|
El Gobierno de Brasil ha anunciado que el próximo
15 de abril recomprará todos los bonos Brady que
emitió en 1994 al estructurar su deuda externa y
que tienen un valor nominal aproximado de 6.640 millones
de dólares (5.592 millones de euros), con vencimiento
entre los años 2009 y 2010.
El secretario del Tesoro, Joaquim
Levy, explicó que los bonos se pagarán con
parte de las reservas internacionales del país, que
se incrementaron en los últimos meses por las compras
de dólares con el objetivo de aprovechar la depreciación
de la divisa frente al real. El alto funcionario ha destacado
que la medida suavizará el perfil de vencimientos
de corto plazo de la deuda exterior, así como el
porcentaje de títulos públicos brasileños
corregidos por la variación cambiaria.
Tras el anunció de compra,
el riesgo país de Brasil volvió a registrar
otro mínimo histórico al situar este indicador
en 223 puntos básicos (ppb) con relación al
diferenciar de las emisiones de deuda del Tesoro de EEUU.
Varios expertos económicos consideran que la decisión
se produce en un momento en el que las reservas del Banco
Central han llegado a 57.000 millones de dólares
(48.010 millones de euros), una cifra que los analistas,
en declaraciones a la prensa local, han calificado de “demasiado
alta”.
A principios de febrero, la
Administrición de Lula ya reveló su intención
de recomprar deuda por un valor de 16.000 y 20.000 millones
de dólares (13.442 y 16.805 millones de euros). En
concreto, Brasil buscaba comprar bonos Brady y valores con
vencimiento hasta 2010. El anuncio provocó furor
entre los inversores internacionales que se lanzaron a la
compra de títulos brasileños ante una posible
escasez de los mismos y redujo el riesgo país de
Brasil a 225 ppb.
En 1994, Brasil emitió
bonos por un valor aproximado a los 43.000 millones de dólares
(36.218 millones de euros), bajo el llamado Plan Brady,
por el cual los países en desarrollo reestructuraban
deuda con nuevos bonos denominados en dólares estadounidenses.
El plan ayudó a restablecer el acceso a los mercados
de capitales para países como Brasil, Argentina y
México, que al mismo tiempo estaban tratando de frentar
las elevadas tasas de inflación y superar las recesiones
económicas.
|