que equivale a un tercio de su salario. Se calcula además que el pueblo latino tiene un mercado de 8.000 millones de dólares (6.683 millones de euros) en EEUU, una economía y un consumo increíble.

- El Senado de EEUU evaluará este mes la propuesta, ¿Se tiene la esperanza de que finalmente sea modificada?

- En el Senado es donde menos representantes hay de la Casa Blanca y sus integrantes saben que por el bien de la Cámara de Comercio nacional, es necesario promover una ley más moderada, más justa, para que puedan disponer de mano de obra.

- Lo más polémico de la medida es la construcción de un muro fronterizo entre EEUU y México y una presunta criminalización de los inmigrantes en territorio estadounidense.

- El muro es una estupidez; la ley, absurda y la reforma, imposible. Lo que deberían hacer es homenajear a los trabajadores latinoamericanos porque están manteniendo la calidad de vida que nosotros estamos disfrutando. Ellos están cobrando menos de lo que se merecen por hacer trabajos sucios, labores que los estadounidenses rechazan, ¿quién haría ese trabajo si no? No lo pueden hacer las máquinas.

- ¿Qué alternativas se proponen entonces desde los diferentes colectivos y agrupaciones hispanas?

- Queremos una ley que una a las familias, no que las divida, así como una vía para permitir que los inmigrantes se convierta en ciudadanos legales, en vez de en criminales. Pretendemos que los latinoamericanos puedan cruzar las fronteras cuando quieran, que regresen a su país de origen y vuelvan para trabajar. Todos tenemos una familia a la que visitar de vez en cuando.

- Resulta un poco contradictorio que EEUU valore la aportación económica de los inmigrantes y sin embargo ponga límites a su entrada...

- A favor del presidente Bush, puedo decir que conoce muy bien la política entre México y EEUU. Ahora mismo, la República mexicana es el segundo país más valioso de la economía estadounidense y la presencia de nuestros ciudadanos se fortalece en los distintos estados del país. En Texas, por ejemplo, somos más del 40% de la población. Además, el 50% de los latinos tienen menos de 25 años, lo que quiere decir que no somos tan viejos como las demás etnias.

- De todas formas habría que entender también que EEUU quiera controlar los flujos migratorios que en los últimos años considera que han sido excesivos...

- Mi opinión es que realmente hay racismo contra todos aquellos que no hablan inglés y desconfían de toda la población que proviene del sur de América. Pero se equivocan: somos el grupo más fiel de todos, sentimos lealtad por el país, tenemos hijos que han derramado su sangre a favor de EEUU. No nos pueden tratar como a comunistas.

- Se acusa también a los gobiernos de Latinoamérica de no haber ejercido la suficiente presión sobre la Casa Blanca, ¿qué opina usted de esto?

- Queremos que las embajadas presionen a EEUU. Hemos participado en devolver la democracia a Irak y las autoridades latinoamericanas parece que se han olvidado de los problemas que existen en su propia casa. No podemos ser hipócritas.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.