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El éxito que se le augura
a la Oferta Pública de Venta (OPV) de Toro, productora australiana de uranio, ha revivido
el interés de los analistas por un sector que podría
volver a jugar un papel protagonista en el futuro. En los
últimos cinco años, el precio de este mineral
ha aumentado un 300%.
Toro es el resultado de la fusión
de los activos de fabricación de uranio de dos grandes
mineras australianas, Oxiana y Minotaur, que van a colocar
en el mercado un 20% del capital de la nueva empresa. Su
OPV (oferta inicial de acciones) ha despertado un gran interés
en todos los tramos y el prorrateo será duro, las
peticiones de acciones ya superan en un 190% a la oferta
de títulos.
La banca de inversión
va a seguir con mucho interés esta salida a bolsa
que, según el calendario previsto, debería
producirse antes de fin de mes. Se espera un aumento espectacular
del precio de los títulos desde el primer día
de cotización, entre otros motivos, porque los responsables
de Oxiana y Minotaur han dado prioridad en el orden de venta
a los peticionarios que ya son accionistas de ambas.
Si la OPV de Toro sale bien,
es muy probable que otras compañías se animen
a buscar financiación en bolsa. Sobre todo, las explotaciones
canadienses y australianas. Canadá es el principal
productor mundial, pero Australia, que ocupa el segundo
lugar, posee una mayor cantidad de reservas.
La persistencia de las dificultades
de suministro energético en los países desarrollados
y el aumento de la demanda en otros como India, Rusia o
China han contribuido al regreso de la opción nuclear.
Un sistema polémico, por su peligrosidad, pero que
parece imparable ahora.
Según la consultora UXC,
en los últimos años, el stock de
uranio acumulado ha decrecido, sin que las compañías
del sector tuvieran apenas incentivos para producir por
la constante caída del precio. Ahora, las explotaciones
han vuelto a cobrar vida, ante la certeza de que la energía
nuclear vuelve para quedarse.
Precio. En 2000, una
libra de uranio (0,439 kilogramos) costaba sólo siete
dólares, ahora cuesta 35, pero todo parece indicar
que a finales de 2006 la cotización de este mineral
puede alcanzar los 65 dólares. Y hasta hay analistas
que sitúan el precio en el entorno de los 500 dólares
dentro de sólo una década.
La mejora de las tecnologías
asociadas a las centrales parecen haber alejado definitivamente
del panorama el impacto negativo que tuvo en esta industria
la catástrofe de Chernobyl en 1986. Según
la Asociación Nuclear Mundial, ahora hay 440 nucleares
abiertas en 31 países que aportan el 16% de la energía
eléctrica mundial. Pero estas cifras van a aumentar
muy pronto. En la actualidad habría 30 reactores
nucleares en construcción en distintas localizaciones
mundiales y proyectos para otros 70.
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