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El Gobierno, reunido en el Consejo de Ministros, ha abordado hoy
el gran debate surgido estos días ante una eventual tregua
de ETA. En rueda de prensa, la vicepresidenta María Teresa
Fernández de la Vega, ha recordado cuál será
la hoja de ruta del Ejecutivo: “Este gobierno ha dejado bien
claras las reglas en materia de lucha contra el terrorismo, en lo
que se refiere a un proceso de paz. Se fijaron en el Parlamento:
si los terroristas anuncian un cese definitivo de la violencia,
el presidente del Gobierno se dirigirá al Parlamento para
señalar una hoja de ruta”. Ni precio, ni hipoteca,
ni subastas, sólo la ley esas son las reglas que ha fijado
el Gobierno y todo lo demás son especulaciones.
El Ejecutivo presentó además,
el resultado de la lucha antiterrorista en dos años de legislatura
para demostrar que no se ha abandonado la vía policial y
que se ha saldado con la detención de unos 200 presuntos
terroristas de ETA. El Ejecutivo trata así de rebatir con
datos las reiteradas críticas del PP de estar cediendo al
chantaje de ETA y de haber bajado la guardia en materia policial
en relación a la lucha antiterrorista.
Para poner en evidencia el discurso lanzando
por el partido que dirige Mariano Rajoy, el Ejecutivo ha esgrimido
el balance en materia de seguridad del Ministerio de Interior. En
este informe las cifras son elocuentes: las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado detuvieron a más de 400 terroristas
relacionados con ETA o con el integrismo radical. Además,
el ministerio, ha aumentado el número efectivos policiales
para luchar contra la amenaza terrorista, se han potenciado los
recursos económicos materiales y de formación de los
servicios antiterroristas con una inversión de 368 millones
de euros y se ha puesto en marcha un nuevo Plan de Lucha Contra
el Terrorismo destinado a mejorar las capacidades de inteligencia
antiterroristas en España “creando el Centro Nacional
de Coordinación Antiterrorista (CNCA) y Brigadas especiales
tanto en la Policía como en la Guardia Civil”.
Una paz sin vencedores ni vencidos.
Casi al mismo tiempo, el Parlamento vasco aprobaba una
resolución, con el apoyo de PNV, EB y Aralar, en la que insta
al Gobierno autonómico a poner las bases para “una
paz sin vencedores ni vencidos”, PSE-EE y EA, socio del Gobierno,
se han abstenido y el PP ha rechazado el texto. El documento ha
sido presentado por Aralar, como una enmienda a una moción
del PP en la que se pedía al Gobierno vasco que trabajase
en la “derrota incondicional de la banda terrorista ETA”.
El portavoz de EA, Rafael Larreina, dijo a
EL BOLETIN que la abstención de su partido se debió
a que la propuesta se incluyó por el trámite de urgencia
y no hubo tiempo de dar las instrucciones correspondientes a su
grupo. El PSE-EE se abstuvo porque presentó una enmienda
de totalidad al texto, que finalmente no fue votada, en la que se
instaba al Ejecutivo de Juan José Ibarretxe a “trabajar,
en colaboración con el Gobierno central, para acabar con
el terrorismo y consolidar la paz, en aplicación de la resolución
del Congreso”.
Egibar define a ETA. Durante el pleno, el portavoz del PNV, Joseba
Egibar, afirmó que ETA es “una organización
política que hace uso de técnicas modernas de lucha
de minorías contra mayorías” que son “técnicas
terroristas”. Además, indicó que la raíz
del conflicto vasco es “la negación de un pueblo y
de una nación”, por lo que señaló que
“la clave” para solucionarlo no es otra que “reconocer
que hay un pueblo que tiene capacidad de decisión”.
Las prisas de Azkarraga.
Por su parte, el consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga,
lanzó hoy en Madrid el mensaje de que el proceso de paz debe
consolidarse en 2006 de forma urgente , porque no será posible
culminarlo ni en 2007, ni en 2008, ni en 2009, puesto que serán
años electorales. “No tenemos toda una legislatura
por delante”, alertó, recalcando que “el tiempo
corre en nuestra contra”. “Si no lo conseguimos en los
próximos 11 meses, habremos fracasado”, añadió.
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