| Un
año más, la Casa Blanca quiere aprovechar las disposiciones adicionales
de la ley presupuestaria para aumentar las tasas que el Estado federal cobra por
determinados servicios o sobre la venta de algunos artículos para cuadrar
las cuentas. El uso de los incrementos en las tasas, o la creación
de algunas nuevas, como compensación a los recortes fiscales, es una de
las características de la política económica de Bush.
Este
instrumento tiene la ventaja de funcionar al modo de un impuesto indirecto oculto
y de localizar en áreas muy concretas y dispersas los colectivos de afectados.
También que no necesita aprobación parlamentaria para entrar en
vigor. El proyecto presupuestario de 2007, puede suponer
el máximo esplendor del sistema, al menos por el momento. Para el próximo
año fiscal, que se inicia en octubre de 2006, la Casa Blanca pretende aumentar
en un 5% la actual recaudación hasta situarla en 185.000 millones de dólares,
9.500 millones más que en el presente ejercicio. Si lo hace, como todo
parece indicar, los ingresos por tasas alcanzarán el 8% del total presupuestado:
2,4 trillones de dólares. Uno de los sectores
más baqueteados por esta política son las aerolíneas. En
la actualidad los billetes soportan ya una tasa de seguridad de 2,5 dólares,
destinada a financiar las actividades aeroportuarias del Departamento de Seguridad
Interior. Los planes de Washington pasan por aumentarla
hasta cinco dólares en el próximo ejercicio. La excusa sería
que, según las previsiones de la Administración Federal de Aviación
este año, el sector estará repuesto por completo del desastre del
11-S. Los inmigrantes legales tendrán que
aportar más dinero al Tío Sam. Las nuevas tarjetas de
residente, o su renovación, costarán un 15% más: 190 dólares.
Además se establece un pago separado por la impresión de huellas
digitales de 70 dólares. También sube un 4% la tasa de los visados
de adopción hasta 545 dólares.
Mas
madera. Otro de los sectores afectados es el financiero. Y por partida doble.
La banca de inversión considera una barrera contra la libertad de movimientos
de capitales la tasa del 1% que se va a imponer a todas las operaciones que se
realicen sobre opciones y futuros. Y las agencias hipotecarias tampoco están
muy alegres con el recargo del 1% sobre los créditos concedidos.
Aunque en el caso de las oficiales (Fannie y Freddie), además de esta tasa
tendrán que pagar diez centavos por cada 100 dólares de inversión
diaria que realicen. Y hay más, a los fabricantes de explosivos se les
impone una tasa del 12% sobre la venta de cada producto individual, mientras que
los ganaderos y productores avícolas pagarán un 1% del precio por
kilógramo de la carne y los huevos que controlen las autoridades fitosanitarias.
|