| El
empresario mexicano Carlos Slim, el principal accionista de Teléfonos
de México (Telmex), América Móvil y del Grupo
Carso, y una de las mayores fortunas de Latinoamérica, sigue
difundiendo sus propuestas políticas por el país a
pesar de que no ha presentado su candidatura a la Presidencia de
México en las elecciones que tendrán lugar el próximo
2 de julio. Esta semana, el magnate ha continuado difundiendo su
acuerdo nacional para la unidad, el estado de derecho, el desarrollo,
la inversión y el empleo, más conocido como "Acuerdo
de Chapultepec", un conjunto de propuestas promovido inicialmente
por Slim y respaldado por otros empresarios mexicanos y algunos
gobernadores locales con los que asegura querer potenciar la economía
mexicana.
El "Acuerdo de Chapultepec" llevó
esta semana al empresario hasta la provincia de Nuevo León.
Desde ahí, aseguró que es necesario que los funcionarios
reciban un salario digno para que tengan un buen nivel de vida y
eviten caer en la corrupción. Con estas declaraciones, Slim
contradice una de las principales promesas electorales de Andrés
Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de México
por el Partido de la Revolución Democrática (PRD)
y favorito según las encuestas. Obrador se muestra partidario
de rebajar los sueldos de los altos funcionarios del Estado, ya
que actualmente México es uno de los países con los
salarios más elevados para sus trabajadores públicos.
Fomentar las inversiones.
Sin embargo, días antes, el pasado lunes, Slim volvió
a coincidir con el líder del PRD, que durante la campaña
electoral ha intentado mantenerse distanciado de la figura del empresario
pesa a coincidir en algunos puntos (la privatización de Pemex
es su principal diferenciación). Slim declaró que
es necesario que el Estado aumente las inversiones públicas
para estimular la economía y establezca una nueva política
económica. El magnate de las telecomunicaciones afirmó
que el Banco Central de México y la Secretaría de
Hacienda tienen como único objetivo controlar la inflación
y equilibrar las finanzas, una política que, en su opinión,
en los países desarrollados ya se considera errónea.
"Estas medidas están impidiendo
el crecimiento del país y hacen que no se aprovechen las
ventajas que ofrece el entorno internacional. Es necesario que se
permita aumentar las inversiones, tanto públicas como privadas,
para poder dinamizar la economía. Actualmente apenas se invierte
un 19% del PIB, cuando como mínimo debería invertirse
entre un 25% y un 30%", aseguró Slim, quien además
reiteró la necesidad de que se invierta en infraestructuras
y políticas de generación de empleo para paliar la
pobreza.
Reformas estructurales. Estos
días no sólo Slim ha propuesto reformas para mejorar
la economía mexicana, que este año creció un
modesto 3%. Guillermo Ortiz, gobernador del Banco Central de México,
asegurado en una entrevista concedida al diario alemán Frankfurter
Allgemeine el pasado miércoles que, pese a que la economía
mexicana ha mejorado mucho en los últimos años, el
país necesita las llamadas reformas estructurales que promueve
el candidato del Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe
Calderón, entre las que se encuentra la reforma del sector
energético, hoy en manos de la petrolera estatal, Pemex.
"Las reformas son indispensables para
poder hacer frente a la presión de la globalización
y para mejorar el bienestar de los mexicanos. Debemos reducir la
cantidad de regulaciones y la burocracia, flexibilizar el mercado
y proteger más eficazmente los derechos de propiedad privada.
Además, es necesaria la reforma del sector energético,
empresa estatal desde hace siglos", explicó el gobernador.
El actual Gobierno, presidido por Vicente
Fox, ha intentado últimamente llevar a cabo una serie de
reformas llamadas "estructurales" con el fin de potenciar
la economía mexicana, pero estas iniciativas han fracasado
por la oposición del Partido Revolucionario Institucional
(PRI), que tiene mayoría en el Congreso.
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