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El empresario mexicano más famoso de
toda Latinoamérica, Carlos Slim, principal accionista de
Teléfonos de México (Telmex), América Móvil
y del Grupo Carso, intenta suavizar el tono de la campaña
electoral para los comicios presidenciales del próximo 2
de julio. Sus palabras parecen tranquilizadoras. Slim ha asegurado
que la economía mexicana no se verá influenciada
por el resultado de las elecciones y, sea quien sea el ganador, continuará
la estabilidad. Mientras tanto, cuando sólo faltan cuatro
meses para la cita en las urnas, el clima electoral sube de tono.
Slim, al igual que los aspirantes a la Presidencia,
sigue adelante con su gira electoral, aunque él no aspira
llegar a la Presidencia, sí quiere intervenir con el denominado
"Acuerdo de Chapultepec" en el nuevo rumbo que tomará
México . Su último acto ha sido en Veracuz. Desde
allí invitó a los candidatos a que abandonen el enfrentamiento
por el bien del país y aseguró que la situación
económica es muy estable. En su opinión, hay muy buenas
perspectivas de crecimiento. Algo que permanecerá inalterable
con independencia de quién se convierta en el nuevo presidente
de México.
Los datos avalan el mensaje de Slim. México
tiene una inflación del 3,9%, una de las más bajas
de toda Latinoamérica. Perú es el único país
que mejora esta cifra con un 1.9%. Mientras que el IPC de Venezuela
y Argentina superan la barrera del 10% y el Brasil y Colombia rondan
el 5%. Sin embargo, el país azteca falla en el Producto Interior
Bruto (PIB), el crecimiento de 2005, respecto al año anterior,
ha aumentado un 2,7%. Algunos expertos consideran que este dato
tendría que haber alcanzado el 9%, para cumplir con el ritmo
que necesita el país.
Slim también aprovechó su intervención
pública para promover el denominado "Acuerdo de Chapultepec".
Se trata de un conjunto de propuestas elaboradas por el propio magnate
y respaldado por otros empresarios mexicanos y algunos gobernadores
locales con los que asegura querer potenciar la economía
mexicana. Estos planteaminientos han sido suscritos por dos de los
candidatos presidenciales: Felipe Calderón y Roberto Madrazo
Pintado, del Partido Acción Nacional (PAN), respectivamente.
Quienes ocupan el segundo y tercer puesto en las encuestas de intención
de voto.
Los otros tres aspirantes a la Presidencia: López Obrador,
del Partido Revolución Democrática (PRD), que encabeza
los sondeos, Patricia Mercado, de la Alternativa Socialdemócrata
y Campesina, y Campa Cifrián, de Nueva Alianza, no han firmado
este Acuerdo. Pero, según Slim, los harán en los próximos
días.
Si Madrazo no hubiera firmado ya el documento de Slim, seguro que
se retrasaría. En estos momentos, su agrupación política,
el Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa una aguda
crisis. La Secretaría General del partido y el aspirante
a la Presidencia, Roberto Madrazo, están divididos. Una situación
que se ha puesto de manifiesto con la dimisión del portavoz,
Eduardo Andrade, que ha declarado a Americaeconomica.com
que su decisión se debe a la intransigencia de Madrazo para
elegir a los hombres que compondrán el nuevo Gobierno.
Andrade ha asegurado a este diario que Madrazo intenta imponer
su voluntad al presidente del partido, Mariano Palacios. Como ejemplo
ha puesto los nuevos nombramientos del Comité Nacional Ejecutivo
del PRI, los cuales no han sido consensuados con la secretaría
general. Andrade insta al secretario del PRI a que rechace estas
designaciones para no convertir la secretaría general en
una mera figura simbólica.
Entre esos nombres está el del gobernador de Veracruz, Fidel
Herrera, que sería el aspirante a la presidencia del Senado.
El mismo cargo que el propio Andrade quería asumir. El ex
portavoz ha criticado duramente a Madrazo. Le recrimina que no está
contando con muchos miembros de PRI que han prestado servicios al
partido y la experiencia política que tienen. Por ejemplo
él, que es militante desde hace 40 años.
Este percance se suma a otra larga lista de conflictos dentro del
PRI desde que se iniciaron los preparativos para las elecciones
presidenciales. El pasado mes de septiembre, Madrazo consiguió
colocar a Mariano Palacios al frente de la secretaría general
del partido, su hombre de confianza. Algo a lo que se oponía
una corriente de su partido, la Unión Democrática
(UN). Desde entonces los desmanes entre ambas partes han sido constantes.
Estos conflictos internos podrían estar pasando factura
y no supera el tercer puesto en las encuestas de intención
de voto. Según los últimos sondeos, el candidato progresista
y ex alcalde de Ciudad de México, Andrés Manuel López
Obrador, obtendría el 39% de los votos frente al 34% de Felipe
Calderón, el candidato del gubernamental Partido de Acción
Nacional (PAN). Madrazo sólo contaría con el 25%.
Madrazo ha intendo impedir la cada vez más
posible escisión del PRI. En un acto electoral en la ciudad
de Zacatecas, Madrazo pronunció un extraño discurso
dirigido, más que a los votantes, a las bases de la agrupación
política. El aspirante presidencial aseguró que si
el PRI no gana las elecciones, la derrota se traducirá en
la desaparación del partido.
Madrazo también denunció que varios gobernadores
priístas habían sido objeto de escuchas telefónicas,
con la única intención de hacer desaparecer el partido.
Ese mismo día en México D.F., la cúpula del
PRI protagonizaba una ceremonia poco aireada por el partido y que
tampoco ha ocupado mucho espacio en la prensa. Este acto, liderado
por el secretario general del PRI, Mariano Palacios Alcocer, sirvió
para nombrar a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional
del partido.
Entre las nuevas designaciones está la de Carlos Flores
Rico, el nuevo portavoz del partido, en sustitución de Eduardo
Andrade, que tras dimitir ayer aseguró a Americaeconomica.com,
que su decisión se debe a la intransigencia de Madrazo para
elegir a los hombres que compondrán el nuevo Gobierno. Además,
César Augusto, muy cercano a Madrazo, será el secretario
de Organización y Fernando Moreno ocupará la Secrataría
de Elecciones.
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