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La crisis financiera de General
Motors continúa forzando nuevos ajustes y desinversiones.
La última medida adoptada ha sido la venta de un
17% del capital de la japonesa Suzuki Motor, de la que sólo
pasará a controlar un 3%.
A finales del pasado año,
GM ya se deshizo de su participación en la matriz
de Subaru, otra de las principales empresas de la industria
automovilística de Japón, la de mayor pujanza
en los mercados internacionales y que continuamente está
robando cuota de mercado al todavía mayor fabricante
mundial del sector.
La desinversión en Suzuki
Motor generará unos ingresos de entre 550 y 750 millones
de dólares para General Motors, que conservará
una opción de un año para recomprar esta participación.
El grupo estadounidense cuenta aún con un 7,9% del
capital de la también automovilística nipona
Isuzu Motor. |