Viernes 10 de febrero de 2006
 
Los principales partidos de Perú inician una batalla de acusaciones
 
Una carrera electoral con trampas

Miguel Cano

 

Las acusaciones por corrupción parecen haberse convertido en la principal arma de los partidos políticos peruanos que se disputarán el poder en las elecciones presidenciales y legislativas del próximo 9 de abril. Aunque hasta el momento no existen pruebas sólidas que corroboren las presuntas imputaciones, lo cierto es que varios postulantes al Congreso de Perú han optado por abandonar las listas. Quien más se ha visto perjudicado por este cruce de reproches ha sido el candidato ultranacionalista Ollanta Humala, quien hasta hace poco era el favorito a la Presidencia y ahora podría ocupar un tercer lugar en los sondeos.

Ahora, las encuestas en intención de voto son lideradas por la aspirante de Unidad Nacional (UN), Lourdes flores, con un 27,2% del respaldo popular. Sin embargo, las consultoras discrepan en la segunda posición, ya que mientras Idice Perú otorga a Alan García, el candidato de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), un 20,8% y aOllanta Humala, de Unión por el Perú (UPP), un 18,4%, la empresa IMA-Estudios de Marketing da un 18,7% a Humala y un 14,7% a Garcia.

Pero no es precisamente en los sondeos donde los ciudadanos peruanos tienen centrada su atención. Humala, ex comandante y quien fuera uno de los principales opositores del régimen de Alberto Fujimori, ha sido vinculado con una serie de crímenes cometidos en 1992, cuando era conocido como el 'capitán Carlos González', que dirigía la base militar Madre Mía. Su partido ha sido acusado además de recibir apoyo de las FARC. La Comisión Nacional de Derechos Humanos del país (CNDH) ya ha presentado varias denuncias ante la Fiscalía peruana.

Humala, en declaraciones a la cadena televisiva Univision, ha resaltado que está dispuesto a someterse a cualquier tipo de investigación y reconoce que durante su paso por el ejército tuvo varios nombres, entre ellos Carlos, pero que nunca atentó contra los derechos humanos. El ex comandante ha reiterado que es inocente de todos lo cargos que se le imputan y sostiene que las acusaciones son parte de una campaña de desprestigio en su contra. UPP no quiso dar su versión sobre los hechos a este diario.

A la espera de conocer los resultados de la investigación, la población ha comenzado a desvincularse del candidado ultranacionalista que en los últimos días ha experimentado una brusca caída en los sondeos de intención de voto. El pasado mes de enero, Humala consiguó situarse en primera posición con un 28% del sufragio, con lo que aventajaba en dos puntos porcentuales a Lourdes Flores. Ahora, se mantiene cerca del 18% y ha descendido hasta la tercera posición.

No es el único rechazo que ha sufrido el aspirante de UPP. El ex comandante ha perdido también el apoyo de unos 250.000 cocaleros que le acusan de promover un falso nacionalismo. Representantes de la Junta Nacional de las Cuencas Cocaleras (JNCC) han indicado que Humala no cumplió con su promesa de llevar en su lista parlamentaria a miembros de este gremio.

Algunos integrantes de la JNCC han advertido, en declaraciones a la prensa local, que denunciarán a Humala por utilizar el nombre de las organizaciones cocaleras del país. Además, destacan que el ex comandante no puede compararse con el nuevo presidente de Bolivia, Evo Morales, quien sí beneficiará con sus políticas a los productores de hoja de coca. Además de las protestas de los representantes cocaleros, militantes de su propio partido llegaron a Lima para protestar por no haber sido incluidos en la lista de candidatos al Congreso.

Compras. Las acusaciones de corrupción parecían haber llegado también a las filas de la favorita Lourdes Flores. El secretario del Partido Aprista Peruano (PAP), Jorge del Castillo, amenazó con difundir una grabación en la que se escuchaba a grupos empresariales ofrecer dinero a varios de los aspirantes para que declinasen sus candidaturas y transfiriesen su voto a UN.

Sin embargo, el responsable de campaña de Flores, Walter Torres, indicó a Americaeconomica.com la necesidad de centrarse en presentar los programas políticos y alejarse de todas aquellas imputaciones exentas de pruebas firmes. Una opinión que ya fue manifestada por la propia candidata a la Presidencia, que tildó los rumores de 'chismes' que se reúnen en almuerzos y cócteles en el balneario de Asia.

Torres aprovechó la ocasión para resaltar a este diario los principales ejes del plan de gobierno de Flores, que se centran en ampliar los programas educativos y mejorar los servicios sanitarios del país. El responsable de campaña de la aspirante de UN destacó que "los aspectos económicos deben ser un medio y no un objetivo en sí".

En este sentido, Torres reconoció que la falta de reformas sociales en el país y la ausencia de planes para mejorar las condiciones de vida han derivado en un incremento de la pobreza. El responsable de campaña recordó además que un informe de la Unesco denunciaba la dificultad con la que los ciudadanos peruanos podían acceder a la educación.

Torres quiso destacar también la solidez del programa político de Lourdes Flores, al manifestar que el plan de Gobierno se había realizado desde hace más un año. Las propuestas que se contemplan en el texto están disponibles para cualquier ciudadano de Perú, según indicó el representante de UN, una actuación que "otros partidos no han hecho".

Abandono. El gubernamental Perú Posible no ha podido esquivar tampoco las presuntas denuncias de corrupción. Rafael Belaúnde, aspirante a la Presidencia peruana de este partido, renunció la semana pasada a participar en los próximos comicios de abril. Fuentes cercanas al proceso indicaron a Americaeconomica.com que tras la decisión, el partido "no podrá presentar a un nuevo candidato", por lo que PP sólo postulará para que sus representantes tengan presencia en el Congreso.

Según explicaron intengrantes de PP a este diario, Belaúnde optó por su retirada al no encontrar respuesta a sus exigencias. El legislador pedía una depuración de la lista de candidatos al Congreso, sobre todo, de aquellos que buscaban la reelección y además, la expulsión de algunos miembros del partido, a quienes llegó a vincular con presuntos asesinatos, acciones de conducta inmoral y nepotismo. Tres congresistas abandonaron su puesto.

No obstante, fuentes de PP citadas por la prensa local, subrayaron que Belaúnde decidió retirarse para no sufrir la derrota política en los comicios, que según los últimos sondeos, le otorgarían el 1,8% del respaldo popular. El ex aspirante a la Presidencia ha rechazado integrarse en la lista para el Congreso con algún otro partido y ha anunciado que se dedicará a trabajar en su agrupación Adelante.

Belaúnde, hijo del ex presidente peruano Fernando Belaúnde, aceptó en noviembre pasado buscar la Presidencia de Perú, tras la renuncia de la empresaria Jeanette Emanuel, cuya designación había provocado malestar entre los integrantes de PP.

 


 


 

 
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