|
Fuentes cercanas al entorno de Roberto Madrazo, aspirante
a la Presidencia de México por el Partido de la Revolución Institucional
de México (PRI), indicaron a Americaeconomica.com
que no descartan que se produzcan nuevas deserciones en
el partido destinadas a perjudicar a esta agrupación
política, a tan sólo cuatro meses de los comicios,
para impedir que Madrazo gana las elecciones. Otras fuentes
cercanas a los disidentes consideran que las renuncias están
motivadas por el autoritarismo con que el tabasqueño
ha dirigido el partido durante los últimos meses.
Las reacciones se producen después
de que el presidente del Congreso de Puebla (México),
Rafael Moreno Valle y cinco legisladores (todos ellos del
PRI) abandonasen el partido al considerar que los órganos
de gobierno priístas se han convertido en
"un trabje a la medida" de Madrazo.
Tras su renuncia, el PRI podría
perder su mayoría en el Legislativo de Puebla, donde
hasta el momento tenía 16 de los 41 escaños
que componen el plenario, si los disidentes se integran
a las filas del Partido de Acción Nacional (PAN),
que tiene 10 asientos. De momento, los seis legisladores
han rechazado decidir si han aceptado ofertas de otras agrupaciones
políticas.
No ha sido las únicas
dimisiones en el seno priísta. El portavoz
de partido, Eduardo Andrade, renunció a su cargo
el pasado jueves y acusó a Madrazo de intransigente
para elegir a los candidatos que formarán la Asamblea
Legislativa azteca. Andrade recriminó al tabasqueño
que no contase con muchos miembros del PRI con gran experiencia
como la suya, que es militante desde hace más de
40 años. El ahora ex portavoz reconoció a
Americaeconomica.com que su renuncia no tenía
nada que ver con la dimisión de los seis diputados.
Según ha podido saber
este diario, la corriente opuesta a las aspiraciones del
tabasqueño, está ligada a la presidenta del
Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Enseñanza
(SNTE), Elba Esther Gordillo, ex secretaria general de PRI
y una de las principales figuras contrarias a los planes
de Madrazo.
El enfrentamiento entre ambos
llegó a su climax cuando el pasado mes de septiembre,
Madrazo, que hasta entonces era el máximo representante
del PRI, se vio obligado a renunciar a la presidencia priísta
para participar en las elecciones primarias del partido.
El tabasqueño temía que su sustituto pertenicese
a la antigua corriente disididente de Unión Democrática
(UD), conocida comúnmente como Todos Unidos Contra
Madrazo (Tucom), quienes querían colocar en este
puesto a Gordillo hasta que se renovasen los miembros del
Comité Ejecutivo Central (CEN). Sus intenciones estaban
avaladas además por los estatutos del PRI, los que
establecían que el relevo debía ser el cargo
inmediamente inferior a la presidencia del PRI.
Finalmente Madrazo consiguió
colocar a Mariano Palacios como el nuevo líder priísta,
un hombre de confianza. En su batalla contra Gordillo consiguió
además expulsarla del partido, al acusarla de traición
por haber mantenido reuniones secretas con el presidente
de México, Vicente Fox, del gubernamental PAN, con
el objetivo de desestabilizar, en opinión del tabasqueño,
al PRI. Y por último, se convirtió en el flamante
vencedor de las primarias ya que su rival, Arturo Montiel,
representante de UD, renunció a participar en el
último momento salpicado por presuntos casos de corrupción.
Ahora, a falta de cuatro meses
para que se celebren las elecciones presidenciales y legislativas
de México, Madrazo ha advertido que de no vencer
los comiciones, el PRI, que en este mes de marzo cumple
77 años desde su fundación desaparecerá.
Y los sondeos no le favorecen precisamente, ya que le ubican
en tercera posición con el 25% de los votos, alejado
de su principal rival Andrés Manuel López
Obrador, del Partido de la Revolución Democrática
(PRD), con el 39% del respaldo popular, y de Felipe Calderón,
aspirante del PAN, con el 34%.
Pero en su discurso electoral,
el tabasqueño ha querido incluir otra advertencia.
Madrazo asegura que si el PRD no resulta vencedor de las
elecciones, no aceptará la derrota y movilizará
a la gente lo que obligará a los tribunales aztecas
a decidir quién será el nuevo presidente de
México.
|