Viernes 17 de febrero de 2006
 
La gira de Moratinos por el Mercosur cumplió sus objetivos
 
España vigila sus intereses

Borja Bauzá

 

El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, concluyó ayer jueves 16 de febrero su gira por los países integrantes del Mercosur en Brasilia. Durante esta visita, los objetivos del representante español eran, entre otros, establecer contacto con estos países antes de la Cumbre de Viena del próximo mes de mayo, entre la Unión Europea y las naciones latinoamericanas y caribeñas, además de intentar suavizar la tensión en Argentina y Uruguay por el tema de las “papeleras”. También se ha reunido con empresarios españoles que están invirtiendo capital en esa zona, como los de la compañía empresa ENCE.

La visita de Miguel Ángel Moratinos comenzó el lunes 13 de febrero en Montevideo, Uruguay, en donde se reunió con el presidente del país, Tabaré Vázquez y su homólogo, Reinaldo Gargano. Durante esta visita a Uruguay, el tema principal que se trató fue el de la crisis diplomática que desde hace más de seis meses tiene este país con la vecina Argentina. Esta polémica se desató por la instalación de dos plantas de celulosa, acusadas por varios organismos ecologistas de ser altamente contaminantes e incluso perjudiciales para la salud de los habitantes de la zona, a la que la prensa argentina ha llamado “papeleras”.

A raíz de la instalación de ambas plantas (en la zona fronteriza de Fray Bentos), las autoridades argentinas han autorizado los cortes de los pasos fronterizos, una actitud que ha molestado al Gobierno de Vázquez. Moratinos, en su visita, declaró que España debe “ayudar a dos países amigos a ponerse de acuerdo”, aunque la postura del ministro es claramente favorable a que las “papeleras” se mantengan, puesto que una pertenece a la empresa española ENCE, la cual ha hecho una inversión importante con la planta de celulosa. Además, Moratinos insistió ante Vázquez y Gargano que hablaría del tema con Néstor Kirchner, presidente de Argentina.

Tras su visita a Montevideo, el ministro se desplazó a Asunción (Paraguay) al día siguiente, martes 14 de febrero, en donde le recibió el presidente paraguayo, Nicanor Duarte. Durante este encuentro Moratinos y Duarte abordaron el tema de un acuerdo económico entre la Unión Europea y el Mercosur, además de fijar una fecha para la visita de éste a España. También se reunió, en el Centro Cultural Español Juan de Salazar, con empresarios españoles con intereses en el país. Por último, el ministro conoció la futura sede de la cancillería española en Asunción, y ofreció una comida a Leila Rachid, su homóloga, en la casa del embajador español en la capital, Eduardo de Quesada.

Horas después de esta fugaz visita, el representante español viajó a Argentina, en donde le esperaba la agenda más apretada de toda la gira. En su reunión con Kirchner y su homólogo Jorge Taiana, el cual estaba enfocado sobre todo a impulsar las inversiones españolas en este país, se acordó que el presidente visitase Madrid durante este semestre. Además, Moratinos aseguró que las relaciones bilaterales entre ambos países “van extraordinariamente bien”, y que durante los próximos encuentros las dos naciones pensaban abordar el plan de asociación estratégica que los dos gobiernos desean firmar cuanto antes.

Por otra parte, el ministro también se reunió, en el hotel Alvear, con el grupo de empresas españolas que invierten y operan en Argentina, un colectivo que, según declaraciones del propio ministro, ve una Argentina que “crece” económicamente hablando. A pesar de la buena atmósfera que se respiró durante la reunión, algunos empresarios se quejaron ante el ministro, pues se sigue esperando un ajuste de tarifas. Durante la visita de Moratinos, y al igual que en Paraguay y Uruguay, se abordó el tema de la cumbre que la UE y los países del Mercosur, entre otros, tienen en el próximo mes de mayo, en la ciudad de Viena.

Para concluir la gira, el ministro se reunió en Brasilia con su homólogo de Exteriores brasileño Celso Amorim, el pasado miércoles 15 de febrero. Esta escala tan solo duró unas horas, pero sirvió para tomar contacto con el ´Gobierno de Lula, de cara a un futuro en donde ambos países tratarían temas para progresar en la relación bilateral. Finalmente, los objetivos que Moratinos traía en su agenda se cumplieron, a pesar de que la crisis de las “papeleras” sigue sin moderarse, el ministro aseguró una vez más el papel de España como puente entre los países latinoamericanos y Europa, y también respaldó las inversiones españolas en la zona.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.