Viernes 17 de febrero de 2006
 
Las autoridades ambientales chilenas aprueban el proyecto Pascua Lama
 
Vía libre para Barrick Gold en Chile

Miguel Cano

 

Tras casi dos años de espera, la gigante canadiense Barrick Gold ha conseguido la autorización para reanudar sus trabajos en la mina chilena de Pascua Lama, uno de los proyectos mineros de oro más rentables del mundo, del que se espera conseguir en los próximos 20 años ganancias cercanas a los 10.000 millones de dólares (8.402 millones de euros). Las autoridades de Chile aceptaron el estudio de impacto ambiental (EIA) de la canadiense a cambio de que la trasnacional se comprometa a invertir 180 millones de dólares (151 millones de euros) adicionales para respetar los cuatro glaciares milenarios que se encuentran en la zona.

La decisión ya ha despertado la ira del Partido Comunista chileno (PCCh) y varias asociaciones ecologistas, que critican que la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema), entidad que aceptó el EIA de la canadiense, no garantizará un control de la marcha del proyecto ni del cumplimiento de las exigencias ambientales. Miembros de este partido acusaron a Barrick, en declaraciones a Americaeconomica.com, de tener una larga historia de estafas y trampas.

Pero la posición del PCCh podría endurecerse aún más cuando la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, vuelva de vacaciones el próximo 20 de febrero. Los comunistas han recordado que la detención del proyecto minero era uno de los cinco puntos con los que condicionaron su apoyo a la vencedora de las pasadas presidenciales. En concreto, en la carta que el PCCh envió a Bachelet se exigía que ningún trabajo, por rentable que pudiese ser, podrá pretender ganar dinero a costa del medio ambiente.

Los comunistas chilenos consideran que la explotación de oro en Pascua Lama eliminará los trabajos agrícolas de la región y hará desaparecer dos glaciares, una situación que dañará la ecología y la fauna local. Los integrantes del PCCh insisten en la necesidad de realizar otras investigaciones para medir el impacto del proyecto transnacional.

Por su parte, la aurífera, que no ha respondido a las acusaciones de los comunistas, se ha mostrado satisfecha con la resolución. El director adjunto de Barrick Chile, José Antonio Urrutia, explicó a través de un comunicado de prensa que las autoridades medioambientales han manifestado su confianza hacia la empresa de Canadá. Los responsables de la firma, que calificaron al proceso de evaluación del proyecto de Pascua Lama de "riguroso y extenso", tienen un plazo de 30 días para decidir si acepta la resolución.

Sin embargo, aunque la Corema hubiese desestimado el EIA, la canadiense tenía la posibilidad de retomar sus trabajos el próximo mes mayo, puesto que el primer estudio que se presentó en 2001 fue ya aprobado por las autoridades medioambientales. No obstante, fue la propia Barrick Gold la que suspendió temporalmente el proyecto por la bajada en el precio del oro, hasta que en 2004 se retomó la idea de continuar con la iniciativa.

Miembros de la empresa canadiense descartaron esta opción, aunque estaría dentro de la legalidad. Los empleados aseguran que sería una aberración medioambiental y que perjudicaría gravemente la imagen de la compañía.

Futuro incierto. Ahora diferentes expertos analizan cómo la canadiense podría extraer el oro de Pascua Lama sin perjudicar los glaciares milenarios que se encuentran en la zona y que constituyen el principal punto de disputa entre las asociaciones ecologistas y los intereses de Barrick, según destaca la prensa local.

Uno de los asesores medioambientales de Bachelet, Manuel Baquedano, sugirió ejecutar un proyecto minero subterráneo que no dañase a los gigantes bloques de hielo. Esta decisión podría suponer una inversión mayor para la canadiense y, de hecho, a principios de este año, los técnicos de la aurífera consideraron técnica y económicamente inviable cualquier tipo de explotación distinta a la original.

La segunda opción, planteada por la ingeniera medioambiental de la ONG Océana, Antonia Fott, indica que es posible que Pascua Lama se ejecute a campo abierto, pero mediante la construcción de una mina mucho más pequeña con el objetivo de no tocar los glaciares. Sin embargo, esta solución también significarían pérdidas para la empresa.

Por último, Pascua Lama podría resultar definitivamente inviable para Barrick a partir de las críticas adoptadas por las organizaciones sociales que se han opuesto al proyecto. Si a esto se añade que el compromiso asumido por Bachelet durante su candidatura de oponerse al proyecto aurífero, podría abortar los trabajos en Pascua Lama, la canadiense abandonaría el yacimiento minero, previo pago de una indemnización por parte de la Administración chilena.

Luksic, interesado. Mientras se espera que la trasnacional evalúe el fallo de la Corema, la empresa minera Antofagasta PLC, propiedad del grupo chileno Luksic, ha anunciado la intención de expandir sus negocios fuera de las fronteras de América Latina, de la mano de la propia Barrick.

Jean Paul Luksic, responsable del brazo minero de la multimillonaria familia de Chile, ha indicado que ha realizado una oferta de 140 millones de dólares (117 millones de euros) para comprar la totalidad de la australiana Tethyan Copper, según la agencia Reuters. Con esta operación, Antofagasta PLC adquiere el 75% de la licencia de explotación que la compañía de Australia tiene en el proyecto de oro y de cobre de Reko Diq, al noroeste de Pakistán.

Además, la firma chilena tendrá que pagar a la también australiana BHP Billton 60 millones de dólares (50 millones de euros) de indemnización para disolver una alianza que ésta tiene con Tethyan. Una vez que la junta de accionista apruebe la ofera de la chilena el próximo 23 de febrero, Barrick desembolsará a Antofagasta PLC la mitad del precio de adquisición total, es decir, 100 millones de dólares (83 millones de euros), con lo que se hará con el 50% de los permisos de explotación en el proyecto paquistaní.

 

 

 

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