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próximo mes de mayo se celebrará en la capital austriaca,
Viena, la cuarta cumbre que reunirá a los jefes de Estado
y de Gobierno de América Latina y el Caribe (ALC) y de la
Unión Europea (UE). La agenda de esta reunión se puede
resumir en tres pilares fundamentales, por un lado el libre comercio,
por el otro, las cuestiones políticas y por último
la cooperación entre ambas regiones.
Las expectativas son, en general y según los expertos, mejorar
las negociaciones con la OMC (Organización Mundial de Comercio)
y analizar y consolidar las relaciones entre las naciones miembro
del Mercosur, la Comunidad Andina de Naciones y los países
de Centroamérica con la UE. La novedad de esta cumbre será
la participación de nuevos presidentes que no han estado
en una reunión de condiciones similares anteriormente.
En el aspecto de cooperación entre la UE y los países
de América Latina y el Caribe, lo que se buscará principalmente
a lo largo del encuentro es reforzar la alianza estratégica
entre las dos regiones. Fuentes cercanas al AECI (Agencia Española
de Cooperación Internacional) han afirmado que se intentará
fortalecer los compromisos en los ámbitos fundamentales que
comparten los dos continentes. La lucha contra la pobreza, el desarrollo
sostenible y la cohesión social son los objetivos que se
llevan persiguiendo varios años, y en los que ambas regiones
han colaborado mutuamente, pretendiendo en este encuentro reforzar
esta colaboración.
Entre los otros aspectos que se discutirán en la cumbre,
quedan excluidos las rencillas regionales que enfrenta a países
vecinos. Según los expertos, temas como el de las “papeleras”
(que lleva más de ocho meses enfrentando diplomáticamente
a Uruguay y Argentina) o las trabas que la región fronteriza
de Brasil está poniendo a la importación de arroz
uruguayo son temas que no se van a tratar en esta reunión,
ya que, a pesar de la intención de mejorar estas relaciones
por parte de países como España, son crisis que deben
ser solucionadas por los países directamente involucrados.
Sin embargo, algunas naciones en concreto, como Uruguay, van a intentar
atraer a Europa.
Uruguay, en concreto, busca proyectar sus empresas en Europa, aunque
el objetivo que realmente persigue este país en la Cumbre
es atraer al Viejo Continente a Uruguay. Según algunos analistas
uruguayos, las empresas europeas deben entender que “Uruguay
ofrece una situación financiera más segura y estable
que la de Argentina y Brasil”. Además, este país
busca una salida al arroz, puesto que es el quinto país a
escala mundial en su producción, y después de las
dificultades impuestas por Brasil para exportar este producto podría
enfrentarse a una crisis. En el tema de cooperación, Uruguay
busca una cooperación sobre todo tecnológica, para
que las empresas nacionales mejoren y avancen.
En principio, 58 jefes de Estado están invitados al evento,
aunque como viene siendo habitual en estos encuentros, siempre habrá
alguien que falle. En la medida en que participe un significativo
número de países puede ser importante evaluar en que
punto se encuentran las negociaciones con la OMC, teniendo en cuenta
qué este encuentro se realizará pocos días
antes de la Cumbre de Doha (también organizada por la Organización
Mundial de Comercio). Otro aspecto importante a destacar es que
en esta reunión participarán jefes de Estado como
Evo Morales o Michelle Bachelet, una novedad que puede aportar nuevas
visiones sobre los países que representan (Bolivia y Chile,
respectivamente).
Simultáneamente, y en la misma capital del país alpino,
tendrá lugar una contra – Cumbre llamada “Enlazando
Alternativas 2”. Dicha reunión pretende invitar a todos
los que simpatizan (o participan) en redes sociales y movimientos
de la misma índole. Este encuentro persigue una alianza trasatlántica
basada en la paz, la democracia participativa, la justicia social,
los Derechos Humanos y el derecho a la autodeterminación
de los pueblos.
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